«Los contactos culturales entre los herederos romanos y visigodos: mozárabes, árabes, bereberes, muladíes, judíos combinados con la agricultura de la comarca, el agua del Guadajoz, las numerosas huertas y sus novedosos cultivos proporcionan elementos de aromas y sabor a la rica gastronomía de la comarca. Las aves de corral, el conejo, el cordero, casquería y frutas (higos, pasas, dátiles, melocotones, ciruelas, nísperos, manzanas, peras, membrillos, albaricoques, cerezas, granadas, madroños, moras, sandía, melón, etc.) o verduras, hortalizas en general, proporcionan compotas, mermeladas, asados, guisos, estofados, macerados o condimentados principalmente con aceite de oliva, ajo, vinagre, cilantro. Aunque al-Awwan refiera más de cuatrocientas especies cultivadas en Al-Andalus en el siglo XIII nos da idea de la riqueza gastronómica de la época. Muchos platos y especialmente la repostería hará buen uso de ellas: la canela, la nuez moscada, el tomillo, la hierbabuena, el comino, el orégano…
Numerosas son las recetas que aparecen en el recetario tradicional «»122 recetas con mucho gusto»» de la Mancomunidad de Guadajoz en donde encontramos referencias directas e indirectas al legado gastronómico. «