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CASTILLO DE SALVATIERRA

Descripción:

«Las ruinas del castillo de Salvatierra se erigen sobre un inexpugnable farallón rocoso que vigilaba uno de los principales pasos entre la Meseta y el valle del Guadalquivir en la Edad Media: el puerto de Calatrava. Su posición geoestratégica confirió a la fortaleza un importante valor militar y político al ser un enclave fundamental en los enfrentamientos entre castellanos y almohades por el control del valle del Guadiana durante los siglos XII y XIII.

Situado sobre el mismo emplazamiento que un antiguo poblado de la Edad del Bronce, el origen del castillo de Salvatierra puede rastrearse en las primeras etapas de la dominación omeya, entre los siglos X y XII. Ya en estas centurias se constituía como un hito fortificado cuyas trazas arquitectónicas principales se encuentran muy enmascaradas por reconstrucciones posteriores. La conquista de la medina de Qalā’t Rabāḩ (Calatrava la Vieja) por las tropas de Alfonso VII en 1147 supuso el primer cambio de bando para Salvatierra, comenzando una intermitencia en su dominio de casi un siglo: de los freires templarios y los calatravos (1147-1195) a los almohades (1195-1198); nueva conquista cristiana (1198-1211); enclave almohade (1211-1226) y, finalmente, baluarte cristiano. Fueron numerosas las remodelaciones en la fortaleza a lo largo de estos años, destacando el refuerzo de murallas y torres con características propias de la arquitectura almohade, y la edificación de nuevas torres pentagonales, una torre del homenaje y dos albacares por parte de los caballeros calatravos.

Pese a la relevancia histórica del castillo de Salvatierra, la fundación en sus inmediaciones del Sacro Convento de Calatrava la Nueva a mediados del siglo XIII, nueva sede principal de los freires, motivó el abandono y amortización de Salvatierra, que fue desmontado intencionadamente.
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CASTILLO DE DOÑA BERENGUELA

Descripción:

«La fortificación islámica omeya que da origen a Bolaños y su castillo fue inicialmente una atalaya rectangular, una torre con dos alturas conocida popularmente como «torre prieta», a partir de la cual se configuró un castillo mayor, entre los siglos IX y X, construido con fábrica de tapial, con planta cuadrada, torres esquineras y un foso seco. Por su situación estratégica en una de las principales vías entre el valle del Tajo y Andalucía, y a medio camino entre la medina de Qalā’t Rabāḩ (Calatrava la Vieja) y la fortaleza de Salvatierra, puede suponerse que, al igual que los dos enclaves citados, la posición de Bolaños fue alternativamente detentada por los poderes castellanos y andalusíes hasta la definitiva victoria de Alfonso VIII en las Navas de Tolosa (1212), cuando fue cedida en propiedad a la reina doña Berenguela.

Pese a su situación en pleno Campo de Calatrava, la jurisdicción de este núcleo fortificado fue encargada a un noble cuyo apellido habría dado nombre a la villa, constituyéndose una isla independiente en pleno dominio calatravo, motivo por el cual, doña Berenguela y su hijo Fernando III acabarán entregando su propiedad a estos freires en 1229. Instituida la villa como cabeza de encomienda en 1299, a lo largo de los siglos XIII y XIV el primitivo castillo fue sustituyendo su función militar inicial por otra principalmente residencial y administrativa, más propia de las casas encomienda. Las obras de reconstrucción enmascararon casi por completo la fortaleza islámica mediante el relleno de su foso, el forrado de las fábricas de tapial con mampostería y la demolición de varias de sus torres en favor de otra mayor (la del homenaje). El castillo fue propiedad de la Orden de Calatrava hasta el año 1544, cuando quedó abandonado hasta su restauración en el siglo XX.
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BERENJENAS DE ALMAGRO

Descripción:

«La berenjena es una especie de origen asiático, con múltiples variedades, cuyo consumo está atestiguado desde fechas muy tempranas en India, desde donde se habría extendido hacia China y Persia. La introducción de esta hortaliza en el área mediterránea es posclásica, y no se documenta en los tratados griegos o romanos. Fue importada desde el norte de África y al-Ándalus hasta el occidente meridional europeo, derivando normalmente sus denominaciones en diferentes idiomas del término árabe o del árabe latinizado al-bāḏinjānah.

Documentada en tratados islámicos de medicina y agronomía desde el siglo VIII, así como en múltiples textos andalusíes de las centurias posteriores. Su generalización en estudios botánicos y farmacológicos fue mucho más tardía, a partir del Renacimiento, con no pocas desconfianzas sobre sus propiedades, dada su pertenencia a la familia de las solanáceas (Solanum melongena), mayoritariamente venenosas. Pese a este resquemor de ambientes cultos, la berenjena fue un cultivo y alimento popular entre judíos y musulmanes, que, por su carácter estacionario, solían conservar cocida, en vinagre o salmuera.

Las comunidades judía y mudéjar en la villa de Almagro y, en general, en todo el Campo de Calatrava, fueron populosas desde el siglo XIII, avalando el origen histórico y cultural de este cultivo y de sus elaboraciones tradicionales. De hecho, esta zona ya era reconocida como productora de berenjenas en el siglo XVI, con improntas en el vocabulario y en el folclore regional. El carácter local de su producción artesana, distribuida en ferias, mercados y puestos callejeros en los meses de verano y otoño, preservaron la autenticidad de este alimento, hoy convertido en un aperitivo tradicional de la gastronomía española.
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PARQUE ARQUEOLÓGICO DE ALARCOS

Descripción:

«El conjunto medieval de Alarcos tiene su origen en un pequeño ḥiṣn islámico que, en el siglo IX, era ya un enclave bien configurado en el camino de Córdoba a Toledo y controlaba uno de los vados del río Guadiana. Estuvo en un nudo de comunicaciones entre la Meseta y Andalucía y dependió de la cercana medina de Qalā’t Rabāḩ (Calatrava la Vieja).

La conquista de esta última fortaleza y su territorio por las tropas castellanas de Alfonso VII (1147) convirtió a Alarcos en un relevante enclave cristiano, privilegiado por el monarca Alfonso VIII a partir de 1190 al ser elegido para fundar una ciudad de nueva planta, que habría de servir de base castellana en la zona y tomar el relevo en el protagonismo que hasta aquella fecha había ostentado Calatrava. El magno proyecto cívico no llegó a concluirse. La derrota frente a los almohades capitaneados por Almansur Yakub-ben-Yusef en la batalla que tuvo lugar en la propia población de Alarcos (1195) dio a este imperio el control de esta plaza.


Aún se conserva en pie parte de sus murallas cristianas, que crean un recinto de cerca de treinta y tres hectáreas, y los restos de su castillo, inacabado, con torres pentagonales. Las reformas promovidas por Alfonso VIII no permiten conocer con detalle la configuración arquitectónica de la fortificación islámica previa, que reaprovechaba, a su vez, estructuras de la abandonada ciudad ibérica. Como testimonio del corto periodo de ocupación almohade, se ha detectado un barrio en el interior del castillo. La recuperación de Alarcos por Alfonso VIII en 1212 no consiguió reactivar su proyecto urbano. Tampoco funcionaron los intentos de repoblación iniciados por Fernando III o Alfonso X. Con un abandono paulatino a lo largo de los siglos XIII y XIV, su población fue trasladándose a la cercana y recién fundada Villa Real (actual Ciudad Real), quedando el lugar casi abandonado.
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CALATRAVA LA VIEJA

Descripción:

«Mencionado en las crónicas desde mediados del siglo VIII, el enclave fortificado de Qalā’t Rabāḩ (Calatrava) jugó un rol fundamental durante el emirato de al-Ándalus, entre los siglos VIII y X, con un activo papel en las rebeliones imazighen y ante las insurrecciones de la ciudad de Ṭulayṭula frente a la autoridad central omeya de Córdoba. Qalā’t Rabāḩ fue destruida por los toledanos en el año 853 y reedificada por el emir Muhammad I y se convirtió en un enclave primordial para el poder cordobés y mantuvo su preeminencia durante los periodos taifa y almorávide.

Durante estas centurias, la ciudad destacaba por su infraestructura defensiva, con recintos amurallados para la alcazaba y la medina y rodeada de un gran foso artificial. Más allá, su población se expandía extramuros por dos extensos arrabales. En 1147, Qalā’t Rabāḩ fue conquistada por el monarca castellano Alfonso VII y cedida primero a los templarios y después, en 1158, a la Orden de Císter, convirtiéndose en la sede fundacional de la primera orden militar hispana (1158), que adoptó para sí el nombre de la ciudad, la Orden de Calatrava. Las victorias almohades sobre el valle del Guadiana devolvieron temporalmente a Calatrava su preeminencia geopolítica en la región, destacando como testigos de este periodo los importantes trabajos de reconstrucción acometidos por los almohades en la muralla de su medina (entre los siglos. XII y XIII). En 1212, la ciudad pasó definitivamente a manos castellanas, bajo poder de los caballeros calatravos. El traslado de la sede fundacional de la orden al recién instituido Sacro convento de Calatrava la Nueva a mediados del siglo XIII, y la paulatina migración de su población a la vecina villa de Almagro dejaron la ciudad abandonada a comienzos del siglo XV.»

CASTILLO DE LA ESTRELLA

Descripción:

«Ocupado desde época prehistórica, el cerro del castillo de Montiel fue un enclave geoestratégico de gran importancia durante la Edad Media por su situación en el extremo meridional de la llanura del Campo de Montiel, cercano a los pasos de Sierra Morena y sobre un cruce de vías procedentes de la Meseta y hacia el Guadalquivir. El hábitat andalusí en el cerro está documentado desde época emiral, entre los siglos VIII y IX.

Se trataba de una población fortificada, ḥiṣn Munt Gil, con gran importancia en la época califal y durante los primeros reinos de taifas, periodo en el cual la escueta fortificación originaria fue sustituida por un recinto mayor, más o menos cuadrangular y jalonado por torres rectangulares. El castillo fue nuevamente reformado por los almohades a finales del siglo XII, destacando la construcción en tapial de una gran torre hueca y el refuerzo de algunos de los lienzos de muralla de épocas previas. Tras un largo asedio durante el cual los castellanos construyeron como apoyo la cercana fortaleza de San Polo, el castillo fue tomado por las tropas cristianas en los años 1226-1227 y cedido por Fernando III a la Orden de Santiago. Constituido en cabeza de la extensa encomienda de Montiel, el castillo fue nuevamente transformado. De este tiempo sobresale la construcción de la torre del homenaje en la zona central de la fortaleza y de la iglesia de nuestra Señora de la Estrella, cuya advocación se acabó extendiendo a la fortificación.

La población alrededor del castillo también se amuralló, obteniendo el título de villa de Montiel en 1243. En 1369, en el contexto de la guerra civil castellana, el rey Pedro I de Castilla fue asediado en el castillo y asesinado. A inicios del siglo XVI, la fortaleza fue abandonada, cuando hacía tiempo que la población se había trasladado al llano.
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CASTILLO DE ALHAMBRA

Descripción:

«La actual población de Alhambra tiene su origen en el asentamiento íbero-romano de Laminium, importante nudo de caminos que además detentaba el control estratégico de los recursos naturales de las cercanas Lagunas de Ruidera. El establecimiento de contingentes islámicos en el lugar está documentado desde el siglo VIII, con continuidad en los años posteriores, detectándose una primera ocupación del cerro del castillo con la construcción de un ḥiṣn, una fortificación de tamaño reducido, frente a la del llano, en torno al siglo X. En el contexto de los avances de almorávides y almohades, entre los siglos XI y XII, la población pudo contar con una cerca y una pequeña fortaleza, como apoyo a la fortificación sobre el cerro.

A partir de la victoria cristiana de las Navas de Tolosa (1212), la conquista de este sector de la llanura manchega se aceleró y se tomaron sus posiciones principales en un corto espacio de tiempo, entre 1213 y 1227. Así, pasó a formar parte de la encomienda de la Orden de Santiago casi todo el territorio del Campo de Montiel, si bien la gestión del castillo de Alhambra se cedió inicialmente al conde Álvaro Núñez de Lara hasta su muerte. Ya en manos de la Orden de Santiago, y constituida una encomienda en el lugar desde 1241, es cuando debió de construirse el actual castillo de Alhambra, a partir de la segunda mitad del siglo XIII: un recinto con planta ovalada y sin torre del homenaje que, al menos a finales del siglo XV contaba, además, con una pequeña capilla en uso. En la configuración funcional de este castillo feudal primó el carácter económico-administrativo frente al estratégico-defensivo, propio de periodos previos, al situarse ya los territorios manchegos en la retaguardia de las contiendas contra los musulmanes por tierras del Segura y el Guadalquivir.»

EL CUBILLO

Descripción:

«Con origen en un núcleo rural de origen romano, la población islámica de al-Qasr Banu Atiyya es nombrada en las fuentes escritas desde el siglo X, narrándose el paso de las tropas de ‘Abd al-Raḥmān III por el lugar, a su vuelta de una de las campañas militares contra los rebeldes de Toledo en el año 935. Al-Qasr, en el distrito territorial Fahṣh al-Luyy de la ciudad de Toledo, debía de ser ya durante el califato una pujante medina amurallada con alcazaba, de la que apenas se han conservado vestigios. El torreón circular conocido como El Cubillo, actualmente en el centro histórico de la población, podría ser el único resto visible de este primer conjunto fortificado islámico, si bien sería necesario profundizar en su estudio para aclarar dicha cronología.

Con la toma de Toledo en 1085, la población debió de pasar a manos cristianas, pero solo temporalmente, ya que en 1099 los almorávides tomaron Consuegra y su extenso territorio dependiente, en el cual se incluía al-Qasr. Tras un primer intento del caballero cristiano Munio Alfonso por recuperar el enclave en 1136, no fue hasta 1147 cuando toda la cuenca del Guadiana quedó definitivamente en poder de los castellanos, cediendo el monarca Alfonso VII muchas de las plazas tomadas a caballeros de frontera. Alcázar pasó así a depender de Juan Muñoz, Fernando González y Pedro Rodríguez, primeros señores de la población a mediados del siglo XII y, en torno a 1237, fue comprada por los freires de la Orden de San Juan, quienes la convirtieron en sede de la encomienda menor del mismo nombre. Se construye entonces la torre-palacio prioral o Torreón del Gran Prior en 1287, en el mismo espacio que ocupaba el antiguo alcázar islámico, cercano al torreón de El Cubillo que, con los sucesivos añadidos a este primer aposento prioral, quedó englobado en su conjunto.
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MUSEO DEL AZAFRÁN

Descripción:

«El azafrán es una especia conocida en todo el Mediterráneo desde el mundo antiguo (Crocus sativus L.), usada principalmente para la cocina, la elaboración de perfumes, en farmacopea o como tinte para textiles. Su laboriosa recolección y preparación la convirtieron, desde los orígenes de su producción, en un producto de lujo. Pese a su mención en textos hispanos tan tempranos como las Etimologías de San Isidoro (siglo VII), no se han encontrado evidencias de su cultivo en la península ibérica hasta la época islámica, cuando existe constancia de su gran importancia para la economía de al-Ándalus en numerosos tratados. Destaca entre ellos el Kitāb al-filāha, escrito por Ibn al-‘Awwām en el siglo XII y donde se habla extensamente de las técnicas agrícolas para este cultivo, implantado ya por esas fechas en la Mancha.

En la actualidad, España es el tercer país productor mundial de esta especia, después de Irán y Grecia, y el principal exportador. De entre todas las zonas donde se cultiva, el azafrán de la Mancha es el único que cuenta con denominación de origen protegida. Se ha postulado también su declaración como patrimonio inmaterial, ya que cuenta con un importante legado mueble, inmueble y cultural, entre el cual podemos enumerar las herramientas o aperos específicos usados para su labranza y cultivo, el paisaje cultural agrario que genera al producirse en pequeñas parcelas de carácter familiar o, incluso, su fuerte impronta en el vocabulario o el folclore de esta región.

En la localidad de Madridejos existe el Museo del Azafrán, un espacio expositivo que refleja los aspectos culturales que rodean a este cultivo, y además se ha desarrollado la Ruta del Azafrán alrededor de este entorno territorial.
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BAÑOS DE AJOFRÍN

Descripción:

«El edificio de baños de tradición islámica de Ajofrín era una construcción axial, con tres salas abovedadas con ladrillo, paralelas y comunicadas entre sí, donde se realizaban los baños frío, templado y caliente, según la costumbre cultural de este tipo de establecimientos. Se preservan en un excepcional estado las salas correspondientes al baño caliente y al templado, así como parte de la estructura que permitiría su calefactado con ayuda de un horno, no así los restos correspondientes al baño frío, que debía situarse hacia la zona meridional del edificio. Fechada su construcción entre los siglos XIII-XIV, este espacio muestra la pervivencia de costumbres islámicas de manera muy posterior a la conquista castellana de este territorio, probablemente practicadas por la población mudéjar que permaneció en convivencia con los cristianos.

Tras la prohibición del islam de 1502, el edificio fue abandonado a mediados del siglo XVI, siendo expoliados sus elementos más valiosos −tuberías, pilas, bañeras u otros, así como algunos elementos arquitectónicos de la construcción−, lo que contribuyó significativamente a la ruina del lugar, que no fue nuevamente ocupado hasta el siglo XVIII, primero como corral y después adaptado como vivienda. Junto con los baños, el origen islámico de Ajofrín queda aún hoy evidenciado en el nombre de su población, derivado del árabe al-Ya´far, que probablemente fue una alquería o caserío rural situado en una de las vías históricas que unía el valle del río Tajo con el del Guadiana a través de los Montes.
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TORRE TOLANCA

Descripción:

La torre Tolanca fue diseñada como una sólida e inexpugnable estructura defensiva de planta rectangular, edificada con gruesos muros de mampostería, sin ventanas ni saeteras, reforzadas sus esquinas con pequeños sillares de granito. Su puerta de acceso, elevada seis metros sobre el nivel del suelo, únicamente sería asequible mediante una escalera de mano. En su planta baja, abovedada, existían además un aljibe y un granero. La torre conserva dos de las tres alturas que debió tener en origen, cuando alcanzaría unos quince metros que, sumados a la elevada cota sobre la cual se sitúa, le otorgaban el privilegiado dominio de una amplia extensión de terreno, siendo visible desde las fortificaciones también islámicas de Almonacid, Mora y Orgaz, así como desde los cercanos puertos de montaña de Albarda y Marjaliza, en los Montes de Toledo. Al exterior de la torre en su lado oriental se adosaba a la atalaya una barbacana de época cristiana, construida en los siglos XII o XIII en el contexto del avance de las tropas almorávides y almohades hacia la línea del río Tajo. La repoblación efectiva cristiana de estas tierras a partir del siglo XIII traería como consecuencia la desocupación y abandono de la torre, presumiblemente a lo largo del siglo XIV.

IGLESIA DE SAN PEDRO DE LA MATA

Descripción:

La construcción de la iglesia monástica mozárabe de San Pedro de la Mata debe remontarse a la segunda mitad del siglo VIII, una vez establecido el dominio islámico en el territorio peninsular. Pese a la ruina que envuelve al edificio, es posible reconocer aún las trazas de esta primera iglesia mozárabe, de planta cruciforme y con arcos de herradura, construida en piedra tallada de granito y abovedada, características que comparte con la cercana iglesia de Santa María de Melque. También su interior se decoraba con piezas arquitectónicas labradas en mármol con diferentes motivos, algunas de las cuales aún subsisten fragmentadas y parcialmente reaprovechadas en otras partes de la construcción actual. En torno a este edificio de culto fueron proyectadas o incluso construidas las diferentes estancias y dependencias de un monasterio, con accesos directos a la iglesia, cuyos restos no se han conservado. Un fallo estructural temprano parece el motivo más probable de la destrucción de la iglesia, cuyos muros no habrían aguantado el peso de las bóvedas de piedra, venciéndose en un corto espacio de tiempo. A partir de mediados del siglo XIII la iglesia fue reconstruida, subsistiendo como ermita hasta el siglo XVIII cuando la desacralización del edificio, ya parcialmente abandonado, contribuyó al expolio sistemático de sus materiales arquitectónicos, favoreciendo el deterioro en el que actualmente se encuentra el edificio.

SANTA MARÍA DE MELQUE

Descripción:

«El monasterio dimmí de Santa María de Melque es un relevante conjunto arquitectónico y paisajístico cuyo origen histórico se remonta a la segunda mitad del siglo VIII. Su iglesia cruciforme con arcos de herradura es el elemento mejor conservado del yacimiento, preservándose singularmente sus bóvedas originales. Construida en piedra tallada de granito, su interior se decoraba con estucos y piezas arquitectónicas labradas en mármol con diferentes motivos.

En torno a la iglesia se edificaron las diferentes estancias y dependencias del monasterio, articulado en tres grandes terrazas, parte de cuya arquitectura se conocen gracias a los trabajos de excavación arqueológica. Este centro religioso, estratégicamente situado en el cruce de distintas vías, gestionaba una importante explotación agroganadera cuyo espacio productivo se extendió al menos en unas 25 ha, las cuales quedaban delimitadas por una cerca. Un manantial perenne y varias presas destinadas a almacenar el agua estacional que discurría por los dos barrancos mayores de la explotación abastecían al conjunto, situado en uno de los espacios más áridos de la provincia.

El monasterio fue abandonado en torno al siglo IX, siendo reocupado el lugar por población islámica, desprovisto ya de su carácter religioso inicial. La transformación de la parte más alta del crucero de la iglesia en una torre de vigilancia se corresponde con un momento indeterminado de los siglos XI-XII, entre la conquista islámica y la toma cristiana de Toledo en 1085. Superada la línea del río Tajo por los castellanos, el poblado islámico será sustituido por un asentamiento cristiano fortificado, que pervivió al menos hasta el siglo XVI. Posteriormente, el espacio subsistió como un conjunto de casas de labor hasta el siglo XX.
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CIUDAD DE VASCOS

Descripción:

«La ciudad de Vascos es un yacimiento arqueológico próximo al municipio de Navalmoralejo que conserva los vestigios de una medina andalusí habitada entre los siglos IX y XII. Se encuentra próxima a los pies de las sierras Ancha y Aguda, junto a la orilla del río Huso. En su origen emiral, pudo ser un punto defensivo, aunque en el siglo X, periodo califal, pasó a ser medina con cierto control de los vados del Tajo. Formó parte de la taifa de Toledo y, poco después de la toma de Alfonso VI de esta administración, quedó despoblada hasta la actualidad.

Los elementos mejor conservados corresponden a los defensivos. Es el caso de la muralla que circunda la ciudad y el complejo de la alcazaba, que fue residencia del gobernador y su tropa de mando. Se trata de una estructura varias veces ampliada ubicada en un pequeño cerro al noroeste de la ciudad. El barranco hacía el río Huso la hacía inaccesible por su lado norte. En los tramos oeste y sur, que dan a la ciudad, existen vestigios de once torreones y en torno al recinto amurallado, varias puertas y portillos. Junto a la alcazaba se desarrolla una vaguada, el área de mayor extensión excavada, donde se localiza un barrio y una de las dos mezquitas localizadas (la otra se ubicó en la alcazaba).

Además, los trabajos de excavación han documentado varias viviendas, entre las que destaca una de amplias proporciones en el área central, con un patio central y seis dependencias; un barrio extramuros con tenerías para el curtido de pieles, y donde se emplazan los baños vinculados al arroyo de la Mora, con las estructuras típicas de estos edificios andalusíes: salas fría, templada y caliente, una zona de vestuario con banco de piedra y leñera con restos del horno. También se conservan dos cementerios extramuros de los que destacan los cipos funerarios que solían colocarse verticalmente en las esquinas de algunas tumbas.»

TALAVERA DE LA REINA

Descripción:

«Talabira fue una medina de notable importancia estratégica y económica en la Marca Media, el territorio fronterizo entre el Califato de Córdoba y los reinos cristianos del norte. La ciudad, con presencia islámica desde el año 712, desempeñó un papel esencial en el control de las rutas interiores y en la defensa del valle medio del Tajo.

En el siglo X se erigió el alcázar de ‘Abd al-Raḥmān III. De este enclave quedan los vestigios del primer recinto amurallado, construido entre los siglos IX y X con sillares y mampostería. De esta primera muralla califal destaca el tramo de Entretorres, ubicado al suroeste, donde se conservan cuatro torres albarranas que, si bien se edificaron en el siglo XIV bajo dominio cristiano, se erigieron sobre otras estructuras islámicas anteriores. También en este tramo se han hallado restos de casas andalusíes ubicadas en un espacio periurbano, aunque su estructura está modificada por la amortización de sus materiales en la construcción de otra torre. De los numerosos accesos que tuvo este recinto, se conserva la puerta de Mérida.

La segunda muralla se levantó posteriormente para cercar un arrabal nuevo donde vivía población cristiana y se hizo con tapial, por lo que las diferentes transformaciones, la falta de mantenimiento y algunos derrumbes la han llevado a su casi completa desaparición. Se conservan tan solo la puerta de Sevilla y la de Zamora, así como restos de la torre del Polvorín y un torreón en la plaza de San Miguel. Una tercera muralla, también de tapial, se originó para cercar el arrabal viejo, aunque de esta solo quedan algunos cimientos localizados en las intervenciones arqueológicas.

La monumentalidad que debió de desprender este complejo hasta tres veces fortificado es símbolo de la riqueza de esta medina. La presencia andalusí en Talavera de la Reina ha dejado también su impronta en el patrimonio inmaterial, como es el caso de algunas técnicas y elementos decorativos de la cerámica que se produce en la ciudad y el entorno. Asimismo, el lenguaje arquitectónico propio del arte islámico pervive en elementos como artesonados o alfarjes presentes en otras construcciones posteriores como las iglesias de Santiago y El Salvador.
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MAQUEDA

Descripción:

«Maqueda fue una de las ciudades fronterizas que formó parte de la Marca Media andalusí y de la taifa de Toledo. Su origen se remonta a la segunda mitad del siglo X, momento en el que se crean los últimos puntos de carácter defensivo fronterizos y se refuerzan otros prexistentes; de hecho, se tiene constancia de que, en el año 981, Almanzor había mandado ampliar la fortaleza previa donde hoy se encuentra el castillo de Maqueda o de la Vela. De esta edificación apenas se conservan elementos del periodo islámico, ya que, tras la toma por Alfonso VI y la cesión en 1157 a la Orden de Calatrava, fue reedificado por completo en el siglo XV respetando, tan solo, la torre de los Palazuelos. No obstante, este castillo formaba parte de un complejo defensivo más amplio que contaba con unas murallas que partían de la fortificación hacia el poblado, delimitando la ciudad andalusí. De esta muralla del siglo XII se conserva la torre de la Vela, una construcción de gran altura, con forma semicircular compuesta de mampostería encintada e hiladas de ladrillo. Cuenta con ventanas saeteras en diferentes alturas y arcadas ciegas de ladrillo en la parte superior de carácter decorativo.

En la zona del poblado, se encuentran también vestigios de la fundación islámica de Makāda (Maqueda), como es el caso de la puerta califal por la que se daba acceso a la ciudad y que hoy está integrada en la iglesia de Santa María de los Alcázares, junto a la plaza de la Constitución. Además, en la iglesia pueden verse las continuidades del lenguaje artístico andalusí en las techumbres de madera y lacería.
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ALMUNIA DE AL-MA’MŪN

Descripción:

«La existencia de una almunia regia construida en la época de al-Ma’mūn está constatada por diferentes fuentes textuales. Su ubicación se ha fijado tradicionalmente en el paraje de Huerta del Rey, en la vega alta del río Tajo, cuyo topónimo parece estar reflejando dicha presencia. No obstante, es importante no confundir este espacio con el palacio de Galiana, de probable construcción posterior (y que tal vez se apoya en parte de la estructura de la almunia precedente). Las almunias andalusíes eran fincas aristocráticas situadas en el área periurbana con un carácter multifuncional, donde sobresalen especialmente la agrícola (con áreas de producción, pero también de experimentación agronómica y botánica) y de espacio ornamental (a veces, incluso, de representación política) y de recreo.

A partir de las descripciones textuales conservadas no es posible reconstruir con precisión la estructuración espacial del complejo. Algunos pasajes recogen la existencia de la denominada Sala de la Noria y denotan la existencia de jardines, albercas, norias o algunos de los cultivos (con frutales como higueras). La participación de varios agrónomos del momento, como Ibn Wāfid, Ibn al-Luengo o Ibn Baṣṣāl, está constatada o es altamente probable. La única referencia palatina toledana del mismo periodo se encuentra en los antiguos palacios del recinto del Alficén, de los que se han hallado algunos vestigios arqueológicos (hoy la mayoría entre el convento de Santa Fe y las colecciones el Museo de Santa Cruz).»

PUENTE DE ALCÁNTARA

Descripción:

«El puente de Alcántara es uno de los dos grandes de puentes de piedra de la ciudad de Toledo. Se sitúa en extremo oriental del casco histórico y permite cruzar el río Tajo entre el castillo de San Servando y los pies del Alficén, el recinto de la alcazaba. Su nombre procede del árabe al-qanṭara y significa precisamente el puente.

La fecha de construcción de este puente todavía no se ha precisado con seguridad. Algunos investigadores han propuesto que fuera levantado durante la época romana, mientras que otros señalan periodos posteriores. No obstante, la mayor parte de la estructura visible en la actualidad pertenece a la Edad Media y la Edad Moderna. El puente cuenta con un arco central de grandes dimensiones, un segundo de menor entidad y un pequeño arquillo, así como unos potentes tajamares. Se levantó con empleo de sillares de piedra y mampostería, entre los que destacan elementos romanos y visigodos reutilizados.

Durante el periodo de dominio islámico de la ciudad, el puente fue el único ejecutado en piedra sobre el río, por lo que era uno de los accesos principales a la medina, ya que se conectaba con los caminos que procedían del sur de al-Ándalus, como el de Córdoba. Probablemente su ubicación estratégica provocó que el puente fuera dañado y reparado en múltiples ocasiones. Por ejemplo, una inscripción situada en el torreón occidental conmemora la reconstrucción realizada en el 997-998, bajo el gobierno de Almanzor. Otras reformas importantes afectaron a los torreones. El occidental fue modificado tanto por Alfonso X como por los Reyes Católicos, el oriental fue sustituido por un arco del triunfo en 1721.»

BAÑOS DE TENERÍAS (SEBASTIÁN DE SUSO)

Descripción:

«Se trata de uno de los dos baños próximos a la iglesia de San Sebastián (antigua mezquita de al-Dabbāgīn, en el barrio de Curtidores) —en este caso, al suroeste, inmediatamente fuera de las murallas—. La estructura del edificio, que se conoce gracias a diferentes intervenciones arqueológicas, se adaptó a la pronunciada pendiente del terreno. Se han conservado las salas fría, templada y caliente, con una reducida parte de las cubriciones, que fueron de bóveda de cañón. El suelo de la sala caliente se ha perdido y actualmente se pueden apreciar restos del horno y del hipocausto que estaban situados justo debajo. También una letrina, una cueva con posibles funciones de leñera y otra serie de estancias que podrían corresponderse con el vestuario y diferentes dependencias. Asimismo, se han localizado una cisterna —con canalizaciones que conducían el agua a las estancias—, una bañera —en la sala caliente— y dos piletas —una en la sala caliente y otra en la templada— y toberas de salida del aire cálido —dos en el muro exterior y dos en el muro común de las salas templada y caliente—.

Posteriormente, el espacio se reutilizó como un área de tenerías y, más tarde, como viviendas. «

TALLER DEL MORO

Descripción:

«El legado andalusí pervivió en Toledo en los edificios civiles y religiosos que se construyeron durante los siglos posteriores a la conquista castellana de la ciudad (1085). Entre estos espacios, destacan las residencias palatinas. Una de ellas, conocida como el Taller del Moro, fue promovida por una pareja de nobles toledanos, Lope González Palomeque y María Téllez de Meneses, a mediados del siglo XIV. Es uno de los mejores ejemplos de palacio medieval de la ciudad que sigue la tipología islámica.

De un palacio de mayores dimensiones, que se distribuía en torno a un patio, únicamente se conservan un gran salón rectangular y dos alcobas en los extremos. Los muros se han levantado con aparejo mixto de ladrillo y mampostería, y tapial. En el interior gran parte de las paredes y los vanos se cubrieron con yeserías policromadas con motivos geométricos, vegetales y epigráficos (en árabe); en ocasiones se acompañan de elementos heráldicos (escudos de los Palomeque y los Meneses) y simbólicos (como la jamsa o mano de Fátima). En la parte superior existe una escocia perimetral con letras latinas (en las tres estancias). Las techumbres se realizan mediante carpintería de lo blanco: armadura de par y nudillo en el salón central y armaduras apeinadas de ocho paños en las alcobas laterales.

El palacio tuvo diferentes funciones con el paso del tiempo: taller de cantería y almacén de enseres de la catedral, salón de baile, cochera, fábrica de cerillas y almacén de sacos de harina. Desde 1963 pasó a convertirse en uno de los filiales del Museo de Santa Cruz. Alberga varias piezas relacionadas con el mundo andalusí y sus pervivencias en Toledo y su provincia.»

MEZQUITA DE TORNERÍAS

Descripción:

«Se trata de una de las mezquitas mejor conservadas de la península ibérica, además de una de las últimas en uso por una comunidad islámica en la Corona de Castilla (muy probablemente, hasta la prohibición del islam en 1502).

El edificio se estructura en dos plantas debido al fuerte desnivel del terreno. En la baja, en la que tal vez se haya reaprovechado un edificio precedente, se situaron espacios para tiendas. Con el alquiler de estas últimas, la comunidad podía ayudar a sufragar los costes de las actividades de la mezquita. Se cuenta con esta información, así como otros datos de la cotidianidad de la comunidad musulmana, gracias a la conservación de unas actas (fechadas entre 1402 y 1414) de la cofradía Yami’ al-Wadi’a (que podría traducirse como de La Encomienda), vinculada con la mezquita. Estos documentos, escritos en árabe, son una muestra de cómo los musulmanes de Toledo mantenían viva esta lengua incluso en el siglo XV.

En la planta superior se ha mantenido una parte importante de la sala de oraciones de la mezquita, con notables similitudes con la de Bāb al-Mardūm. A pesar de que el miḥrāb y la decoración de yeso y sus policromías están prácticamente desaparecidos (aunque pueden observarse unos lunetos ornamentales en la bóveda de la esquina sudeste y restos de una venera en el nicho del miḥrāb), se conserva su estructura arquitectónica de planta cuadrada en torno a cuatro columnas, con fustes y capiteles reutilizados, que conforman tres naves distribuidas en nueve tramos. Sobre ellos se han ejecutado bóvedas de arista de ladrillo, a excepción de la linterna del espacio central. Todos los arcos del edificio, construido en ladrillo y mampostería, son de herradura.»

CASA DE LA CALLE DE LA SOLEDAD, N.º 2

Descripción:

«La Casa de la calle de la Soledad, n.º 2, también conocida actualmente como la Casa del Temple, se encuentra junto a la plaza del Seco, a poca distancia del alcázar, en la esquina que forman las calles de San Miguel y de la Soledad. Los diferentes trabajos de rehabilitación y restauración llevados a cabo hace pocas décadas condujeron a la recuperación de esta casa palacio en la que se pueden diferenciar varias fases históricas.

El lugar que hoy ocupa esta casa palacio, distribuida en cuatro crujías alrededor de un patio central, parece haber estado parcialmente dividida entre, al menos, dos viviendas. A una de ellas perteneció un salón rectangular situado bajo la crujía sudeste y al que se ha fechado entre las épocas califal y taifa. De esta estancia se ha conservado una parte de sus paredes, con sus zócalos ricamente decorados con estuco y ornamentaciones geométricas bícromas (en rojo y blanco). Parece que en torno a este salón se disponían unas alcobas en sus extremos y desde una puerta se accedía a un patio eliminado por las reformas posteriores. Este es uno de los pocos espacios del periodo andalusí de estas características que se ha preservado en Toledo.

Por ahora, la comunidad científica ha planteado que la unión de las diversas casas y la configuración de la estructura actual se habría realizado entre los siglos XIII y XIV, aunque se dieron modificaciones posteriores en el edificio. En el patio central y las crujías se han recuperado múltiples elementos de tradición andalusí, como arcos de herradura, armaduras de madera o yeserías y vigas con decoraciones geométricas, vegetales y epigráficas (en árabe). Esto es una muestra más de las continuidades de la cultura islámica en la ciudad más allá de la conquista castellana de 1085.»

ALCÁZAR

Descripción:

«El edificio del actual alcázar de Toledo, situado en una de las áreas más elevadas de la ciudad, es el resultado de múltiples ocupaciones y fases constructivas realizadas a lo largo de los siglos. No obstante, en su interior y en sus alrededores todavía pueden contemplarse vestigios de la alcazaba y de esta fortificación islámica. De hecho, la propia palabra alcázar procede del árabe al-qaṣr, que significa la fortaleza.

Aunque todavía falta profundizar en el estudio de este monumento, los investigadores han propuesto la posible construcción de un primer alcázar por el gobernador ‘Amrūs el Muladí entre finales del siglo VIII y principios del IX. Es bastante probable que esta estructura inicial se modificara en la época del emir cordobés ‘Abd al-Raḥmān II (siglo IX) y, con total seguridad por los testimonios documentales y los restos arqueológicos, que el califa ‘Abd al-Raḥmān III (siglo X) refortificara tanto esta fortaleza como la propia alcazaba, conocida como al-Ḥizām o Alficén, y en cuyo espacio se ubican tanto el alcázar como los palacios andalusíes.

Tras la conquista de Toledo por Alfonso VI, estos espacios pasarán a manos de la corona y serán modificados con el paso del tiempo. Los Trastámara en época medieval, así como los Austrias posteriormente, harán múltiples reformas en el edificio, de manera que la estructura exterior visible en la actualidad apenas permite contemplar los restos andalusíes. Incluso, el alcázar sufrió una enorme destrucción en el contexto de la guerra civil española, así como un intenso proceso de reconstrucción posterior.

A pesar de esto, tanto en el acceso del Museo del Ejército (actualmente situado en una parte del alcázar) como en su espacio interior se pueden contemplar múltiples restos de los muros del alcázar y de la alcazaba islámica, que emplearon una notable cantidad de sillares de granito reutilizados.»

CONVENTO DE SANTA FE

Descripción:

«Dentro del recinto de la alcazaba, conocida como al-Ḥizām o Alficén, uno de los espacios principales fueron los palacios. Se han documentado varios de sus restos en el convento de Santa Fe.En su interior se encuentra la capilla de Belén, que fue originariamente una kubba de recreo o un oratorio de época taifa (posteriormente convertido en capilla cristiana). Esta pequeña construcción, realizada en ladrillo, de planta octogonal en el interior y cuadrada en el exterior, se situó de manera exenta en el antiguo patio islámico, aunque hoy está en el espacio interior del convento. Cuenta con una cúpula de nervios paralelos y accesos con forma de arco de herradura en cada lado, con otros dos adyacentes decorativos cegados.

La rehabilitación del convento de Santa Fe a inicios del siglo XXI condujo al hallazgo de varias estancias y fragmentos de una arquería, así como a la documentación de un tramo de la muralla del Alficén. Se ha constatado la existencia de un patio central rectangular dotado de aljibe, un jardín deprimido y un andén perimetral. En torno a este, en el lado oriental, se ubicaron diferentes estancias: un salón oblongo comunicado con alhanías cuadradas en los extremos, un cuarto de aseo, una sala con letrina y otra estancia contigua. En estos espacios se ha constatado la presencia de una decoración pictórica de paneles con lacería y nudos entrelazados.

Por otro lado, los fragmentos de arquería recuperados en la galería norte del claustro han permitido reconstruir una arquería trífora realizada mediante ladrillo y revestida de yeso, que conectaba patio central y estancias interiores. Cada uno de sus espacios, ejecutado mediante yeso, pintura (con materiales como lapislázuli), oro o placas de vidrio, contó con un repertorio iconográfico distinto: frentes con escenas de caza y bestiario de animales reales y fantásticos, e intradós con hexagramas con motivos zoomorfos.

MEZQUITA DE BĀB AL-MARDŪM

Descripción:

«La mezquita de Bāb al-Mardūm es uno de los edificios referenciales del arte islámico de al-Ándalus. La inscripción realizada en ladrillo de la fachada sudoeste ha sido propuesta por varios especialistas como testimonio de la fundación del monumento; esta da la fecha de 999-1000 como el año de finalización de la obra. No obstante, otros investigadores han planteado la existencia de otra fase de mezquita precedente y que esta inscripción conmemore una obra en el espacio finalizada en 999-1000.

El edificio era exento en el pasado islámico y parece que no contó con patio de abluciones o alminar. Se ha ejecutado con ladrillo y mampostería encintada. La sala de oraciones, estructurada en torno a cuatro columnas centrales formadas por materiales visigodos reutilizados, tuvo inicialmente una planta cuadrada dividida en nueve tramos de tamaño similar y con cubriciones independientes. Posiblemente estuvo abierta en tres de sus lados, con tres arcos de acceso en cada una de estas fachadas. La única sin aperturas fue la del muro de la qibla (muro que señala la orientación del rezo), donde el nicho del miḥrāb (ubicado en la qibla y que sirve para extender la voz del imán) no se ha conservado. Asimismo, el añadido posterior, tras la transformación en el siglo XII de la mezquita en iglesia (la Santa Cruz de los Caballeros Hospitalarios), de un ábside en la fachada nordeste impide conocer adecuadamente ese lateral desaparecido.

Tanto la mezquita como la ampliación de la iglesia cuentan con elementos decorativos de la tradición islámica: arcos de diferentes tipos, como los de herradura, entrecruzados o polilobulados, modillones de rollos, una red de rombos o policromía de dovelas blancas y rojas alternas. Los nueve tramos de la mezquita se cierran con cúpulas de nervios, todas con composiciones diferentes vinculadas con modelos califales cordobeses.

TOLEDO

Descripción:

«Toledo, conocida como Ṭulayṭula en árabe, fue una de las principales ciudades de al-Ándalus. Llegó a convertirse durante un periodo en la capital de la Marca Media, uno de los principales territorios defensivos del emirato y el califato de Córdoba. La buena conservación de su urbanismo medieval, así como muchos de sus monumentos, permite conocer de una manera extraordinaria su pasado andalusí y sus pervivencias más allá de la conquista castellana de 1085.
A pesar de los orígenes remotos de la urbe, que ya destacó en el mundo romano y fue capital del reino visigodo, durante la época de dominio islámico en Toledo (711-1085) vivió un tiempo de desarrollo y esplendor que todavía puede verse reflejado en su rico patrimonio. De este periodo no solo se mantiene el trazado viario, sino también vestigios de mezquitas, como la de Bāb al-Mardūm o Tornerías; baños como los de Tenerías, murallas y puertas como la puerta vieja de Bisagra; o palacios como los que han quedado hoy integrados en el convento de Santa Fe.
Incluso, en el siglo XI, Ṭulayṭula fue una de las taifas principales de al-Ándalus. Bajo la dinastía de los Banū Ḏū-l-Nūn, la ciudad se convirtió en la sede de una corte de intelectuales que sobresalió en el estudio de las llamadas ciencias de los antiguos, es decir, en la recuperación de los saberes del mundo grecorromano e indopersa. Destacaron personajes como el astrónomo y matemático al-Zarqālī (Azarquiel) y los botánicos Ibn Wāfid e Ibn Baṣṣāl.
Además, la cultura andalusí pervivió varios siglos tras la conquista castellana de Toledo. Esto no fue únicamente por la presencia de población musulmana en la ciudad, sino que entre el resto de los habitantes de otros credos las formas de lo islámico también perduraron. Ejemplos de ello son las iglesias, conventos, sinagogas, casas nobles o palacios construidos bajo estéticas andalusíes, como la sinagoga de Samuel ha-Leví o el Taller del Moro, entre otros, en las que abundan los textos árabes, las ornamentaciones vegetales y geométricas en yeso o las techumbres realizadas en carpintería de lo blanco.

CASTILLO DE LA MONCLOVA

Descripción:

En el término de Écija, repoblado en 1263, no persistieron núcleos rurales musulmanes, tan sólo se conservaban abundantes ruinas de una serie de lugares o alquerías llamados villares por los partidores. Cuando los partidores realizaron su trabajo, no se conocían los nombres más antiguos. En La Monclova, lo único específico que se hallaba eran materiales de construcción y por eso hablan del «villar de los marmolejos». En el repartimiento del término se crearon 32 aldeas que ya habían desaparecido en el siglo XIV, a excepción de La Monclova, Arenales y San Pedro. En 1324 se establece un pleito entre Écija y Carmona sobre la jurisdicción de La Monclova a propósito de la construcción de una torre por parte del Concejo de Carmona, contra la que reclamaba el de Écija, que argumentaba a su favor la titularidad de ese espacio que le fue reconocido en el repartimiento.

Historia:

El castillo de la Monclova era de planta rectangular, y disponía de torreones rectangulares, de los que se conservan vestigios en los ángulos norte y este. Aunque fueron muy remodelados con las obras posteriores, los restos más antiguos que se conservan de este castillo datan al siglo XIV, siendo éstos la torre del homenaje y tres lienzos del recinto amurallado.  La torre del homenaje es de planta rectangular, y posee dos cámaras superpuestas y una azotea con parapeto y almenas encapuchadas. Esta torre debió ser originalmente maciza, aunque hoy día alberga en su interior la escalera principal del palacio. 

CASTILLO DEL HIERRO

Descripción:

La estructura del castillo se conserva prácticamente íntegra, aunque su fisonomía original permanece oculta por las construcciones que le fueron adosadas a lo largo del tiempo. El castillo está flanqueado por torres salientes de planta rectangular en los cuatro ángulos y en el centro de cada uno de sus lados. El acceso original al recinto se realizaba a través de un arco apuntado enmarcado en un alfiz, hoy tapiado. En su lugar, se ha abierto un nuevo acceso. La torre del homenaje se encuentra junto a la entrada, y presenta dos plantas de cámaras superpuestas y una última planta que hace se azotea. La entrada original daba al patio de armas, y estaba cubierta por una bóveda de cañón. En el centro del recinto hay un aljibe abovedado. En los siglos XV y XVI se realizaron diversas obras de adaptación, y en el siglo XVII, de rehabilitación, todo ello para adaptarlo a su nuevo uso residencial. No obstante, su uso debió decaer hacia la segunda mitad del siglo XVII.

Historia:

El actual enclave de Fuentes de Andalucía forma parte de los lugares conquistados por los castellanos a mediados del s. XIII, indicio de su preexistencia en época andalusí. No conocemos su denominación anterior, estando su territorio integrado entre Carmona y Écija. El castillo se sitúa en pleno corazón del núcleo urbano. El recinto está flanqueado por torres salientes y tiene planta rectangular. En la del ángulo sureste se abre la puerta del recinto de la que se puede observar el gran arco, de herradura, encuadrado en alfiz.

RECINTO AMURALLADO DE ESTEPA

Descripción:

Estepa (Istabba) aparece en las crónicas árabes desde la época Omeya, como un enclave fortificado dentro de la demarcación administrativa (cora) de Sidonia o Rayya. En el s. XI quedó englobada dentro de la taifa de Sevilla, formando parte del límite oriental de la Campiña, equiparada a otros enclaves como Écija, Ronda o Cabra. Esta importancia se mantuvo en época almohade cuando se amplía y reconstruye el recinto amurallado. Los asentamientos más antiguos de este rincón de la Campiña sevillana se remontan al Neolítico. En la época romana fue llamada Ostippo. La conquista cristiana fue llevada a cabo por Fernando III en 1240. En 1267 el castillo de Estepa fue entregado a la orden militar de Santiago, que lo convirtió en cabeza de una de sus encomiendas hasta que en 1559 fue vendida dicha encomienda santiaguista por la corona al patricio genovés Adán Centurión, a cuyo primogénito le fue concedido el título de marqués de Estepa por el rey Felipe II en 1560. Estepa tiene el título de ciudad por concesión de la reina regente María Cristina de Habsburgo-Lorena desde 1886. 

IGLESIA SANTA MARÍA DEL ALCOR

Descripción:

El edificio sufrió constantes transformaciones, siendo las mayores las acaecidas en 1640 debido a un gran incendio. En 1837 sufre las consecuencias de la desamortización de bienes eclesiásticos por parte del Estado y en 1936 fue saqueada durante la Guerra Civil. En el interior, a los pies posee un coro bajo o sotocoro con una sillería rococó. En el presbiterio se alza el retablo mayor, que es neoclásico, mediante tres calles con dos cuerpos cada una, sobre un enorme banco y coronado por una cornisa presidido por la imagen de la patrona de la villa, Santa María del Alcor y el Lignum Crucis superior; a los lados del retablo destacan dos enormes lienzos con pinturas del siglo XVII de influencia veneciana, que representan a Santa Catalina y a San Francisco de Asís recibiendo los estigmas. 

ERMITA DE ALDEA LA MEZQUITILLA Y FUENTE DEL MORO

Descripción:

La toponimia es abundante de origen musulmán: Mezquitilla, Albarrada, Majadahonda, Alberquilla, etc. Las conquistas realizadas por Fernando III consolidaron una frontera estable entre cristianos y musulmanes, conocida como Banda Morisca, que dividía Andalucía en dos. Dicha franja pasaba por el actual término municipal del Saucejo.

Historia:

Aquí se han encontrado hachas y herramientas prehistóricas, monedas romanas y cerámica y enterramientos andalusíes. Por la situación de frontera castellano-nazarí, se cree que estuvo despoblada hasta la colonización posterior por los duques de Osuna.

ERMITA DE NUESTRA VIRGEN DE GRACIA

Descripción:

La imagen titular es de la Virgen de Gracia, patrona del municipio, es del siglo XVI. De 22 cm de altura y acabada con policromía, lleva un niño en sus brazos, y sus pies se apoyan sobre una peana dieciochesca que representa el legendario milagro de su aparición rutilante sobre la frondosa copa de un pino a un asombrado y piadoso pastorcillo.

IGLESIA DEL DIVINO SALVADOR

Descripción:

En los primeros años del siglo XVII se llevó a cabo la construcción del edificio, que en sus inicios era pequeño. El templo fue bautizado con el nombre de Iglesia Parroquial de Nuestro Señor San Salvador. En 1774 comenzó su reedificación, una obra de nueva planta y mayor capacidad que la anterior que terminaría tres años después. Se le realizó una gran reforma en 1903, tras varios años cerrada por su ruinoso estado. El edificio se alza sobre planta de cruz latina y los materiales empleados en su construcción son el ladrillo macizo y el mampuesto revocado. La cubierta está resuelta con bóveda de medio cañón con fajones y lunetos en la nave mayor, bóveda baída en el crucero y tejado plano con vertiente exterior en los colaterales de nave transversal. Las diversas capillas del interior del templo se alojan entre los contrafuertes a los que se les han adosado pilastras toscanas.

TORRE PARROQUIA SAN BARTOLOMÉ

Descripción:

En el interior de la Iglesia se conservan diversas obras del siglo XVIII, entre los que se encuentra el retablo mayor, compuesto con elementos de acarreo, las esculturas de la Inmaculada, el Niño Jesús Crucificado y San Antonio de Padua y la pintura de la Virgen de los Reyes. Sobre el retablo, barroco, existe un cuadro de las «Las Ánimas», que es atribuido al pintor Francisco de Zurbarán, que, aunque extremeño de nacimiento, se formó en la escuela sevillana. Se puede asegurar que también pertenecen al siglo XVIII los dos cálices de plata que guarda la iglesia, uno liso y otro decorado por rocallas, que tienen marcados los punzones de notables orfebres de la época, respectivamente, los de Guzmán García y Carmona D. Cárdenas. Se puede visitar su interior durante la celebración de las misas

TORRE DEL ÁGUILA

Descripción:

Está construida sobre una base de sillares bien labrados, que refuerzan también sus esquinas. El resto es de sillarejo, con los paramentos rellenos de tierra y cantería. En la sillería podemos contemplar numerosas marcas de cantero de distinto diseño, lo que indica que para las obras se contó con numerosos operarios. En el muro sur encontramos la escalera, a la que le faltan los primeros peldaños, que sube a la cámara superior. La bóveda está casi destruida. A nivel de la primera planta hay una aspillera por lado, así como restos de matacanes en cada uno de sus flancos en la azotea. Al ser la cámara-vivienda del alcaide y por ello más confortable en teoría, disponía de tragaluces. Su acceso es libre.

IGLESIA PARROQUIAL DE SAN JUAN BAUTISTA 

Descripción:

De la construcción inicial de la Iglesia Parrqouial de San Juan Bautista se conserva el antiguo presbiterio.  Este espacioso templo de una sola nave y con un aspecto de fortaleza presenta unos grandes contrafuertes construidos entre los siglos XV-XVII para recuperar las bóvedas derruidas. Las cubiertas son de bóvedas nervadura en los dos primeros tramos de la nave y de tipo vaída elíptica en el tercero. En su interior destaca el altar mayor, encargo realizado a la escuela portuguesa en el año 1699. Es de un solo cuerpo, con columnas salomónicas y elementos ornamentales. A su derecha descubrimos los restos de lo que, probablemente, fuera una pintura mural que cubriera todo el baptisterio. Aunque todavía se encuentra hoy en día bajo estudio, se atribuye a Valdés Leal o a su escuela. A su izquierda se encuentra la capilla de San Bartolomé, financiada por Bartolomé Gómez del Castillo, rico inquisidor que dona toda su fortuna a la iglesia en el siglo XVII.

CASTILLO DE ALHONOZ

Descripción:

Construida entre los siglos XIV y XV, la fortaleza de Alhonoz ha llegado a nuestros días como testigo de una época en la que la frontera con el reino nazarí de Granada se hallaba apenas a 50 km de distancia. En el centro del lienzo de poniente se halla la Torre del Homenaje, de planta rectangular y poderosos muros que sobresalen del perímetro del recinto. En el transcurso del siglo XV irá perdiendo parte de su vecindario y quedará reducido a un recinto defensivo que, por su valor estratégico, conservará una guarnición y será reparado con cargo al cabildo de Écija.

Historia:

La importancia de Alhonoz en los episodios bélicos con Granada fue tal que incluso sirvió como campamento del infante don Fernando en los momentos previos a la conquista de Antequera en 1410. La toma de esta ciudad supuso un alejamiento de la frontera con Granada y un menor protagonismo defensivo de Alhonoz. Finalmente, con la desaparición del reino nazarí en 1492, el castillo deja de tener utilizar militar, hecho que propició su posterior abandono. Está declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

PARROQUIA NTRA. SRA. DE LA MAGDALENA

Descripción:

El origen de la devoción a la Virgen de Valme y de la construcción de su ermita en terrenos de Cuarto, se remonta a los tiempos de la consquista castellana de Sevilla. Cuenta una piadosa leyenda, que recogen Ortiz de Zúñiga en sus «Anales…» y todos los autores que relatan los hechos de Fernando III, que al disponerse este Rey a lanzar el ataque definitivo para la toma de Sevilla, gobernada por Ab-Xataf, se encomendó a una pequeña imagen de la Virgen, de su particular devoción, con estas palabras aproximadas: «Valedme, Señora, en esta empresa que acometí en nombre de Dios y gloria vuestra y yo os ofreceré en este lugar el primer pendón que tome dentro de Sevilla». De ahí que imagen y pendón estén juntos en esta parroquia.

EDIFICIO DE LA ALMONA

Descripción:

Entre sus elementos principales destaca su antigua fachada principal, cuya portada presenta un amplio arco de medio punto con molduras mixtilíneas que sigue esquemas similares a los empleados por el arquitecto Pedro de Silva en sus portadas para la iglesia de San Juan de Las Cabezas de San Juan. Y junto a ella, un cuerpo que se remata en una airosa torre mirador, también delimitada por arcos de medio punto. Por la zona opuesta, y limítrofe con la calle Mina, se alza una segunda torre que se corona con un vistoso e interesante chapitel de nervios avolutados mixtilíneos y elementos cerámicos decorativos, muy en línea con la ornamentación propia del barroco del siglo XVIII.

Historia:

Desde el año 1921 el Regimiento de Caballería Alfonso XII se alojaba en este edificio. También por aquel tiempo se construyó una escuela pública en la zona ocupada en su amplio patio de labor. Se hundió parcialmente en 1932 y el Ayuntamiento encargó un nuevo proyecto de grupo escolar al reconocido arquitecto Juan Talavera y Heredia. Este hace la presentación en 1933 y el resto de la finca se vendió a particulares para la construcción de nuevas edificaciones. Dos Hermanas, para los árabes, era Al-Madain.

IGLESIA DE SAN SEBASTIÁN

Descripción:

En ella se venera el antiguo Cristo de la Vera Cruz, modelado al estilo de las imágenes de Michuacán (Méjico) y restaurado recientemente por el Profesor Arquillo. Existe también una imagen de la Virgen del Mayor Dolor, atribuida a Luisa Roldán «La Roldana» y un nuevo Cristo Crucificado hecho por Abascal.

PARROQUIA DE LA ENCARNACIÓN

Descripción:

Al conjunto se le adosaron nuevas capillas alrededor del presbítero, que destaca por su volumen presentado en los ángulos de la capilla mayor contrafuertes de ladrillos, después de su construcción inicial que se realizó en la segunda mitad del siglo XV. Lo más destacable de este edificio es la torre-fachada, que arranca de la “Puerta del Perdón”, integrada por una interesante portada renacentista, con dos cueros tallados en piedra, junto a la ventana del baptisterio decorada con el mismo estilo. El ventanal superior está flanqueado por la imagen de la titular anunciada y del Arcángel Gabriel.

CASTILLO DE CONSTANTINA - TORRE DEL HOMENAJE - CERRO DEL ALMENDRO

Historia:

Al oeste del núcleo actual de Constantina (Qustantiniyya) se localiza el Cerro del Almendro, asentamiento de posible origen prerromano sobre el que se desarrolló el enclave de la Constantina andalusí. Sin embargo, tras la conquista castellana (s. XIII) este espacio fue abandonado, trasladándose el poblamiento al Cerro del Castillo. La primera construcción en este nuevo emplazamiento se fecha en el s. XIV, y consistió en una cerca de tapial y un aljibe de mampostería labrado en el extremo este del recinto. Ya durante el s. XV se construyó la fortaleza actualmente conservada.

CASTILLO DE CAZALLA DE LA SIERRA

Historia:

Cazalla de la Sierra pudo integrarse en el conjunto de enclaves fortificados de la zona minera de la cora de Firrish, dependiente de Sevilla a partir del s. XI.

IGLESIA PARROQUIAL SANTIAGO APÓSTOL

Descripción:

Existen 2 hermandades de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Amargura y San Juan Evangelista, Nuestra Señora del Rocío y la patrona de la villa Nuestra Señora de los Remedios Coronada y Mártir San Sebastián. ​Sufrió una importante restauración en el año 1999 teniendo que trasladar las imágenes y demás enseres a distintas iglesias. En el año 2011 se restauró la rampa principal para un mejor acceso de las cofradías que hacen su estación de penitencia o salen en otra procesión desde esta ermita. En la Cabecera de su nave central está el Altar Mayor presidido por la imagen de Nuestra Señora de la Soledad (S.XVI), le acompañan las esculturas de Santo Domingo de Guzmán y la de Santiago Apóstol Peregrino (S.XVIII).

TORRE DE LA MEMBRILLA

Descripción:

La Torre de la Membrilla es una construcción defensiva situada sobre el valle del río Guadaíra en su curso entre Morón de la Frontera y Alcalá de Guadaíra. Hoy día se conserva únicamente la torre que da nombre al enclave, aunque durante la Edad Media formó parte de un pequeño asentamiento con funciones agropecuarias y de control del territorio. Esta torre fue construida con sillares de piedra y paños de tapial, presentando planta cuadrangular y conservando parte de su alzado. Desde su parte superior (accesible) se contempla una magnífica perspectiva de la campiña del Guadaíra y las estribaciones de la Sierra Sur.

Historia:

La zona se caracteriza por una topografía abrupta, en la que sobresale un pequeño promontorio rodeado de una cárcava, por la que discurre el arroyo de Los Gitanos. Allí se localizan los restos de una torre de origen medieval, construida en piedra y tapial, en cuyos alrededores se documentan abundantes restos de época islámica y cristiana (cerámicas vidriadas amarillentas, verdes y marrones, comunes, asas acanaladas, redomas, lebrillos y fragmentos con decoración pintada en rojo). Entre el arroyo y la cañada existe una extensión de terreno donde afloran restos de tapial y conglomerados.

IGLESIA PRIORAL DE SANTA MARÍA

Descripción:

El templo, de grandes dimensiones, presenta planta de salón, con tres naves y capillas situadas entre los contrafuertes laterales. La construcción se realizó en dos fases durante los siglos XV y XVI. En la primera se realizó hasta el coro y, en la segunda, desempeñó un papel importante Diego de Riaño. Del periodo barroco se conservan la Puerta del Sol y la capilla Sacramental. Las obras de la torre se iniciaron en el siglo XVI y concluyeron en el XIX. El segundo cuerpo de la nave central presenta ventanales apuntados góticos con vidrieras que aportan iluminación al interior del edificio. El capitel y el reloj se deben a una donación de Carlota Quintana. La torre se encuentra situada a los pies de la iglesia, ocupando un espacio entre el Patio de los Naranjos y la capilla bautismal situada en el lado del Evangelio. La visita a la colección permanente se realiza conjuntamente con la visita a la iglesia prioral de Santa María. Esta exposición recoge más de 150 piezas de orfebrería, bordado, literatura, pintura y escultura de diferentes épocas y estilos que fueron dejando su huella en la parroquia de Santa María a lo largo de ocho siglos. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1931.

ALCÁZAR DEL REY DON PEDRO

Descripción:

Los Reyes Católicos levantaron el cubete y embellecieron las dependencias reales. Durante la epidemia de peste que asolaba Sevilla en 1649, se utilizó como hospital y como cementerio de las víctimas de esta enfermedad. Fue severamente dañado por el terremoto de Carmona de 1504 y el de Lisboa de 1755.​ En 1871 se construyó en el interior una plaza de toros y, en 1976, en el patio de armas, el Parador Nacional de Turismo Alcázar del Rey Don Pedro.​ Fue declarado monumento de interés histórico-artístico el 3 de junio de 1931 y Bien de Interés Cultural (BIC) el 22 de junio de 1993. El palacio-fortaleza cuenta con una estructura rectangular adaptada al terreno en el que se asienta, articulado a su vez en dos recintos también rectangulares, estando defendido por sus flancos Norte y Oeste por grandes murallas y por sus flancos Sur y Este por el escarpe del Alcor.

Historia:

La Ciudad de Carmona (Qarmuna) fue centro de un extenso territorio durante la época andalusí. En el período Omeya (ss. VII/XI) llegó a ser capital de su propia demarcación administrativa (cora), que se mantuvo hasta parte del s. XI en la Taifa de loss Banu Birzal.

ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE GUÍA

Descripción:

La ermita se remonta a la época almohade, entre 1147 y 1269, pero fue remodelada en los siglos XVI y el XIX. Se dice que en mayo de 1525 apareció junto a sus muros una imagen de la Virgen María a la que se llamaría de Guía, y el templo se dedicó a su advocación. Desde 1634 y hasta la extinción de los señoríos en el siglo XIX, perteneció a Pedro de Guzmán y Zúñiga, conde-duque de Olivares. Estuvo en peligro de derrumbe y Alfonso Jiménez la restauró en 1974 y 1975, adosando una nave a dos aguas. Existen pinturas del siglo XVI en los muros que sustentan la cúpula, a la derecha. En el altar mayor está la talla de Ntra. Sra. de Guía, una imagen de las de candelero del siglo XVII con un Niño Jesús en los brazos. La imagen de Santa Lucía, del mismo siglo, luce un medallón con relieve del Padre Eterno, este de finales del siglo XVI. Ya del siglo XX encontramos una imagen del Santísimo Cristo de las Tres Caídas.

ERMITA - MEZQUITA DE CUATROVITAS

Descripción:

El edificio actual alberga los restos de una mezquita rural, incluyendo la sala de oraciones (de tres naves), reutilizada por el templo cristiano, así como el alminar, reutilizado como campanario. Es esta construcción la que conserva mejor los rasgos andalusíes, enlazando con otras construcciones señeras de época almohade como la Giralda de Sevilla. Está realizada en ladrillo, con planta cuadrada y escalera interior que permite la subida a la zona alta. El cuerpo bajo es macizo, seguido de tres cuerpos con tres pares de ventanas, decoradas con arcos de herradura y arcos polilobulados, rematándose el conjunto en una faja lisa, entre dos bandas de ladrillo, terminando en una terraza.

ERMITA DE CASTILLEJA DE TALHARA

Descripción:

La ermita está construida con ladrillo y tapial y cuenta con algunos elementos destacables de cerámica vidriada en las ventanas. Es uno de los ejemplares más destacados del mudéjar sevillano por su arco lobulado en la arquivolta externa, enmarcado con un alfiz. Especial interés tienen las ventanas. La del lado del Evangelio, en el presbiterio, conserva la decoración de cerámica vidriada en turquesa y manganeso. El templo es de planta basilical, con tres naves de dos tramos con arcos apuntados y capilla mayor de planta cuadrada que, como ponen de manifiesto los restos de las trompas que la soportaban, estuvo cubierta por bóveda esquivada de dieciséis lados. Junto a la ermita se encuentra la Hacienda de Castilleja de Talhara, de propiedad privada, en perfecto estado de conservación gracias a la correcta intervención de sus actuales propietarios.Construida en ladrillo y tapial, contando con algunos elementos de cerámica vidriada en turquesa y manganeso en las ventanas. El templo es de planta basilical con tres naves de dos tramos con arcos apuntados y capilla mayor de planta cuadrada, como ponen de manifiesto los restos de las trompas que las soportan. En origen estuvo cubierta por bóvedas esquifadas de dieciséis lados. La capilla mayor es posiblemente el elemento más antiguo del conjunto. En el pilar del lado del Evangelio se observa la huella de los nimbos de una pintura mural medieval que representaría a la Virgen con el Niño

TORRE MOCHA

Descripción:

Su función original era defensiva, vigilando la zona del Aljarafe. La estructura de la torre es rectangular y se encuentra sobre un cerro desde donde se domina la llanura del Guadiamar. La torre es un ejemplo de «torre mocha», término que se refiere a torres que fueron desmochadas o mutiladas, usualmente durante el reinado de los Reyes Católicos, para reducir el poder de la nobleza local. La torre de Benacazón conserva su estructura original, pero la iglesia se construyó dentro de sus muros. Se puede acceder al interior de la torre desde la Iglesia Parroquial de Santa María de las Nieves, donde se encuentra el presbiterio. 

CASTILLO DE LUNA

Historia:

Aznalcóllar en periodo andalusí fue Hanz-Al-Kollar, “recinto amurallado”, de lo que se deduce que debió tener muralla, aunque de ella nada quede. En esa época fue lugar de importancia, siendo cabeza administrativa de la comarca sobre Aznalcázar, Sanlúcar y la actual San Juan de Aznalfarache. Fue la segunda fortaleza islámica hasta la conquista de Sevilla en 1274 por el rey Fernando III. Justo al lado del castillo, la capilla del cementerio, antigua Zawiya o pequeño oratorio musulmán, datado en el siglo XIV, único en Andalucía y, evidentemente, ya cristianizado. Formó parte de una iglesia gótico-mudéjar, ya desaparecida.

PUERTA ALMOHADE DEL ARCO DE LA PESCADERÍA / RESTOS MURALLA ALMOHADE

Descripción:

Aunque el edificio ha experimentado numerosas transformaciones, su configuración originaria consistía en un acceso en recodo a través de dos arcos de herradura con alfiz. Por su parte, la zona del alcázar se encuentra actualmente desaparecida, aunque mantiene su espacio convertida en parque urbano. El material predominante es el tapial.

Historia:

Aznalcázar (Hisn al-Qasr) fue en época andalusí una de las tres “cabeceras” fortificadas o enclaves principales del Aljarafe, junto con Sanlúcar la Mayor y San Juan de Aznalfarache. Al igual que Sanlúcar, se sitúa sobre un escarpe o relieve pronunciado del reborde occidental del Aljarafe, controlando el valle del Guadiamar y el acceso a la “Tierra Llana” onubense y la zona de las marismas del Bajo Guadalquivir.

MEZQUITA Y ALMINAR DE BENAQUE

Descripción:

Después de la conquista de Benaque (en el actual término de Macharaviaya) en 1487, su antigua mezquita fue convertida en la que es su iglesia en la actualidad, y prueba de ello es que conserva la orientación sureste que tenía el muro de la qibla. Su aspecto exterior es liso y sin ninguna decoración, con escasos vanos rectangulares en su fachada para la iluminación interior. La construcción es de mampostería con gruesas piedras planas y filas de ladrillo. La torre no sobresale mucho del resto, es continuación de la construcción y está edificada con el mismo tipo de materiales. Su interior, al igual que otros alminares malagueños, lleva un núcleo central macizo en torno al cual se sitúan las escaleras con bóvedas escalonadas. La parte superior de la torre es construcción mudéjar añadida al alminar original para cuerpo de campanas y abre sus huecos con espacios cubiertos con arcos de ligera herradura encuadrados en un alfiz corto.

CASTILLO DE ALCALÁ DE GUADAÍRA

Descripción:

En el interior del recinto, el elemento más destacado conservado de época almohade es el hammam [baño] del Patio de la Sima. Su reducido tamaño descarta un uso “urbano”, siendo probablemente un elemento de representación y propaganda relacionada con el rigorismo almohade y la importancia del enclave a nivel territorial. Durante la última época andalusí el entorno de Alcalá comienza a concentrar una importante industria molinera, que ya en la baja Edad Media se convertiría también en la principal suministradora de harina y pan a la capital sevillana. Tras la ocupación castellana de 1246, la fortificación almohade de Alcalá de Guadaíra conoce una importante expansión y consolidación, que incluye la primera ocupación urbana documentada, la “villa”, existente al menos desde 1258 y ratificada por la Carta Puebla concedida por Alfonso X en 1280. Junto con el río Guadaíra, el castillo de Alcalá de Guadaíra es probablemente uno de los signos de identidad que mejor definen a la ciudad de Alcalá de Guadaíra. Es el germen histórico de la población, que desde su interior va extendiéndose a lo largo de los siglos hasta conformar los actuales límites del casco urbano. El castillo está situado en un promontorio de altura suficiente para dominar visualmente su entorno, en el mismo lugar en que con anterioridad hubo ya asentamientos humanos de la Edad de Bronce. Su construcción se lleva a cabo bajo dominación musulmana, en los siglos XI y XII, aunque con la reconquista por Fernando III es cuando adquiere su configuración definitiva. Se siguen realizando obras de envergadura hasta finales del siglo XV e inicios del XVI. En 1924 fue declarado Monumento de Interés Histórico-Artístico, y en 1985 Bien de Interés Cultural (BIC).

MOLINO DE BENAROSA

Descripción:

El Molino de Benarosa, junto con otros molinos, contribuyó a la industria panadera de Alcalá, que fue fundamental para la economía local y dio al pueblo el apodo de «Alcalá de los Panaderos». La producción de harina a partir de estos molinos era esencial para la elaboración de panes típicos como las teleras, las medias bobas, los bobillos, los bollos, las albardas y los molletes. La ruta de los molinos, que incluye el Molino de Benarosa, es un atractivo turístico que permite conocer la historia y el patrimonio de Alcalá de Guadaíra. 

CASTILLO DE MARCHENILLA

Descripción:

En el interior hay salas con bóvedas de crucería. Es de planta rectangular (8,60 x 7,10 metros), tiene 14,5 metros de altura y está construida en hormigón y reforzada en ciertas partes con sillares y ladrillos. Tiene 2 plantas y una azotea. La entrada se realiza por una estrecha puerta que da al lado sur. La primera planta está cubierta por una bóveda vaída, tiene en dos de sus costados un poyo o asiento corrido y al norte un gran arco en forma de hornacina, cuyo trasdós presenta hoy una moldura de yeso de tipo gótico decadente. Es posible que el torreón sea resto del Calachibencarro, situado entre Alcalá de Guadaíra y Carmona, primer mojón de los señalados en el privilegio de Alfonso X para delimitar el término de Carmona. El primitivo recinto debió ser lo que hoy día corresponde a las habitaciones del cortijo, capilla y graneros, estando defendido en el ángulo noreste por una torre fuerte y teniendo probablemente su entrada principal por la puerta, que aún hoy subsiste al lado de Poniente de la citada torre, como indican los matacanes de su parte superior, que caen sobre esta entrada. Un amplio patio rodeado de muros de hormigón, reforzados en las esquinas por sillares, corría a todo lo largo del costado oriental del recinto.

PEÑÓN DEL ALCÁZAR / MURALLA

Historia:

Alcalá del Río fue una importante población en época romana (Ilipa Magna), manteniéndose durante el período andalusí. Su carácter de enclave fortificado viene recogido en su propio topónimo (Qa’lat Ra’waq), si bien su perímetro amurallado se halla prácticamente desaparecido. Junto con el control del territorio circundante, el papel estratégico de Alcalá del Río radicaba en situarse junto a un vado natural del Guadalquivir, así como en su defensa del acceso norte hacia el entorno de Sevilla.

LA CABALGADA DE FRIGILIANA

Descripción:

A medianoche del lunes 23 de julio de 1548 los moriscos de Frigiliana partieron hasta la playa de Burriana en Nerja donde seis galeotas procedentes de Tetuán les esperaban, para huir e iniciar una nueva vida en el norte de África. No tuvieron suerte. Fueron detectados por los guardias del castillo bajo de Nerja que avisaron a los regulares de Vélez. Los niños fueron separados de sus familias y esclavizados. La mayoría de los hombres murieron, y los que sobrevivieron, junto con las mujeres, fueron trasladados hasta la cárcel de la Alhambra donde sufrieron un largo proceso judicial que les condenó a una vida de pobreza y esclavitud. Este hecho fue representado teatralmente durante varios años en el festival de las tres culturas de Frigiliana, entre 2016 y 2023.

MEDINA ANDALUSÍ DE CALATAYUD

Descripción:

«Como medina andalusí Calatayud vivió una etapa floreciente, tanto en lo económico como en lo cultural. En esta época se creó la infraestructura de riegos de la riquísima huerta que todavía hoy existe, se desarrollaron industrias de larga duración como las del cáñamo y la cerámica, y la ciudad dio al Islam científicos, juristas, poetas e historiadores de renombre, como Muhammad ibn Suleyman al –Kalbí. Sin embargo, la historia de Madinat Qal’at Ayyub se conoce tan solo de manera fragmentaria.
Sí está constatado que en su etapa andalusí Calatayud se convirtió en cabeza de un importante distrito que limitaba con los de Zaragoza, Tudela, Medinaceli y con Barusa. Comprendía el valle del Jalón Medio, entre Alhama de Aragón y Morata de Jalón, además de los valles de sus afluentes Henar, Manubles, Ribota, Piedra, Mesa, Jiloca y Perejiles. Las fortalezas más importantes de este distrito eran Daroca, Somed, Peñalcázar, Deza, Ateca, Aranda de Moncayo y Maluenda.

En el año de 1120, tras haber conquistado Zaragoza, el rey de Aragón Alfonso I puso sitio a Calatayud, que resistió esperando la ayuda almorávide que venía de Valencia. Pero el ejército almorávide fue derrotado en Cutanda, a unos 50 km. al sureste de Calatayud. Como consecuencia de la rotunda victoria cristiana, se entregaban las ciudades de Calatayud y Daroca y la totalidad de los valles del Jalón y del Jiloca.
Tras la conquista, los recién llegados aragoneses se vieron en la necesidad de incrementar la presencia cristiana, por lo que el rey concedió a la ciudad unos Fueros, un conjunto de privilegios y normas jurídicas locales que favorecieron la afluencia de pobladores desde el Norte. En estas circunstancias Calatayud siguió manteniendo su hegemonía en la zona al constituirse en la Comunidad de Calatayud, que con distintas vicisitudes pervivió hasta el siglo XIX. Y este sigue siendo en la actualidad el nombre de la comarca.»

COLEGIATA DE SANTA MARÍA

Historia:

Según ha quedado constatado en la intervención más reciente realizada sobre el edificio, una vez conquistada Calatayud en 1120 por las tropas de Alfonso I el Batallador, se erigió sobre la antigua mezquita mayor un templo dedicado a Santa María, que fue consagrado en noviembre de 1249 por don Pedro Albalate, arzobispo de Tarragona, con la asistencia de don Arnaldo Peralta, obispo de Valencia, y del obispo de Tarazona don García Frontín.

IGLESIA DE SAN ANDRÉS

Descripción:

De la fábrica medieval mudéjar, lo conservado en la actualidad comprende las tres naves de la iglesia, incluidas sus bóvedas de crucería sencilla, y la torre campanario octogonal, con excepción del cuerpo de campanas. Incluso en esta parte mudéjar han de diferenciarse dos etapas diferentes y bastante alejadas en el tiempo: una primera etapa datable hacia 1249 y una segunda que podría situarse en torno a 1410-1420. A esta segunda fase hay que adscribir la torre campanario octogonal mudéjar, con excepción del cuerpo alto de campanas. Esta torre octogonal queda emplazada en el ángulo suroccidental de la iglesia, adosada al muro perimetral de la fábrica, al que se traba de manera que este muro perimetral funciona como un lado del octógono en su torre externa.

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE TOBED

Descripción:

La iglesia de la Virgen de Tobed es uno de los monumentos más destacados y más conocido del arte mudéjar aragonés. A ello contribuyen fundamentalmente tres factores. En primer lugar, ha sufrido escasas modificaciones, lo que ha permitido que en pleno siglo XXI podamos contemplarla tal y como fue concebida en el momento de su construcción, algo inusual en el conjunto de templos que han ido adaptando su fisonomía al gusto de los tiempos con ampliaciones y modificaciones muchas veces no demasiado acertadas. En segundo lugar, en esta iglesia de Tobed se concentran la mayoría de elementos, tanto estructurales como decorativos, que conforman el conjunto de características del mudéjar aragonés: tipología de iglesia-fortaleza, hastial profusamente decorado en ladrillo resaltado y azulejería, torres con estructura de alminar hispanomusulmán, extensa decoración mural y de yeserías en óculos y ventanales y un magnífico alfarje sustentando el coro alto a los pies, sin olvidarnos de un pequeño elemento tan curioso y raro como el carrillón del muro norte. Finalmente, se conocen una serie de documentos que nos permiten fijar una cronología aproximada para las obras, algo no demasiado común en las iglesias mudéjares aragonesas. Fueron todos estos hechos y singularidades los que llevaron su inclusión en la ampliación del mudéjar aragonés como Patrimonio Mundial en 2001.

MORERÍA DE SAVIÑÁN

Descripción:

«En el barrio de la morería se encuentra en el solar de la antigua mezquita, sobre la que se edificó la iglesia de la Señoría o de San Miguel, de estilo mudéjar, en el siglo XVI. Se cree que su torre es el alminar de la antigua mezquita, de construcción muy anterior, y sobre el que luego se habría añadido el cuerpo de campanas.
Las calles de lo que fuera la Morería de Saviñán, rodeada de muros con puertas, son largas y estrechas, con casas muy apretadas, aleros en los tejados y arcos de medio punto en ladrillo sobre las puertas.
Como sucedió en el caso de la Morería de Terrer, pasó a pertenecer a los Fernández Luna, establecidos en Chodes desde el siglo XII. Pedro de Luna, futuro Benedicto XIII, recibió ambas morerías de su madre. Fue adquirida en 1434 por la Comunidad de Aldeas de Calatayud. Sus habitantes pagaban –al igual que los de la Morería de Terrer– diezmos de pan y filazas para el obispo y el capítulo de Santa María de Calatayud.
En el siglo XVI, con el aumento de población, algunos moriscos pasaron a vivir al pueblo de realengo, aunque seguían siendo vasallos de la Señoría y parroquianos de San Miguel. En 1610 fueron expulsados unos 600 moriscos, entre ellos Juan Calavera, del que todavía se conserva una copla que dice: Adiós a los Valdemoros y también la vega nueva. Quédate con Dios, Trasmón, que se va Juan Calavera. El nombre actual de lo que fuera la antigua morería es barrio de la Señoría.»

CASCO ANTIGUO DE MOROS

Historia:

«Según la tradición, el origen del nombre del municipio se debe a que fue “lugar de moros”. También se piensa que su antecedente inmediato pudo ser el pueblo de Manubles o Monubles —hoy un despoblado entre Ateca y Moros—, que daría nombre también al río. La tradición dice que el castillo de Moros fue mandado construir por el rey Ayubb de la Taifa de Calatayud en la actual zona de la portilla. Presuntamente, su objetivo fue disponer tanto de un área de recreo de caza como de, en último extremo, defensa de la zona fronteriza.
Alrededor de 1120, durante la batalla de Cutanda, Alfonso I el Batallador conquistó la Taifa de Calatayud. Así, en 1131 este rey concedió carta puebla y fueros a la Comunidad de Calatayud, formando parte de ésta desde Berdejo a Villafeliche y desde Chodes a Calmarza, quedando dentro de la Sesma del río de Berdejo. Todo lo anterior queda confirmado en una bula del papa Lucio III promulgada en 1182, en donde aparece la iglesia de Moros como parte de la patrimonialidad de la Iglesia de Calatayud. Se da fe así de la existencia de la aldea de Moros.
En 1238, don Justo de Ateca, secretario del rey Jaime I el Conquistador, nombró alcaide del castillo de Moros al señor de Monegrillo, y organizó las compañías de soldados de la villa de Moros para la conquista del reino valenciano. Asimismo, los vecinos aún siguen asegurando —porque así se ha transmitido por tradición oral— que el Cid Campeador pasó por el barranco de Cocanil. El historiador Jerónimo Zurita, en 1357, describe el castillo de Moros como lugar fuerte y defendido por los vecinos.»

MOLINOS DE PÓLVORA DE VILLAFELICHE

Descripción:

«Los molinos de pólvora y la Real Fábrica de Pólvora de Villafeliche constituyeron, en sus más de cuatrocientos años de existencia, una de las principales actividades económicas de la provincia de Zaragoza y de Aragón. En la actualidad, cerradas ya de manera definitiva, conforman un paisaje preindustrial de gran importancia patrimonial que, por su extensión geográfica y la complejidad del proceso productivo, todavía trasluce su pasada trascendencia económica, social y estratégica. Llegaron a ser casi doscientos los molinos de pólvora emplazados en las afueras del núcleo de población de Villafeliche, en el valle abrigado de los vientos, que se extiende entre el río Jiloca y el Camino de los Molinos. Estaban alineados con el eje de la «Acequia de los Molinos» a lo largo de 872 metros en hilera, de la cual toman el agua motriz. Eran independientes entre sí con el fin de que no se propagaran explosiones en cadena.
Villafeliche compartió el abastecimiento de la pólvora en España con las Reales Fábricas de Granada, Murcia, Manresa y posteriormente Pamplona y Ruidera. Esta fábrica fue un modelo de gestión de titularidad mixta, diferente a las demás Reales Fábricas de España: los molinos eran propiedad particular, la acequia que los alimentaba propiedad comunal y sobre la Corona recaía la gestión de la producción, el abastecimiento de materias primas y la concesión de licencias en manos del Administrador real. Este modelo de explotación mixta de Villafeliche fue exportado e implantado en América y Filipinas para la creación de las fábricas coloniales por su alta rentabilidad y bajo coste para las arcas reales.»

Historia:

«La pólvora tuvo su origen en el siglo IX en China. De ahí fue llevada a la India, desde donde llegaría a Oriente Medio entre 1240 y 1280. Fueron los árabes quienes la introdujeron en Europa a partir del siglo XIII. El origen de los molinos de pólvora de Villafeliche se remontaría a la época mudéjar, aunque tuvo su máximo auge en los entre los siglos XVIII y XIX. A principios del siglo XVII fueron expulsados los moriscos, lo que mermó en gran medida la capacidad de producción de los molinos. En 1764 había en funcionamiento 165 molinos polvoreros y en el año 1800 unos 180. Estuvieron en funcionamiento hasta 1830, cuando una Orden de Fernando VII supuso el desmantelamiento de la maquinaria para impedir toda producción posterior.
En el siglo XIX la fabricación de pólvora entra de lleno en la era industrial, partiendo del invento de la dinamita por Alfred Nobel. En España, el rey Amadeo I en 1872 concede un privilegio para la fabricación de la pólvora a la Sociedad Española de la Dinamita. Villafeliche continuó produciendo pólvora irregularmente hasta comienzos del siglo XX.»

AZUD SAGRADO

Descripción:

«Los azudes (al-sudd) fueron uno de los elementos de la ingeniería hidráulica más habituales en Al-Ándalus. La mayoría de ellos tenía la misión de derivar el agua desde el cauce de los ríos hacia acequias y acueductos, aunque servían también para frenar las corrientes impetuosas en las crecidas y para elevar el nivel del agua corriente a una altura necesaria para poder desviarla. De forma indirecta contribuyeron también al solaz de los andalusíes que acudían a ellos en sus momentos de ocio para bañarse, embarcarse o incluso beber. En el caso del Azud Sagrado de Calatayud las aguas desviadas no procedían de un río sino de las lluvias acumuladas en el Barranco del Salto.
Como explica Cherif Abderrahman Jah en “El enigma del agua en Al-Ándalus”, cuando los grupos procedentes de Yemen llegaron a la península Ibérica ya conocían la técnica del azud, que venían practicando en su tierra natal desde hacía siglos, incluso antes de Cristo.
De forma similar al Azud Sagrado de Calatayud hubo azudes en todo Al-Ándalus, en zonas regadas por aguas fluviales en otras zonas de Aragón, Tarragona, Valencia, Murcia y Andalucía.
La morfología de estos azudes consiste en una obra de mampostería que corta la corriente de un río, con cimientos profundos y escalonados por el lado hacia el que va la dirección de la corriente.»

NORIA DE TERRER

Descripción:

Las norias de rueda hidráulica están dotadas de una gran rueda con aletas transversales, inmersas parcialmente en los cursos de las acequias molinares, las cuales con su caudal imprimían un movimiento continuo mediante la acción sobre sus palas-aletas. La rueda consta en su perímetro de una hilera de recipientes de lata que, en el área de Terrer, donde se encuentra esta noria, se denominaban preferentemente arcaduces –del árabe al-qadus–, frente al término cangilón utilizado en otras zonas. Del mismo modo se impuso en esta zona el término noria –del árabe nau-rah– frente al de aceña, que encontramos en topónimos en comarcas limitrofes. La palabra aceña deriva también del árabe que se empleaba en Al-Ándalus: assánya, y éste, a su vez, del árabe clásico sāniyah.

TORRE E IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DEL CASTILLO

Descripción:

La fortificación está formada por un edificio religioso de grandes dimensiones y un recinto defensivo amurallado. La iglesia, consagrada a la Virgen del Castillo, es de estilo gótico, si bien la torre y uno de sus muros son más antiguos, de estilo mudéjar. El recinto fortificado es de mampostería y se encuentra almenado. La parte exterior es de gran altura, y la interior de metro y medio. Al recinto se accede por una portada de grandes dimensiones construida con sillería de muy buena calidad y rematada por almenas. El arco exterior es de medio punto, mientras que el interior es un arco rebajado. Cuenta además con estrechas saeteras de gran derrame interno a ambos lados de la entrada.

Historia:

En origen se trataba de una iglesia gótico-mudéjar del siglo XIV, que fue profundamente reformada en el siglo XVI cuando se amplió la parroquia a la vez que se construyó el hastial y el cuerpo superior de la torre. La Iglesia de Nuestra Señora del Castillo en Aniñón fue declarada Bien de Interés Cultural en 1981. Una declaración ampliada y completada en 2001 por el Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno de Aragón.

TORRE DE LA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN DE TERRER

Descripción:

La torre presenta planta cuadrada y dos cuerpos superpuestos, siendo el superior algo menos ancho que el inferior. Este cuerpo inferior posee estructura de un alminar hispanomusulmán: un machón central, cuadrado, envuelto por la torre externa; entre ambos se aloja la caja de escaleras, cubierta por las típicas bovedillas formadas por aproximación de hiladas, e iluminada a través de pequeñas y estrechas aspilleras excavadas en el muro. Es este cuerpo inferior el que posee toda la riqueza decorativa, igual en todas sus caras y realizada en ladrillo resaltado y cerámica: tras el tercio inferior, sin decoración, se disponen tres paños ornamentales limitados por bandas de esquinillas, de igual anchura pero distinta altura. El primer paño presenta diez arcos mixtilíneos entrecruzados; el paño central, cruces de numerosos brazos configurando una retícula de rombos, con pequeñas cruces inscritas, y el último de los paños, lazos que generan formas estrelladas, en cuyo interior se aprecian platos de cerámica blanca con motivos decorativos en verde y manganeso. Llama la atención que estos discos cerámicos no son elementos creados con finalidad meramente decorativa, como es lo habitual en la arquitectura mudéjar, sino que se trata de vajilla doméstica de lujo reutilizada. Este hecho, junto a la pertenencia del lugar al Señorío de los Luna, ha llevado a pensar en un posible mecenazgo por parte del papa Benedicto XIII.

Historia:

Terrer es conocida desde época andalusí ya que se cita en el Cantar del Mío Cid y todavía se pueden ver los restos de su castillo islámico. En la Edad Media fue señorío de los Luna. Su población estaba compuesta mayoritariamente por mudéjares que se dedicaban a la agricultura y a la fabricación de ladrillos y tejas.

IGLESIA DE SANTA TECLA

Descripción:

«Obrada y edificada por Mahoma Rami. Con Dios”. Allá por 1426, como si ya intuyera la importancia que la iglesia iba a tener en un futuro, el maestro de obras de Santa Tecla, un alarife musulmán que fue el predilecto del Papa Benedicto XIII, dejó su firma tallada en yeso en los pies del templo. Casi 600 años después, el trabajo de este constructor (mezclado, eso sí, con la importante reforma acometida en el siglo XVI) destaca dentro del selecto club del gótico-mudéjar aragonés. Sus muros decorados con pintura, aparentando los ladrillos de una sillería; las bellas bóvedas nervadas, con dragones negros como motivo decorativo, y esos grandes rosetones florales propios del gótico tardío. Santa Tecla incorpora también otros motivos heráldicos, con los escudos de Aragón y el de Cervera de la Cañada en las yeserías, en las paredes y en el techo de madera donde se sujeta el coro. La iglesia es de nave única con presbiterio poligonal. Fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, por poseer un estilo único en el mundo, mantener un buen estado de conservación, y por su belleza inigualable.

TORRE DEL PALOMAR

Descripción:

«Se cree que es una torre coetánea al castillo, del siglo X, en la que fueron sustituidas, posteriormente, las almenas originales por un remate de ladrillo. Este remate se asemeja a una galería de arcos o solana aragonesa del siglo XV.
La mano de obra es propia de los albañiles musulmanes y nativos del entorno, lo que queda por averiguar es si éstos trabajaron bajo órdenes andalusíes, o por mandato de los ocupantes cristianos.
En cuanto a la función, es posible que no sólo fuera concebida para su natural utilidad táctica y defensiva de vigilancia y flanqueo, sino a la cuestión vital de custodiar el aprovisionamiento extra de agua ya que, bajo la torre, hay un aljibe excavado en la roca, que al menos profundiza unos 14 m. en el subsuelo, un aprovisionamiento de agua independiente de los aljibes del castillo.
Este Bien de Interés Cultural ha sido recientemente rehabilitado por iniciativa privada. Las dos últimas plantas acogen hoy la sede de una empresa de I+D+i. El resto de las plantas están destinadas a servir como salas para exposiciones temporales.»

CASTILLO DE MALUENDA

Descripción:

«La fortaleza es de planta alargada, de unos 80 metros de eje mayor y una anchura variable entre los 10 y 20, adaptada en la cumbre de un monte que domina la población.
Se compone de dos torreones y de un recinto amurallado que, aunque se ha conservado en parte en el lado que mira a la población, ha desaparecido casi en su totalidad en el lado contrario. Dichos torreones se sitúan en el lado oeste, son rectangulares y de gran volumen, aunque han sufrido importantes pérdidas de material, entre ellas el remate. De acuerdo con La Chanson de Roland, cuando Carlomagno organizó su marcha contra Zaragoza, era Blancandrín su alcaide, lo que indica que fue una de las primeras fortalezas construidas por los musulmanes en Al-Ándalus. Igualmente es citado en la crónica de Al-Udrí, según la cual el propio Abderamán III acampó ante sus muros. Alfonso I El Batallador fue quien puso fin al dominio musulmán. En la Guerra de los Pedros, los castellanos lo conquistaron en 1363.»

CASTILLOS Y MURALLAS DE CALATAYUD

Descripción:

«En el año 716, en medio de una encrucijada de caminos, al lado de un puente sobre sobre el río Jalón se habría levantado la fortaleza (qal’at) ‘madre’, que a la postre daría origen a un amplio sistema fortificado y a la ciudad o medina andalusí de Calatayud.
El conjunto fortificado, que permanece prácticamente sin modificaciones fuera del casco urbano desde su construcción entre los siglos VIII y IX, consta de varios elementos: la muralla; una alcazaba llamada Castillo Mayor, Castillo de Ayud o Plaza de Armas; una albacara interior o Castillo de la Torre Mocha (también conocido como Cocción del Moro); el llamado Castillo de la Peña, que contiene la ermita de Nuestra Señora de la Peña; el Castillo de Don Álvaro; el Castillo de Doña Martina; el Castillo del Picado y la Lonjía. En uno de los lienzos de muralla se conserva también una Puerta Emiral del siglo IX, en arco de herradura.
Los edificios más antiguos comparten características islámicas como estar construidos en tapial, el uso de falsos arcos y bóvedas de aproximación de hiladas, y el empleo de bóvedas de cañón para cubrir estancias cuadradas.
El Castillo Mayor es de grandes dimensiones, unos 100 por 50 metros aproximadamente, construido con fábrica de tapial y piedra.
El Castillo de doña Martina, de planta ovalada, es el único que usa grandes bloques de piedra, aunque otras partes están realizadas en mampostería.
El Castillo de la Torre Mocha se sitúa al lado del Castillo Mayor y se compone de un recinto amurallado más una torre de planta octogonal e importante desarrollo en altura.
El llamado Castillo Real se encuentra al sur del Mayor y entre estos se sitúa el recinto de la Longía, que se compone de una serie de torres, algunas mejor conservadas que otras, y de las murallas que unían el Castillo Mayor con el Real.
Del Castillo de la Peña, en el extremo suroeste del conjunto, únicamente queda la planta y algunas cámaras excavadas en la roca, pues sobre él se construyó la iglesia de la Virgen de la Peña.»

Historia:

«En tiempos del emirato y califato de Córdoba, la frontera que separaba los territorios de Al-Ándalus de los reinos cristianos estaba organizada en tres sectores: la Marca Superior, que se extendía desde el Mediterráneo hasta el Moncayo, con capital en Zaragoza; la Marca Media, que comprendía los territorios al sur del Sistema Central, con un primera capital en Toledo, que luego se trasladó a Medinaceli, y la Marca Inferior, que abarcaba desde la Extremadura hasta el Atlántico, con capital en Mérida. Para impedir el avance de los cristianos desde el norte y proteger a los pobladores de la frontera –una población de carácter principalmente rural– los líderes andalusíes idearon un sistema de fortalezas, torres y atalayas de carácter militar.
En la zona fronteriza que se extendía entre los ríos Duero y Jalón, y que abarcaba una franja de terreno entre los 40 y 60 kilómetros de profundidad, había dos centros de poder: Medinaceli (que como hemos señalado llegó a ser capital de la marca) y Calatayud. Calatayud se convirtió así en el centro de una amplia red de de fortalezas y su nacimiento, de nueva fundación, obedeció a una exigencia militar: la de garantizar la presencia musulmana e impedir el avance cristiano.»

IGLESIA-FORTALEZA DE SAN FÉLIX

Descripción:

«La Iglesia de San Félix de Torralba de Ribota es uno de los ejemplos más puros del mudéjar aragonés. Sigue la tipología más característica de las iglesias mudéjares aragonesas de una sola nave, testero recto y capillas abiertas entre torres contrafuerte sobre las cuales corre un camino de ronda abierto al exterior que dota al edificio de un fuerte carácter militar.
Tiene traza islámica en la cabecera y gótica tardía en los pies, y su planta no ha sufrido modificaciones.
La decoración interior sorprende por el colorido: verdes, rojos, azules y negros que simulan ladrillos, lacerías y arcos. Sorprende también la inscripción en yeso en la capilla más próxima a la cabecera: “Dí: No hay más Dios que Allah…”.
Esta tipología de iglesias-fortaleza aragonesas se dio en un contexto histórico muy convulso. El territorio occidental de la que fuera Corona de Aragón sufrió intermitentes tensiones fronterizas con la Corona de Castilla durante la Baja Edad Media. Estos roces llegaron a convertirse a mediados del siglo XIV en un auténtico conflicto armado entre ambos reinos: la conocida como Guerra de los dos Pedros. De aquellos tiempos de conflictos militares en el extremo oeste de la actual provincia de Zaragoza, en la comarca de Calatayud, se conservan iglesias mudéjares muy interesantes porque a su belleza ornamental se añade la existencia de unas estructuras construidas con función de avistamiento, como si de una atalaya se tratase, y de defensa ante el enemigo.»

Historia:

La primera noticia de la construcción de la Iglesia-fortaleza de San Félix data de 1367, momento en el que se insta a la edificación de una nueva iglesia para sustituir a la antigua destruida en la guerra de los dos Pedros. Coincide con el mandato de los obispos de Tarazona don Pedro Pérez Calvillo y don Juan de Valtierra, cuyas heráldicas ostentan lugares visibles en el magnífico interior del edificio. Su construcción finalizó en 1420. Entre los siglos XVI y XVII se incorporaron en las capillas retablos renacentistas y barrocos. La iglesia fue declarada Monumento Histórico-Artístico en 1931.

LA DOLÇAINA Y LA MÚSICA VALENCIANA

Descripción:

«Los instrumentos precursores de la dolçaina surgieron en Mesopotamia hacia el año 3.000 adC. En la Antigüedad hubo una amplia diversidad de instrumentos muy parecidos, todos ellos de viento, lengüeta y sección cónica, englobados dentro del término “abub”. Llegaron a ser tan populares y extendidos en las culturas mediterráneas que incluso llegaron a desplazar a las flautas. Sin embargo, a punto estuvieron de desaparecer en los albores de la Edad Media, cuando las invasiones nórdicas impusieron sus propios instrumentos, como la trompa. Así, hacia el siglo V, los instrumentos de viento de lengüeta prácticamente habían desaparecido. Fueron los árabes quienes volvieron a introducirlos en la península Ibérica a partir del siglo VIII.
Esto explica que, durante un largo periodo de tiempo, solo se encuentren dulzainas en el sur, citadas en los textos con variantes arábigas del vocablo zolami, muy común en los escritos musicales de Al-Ándalus. El primer nombre de la dulzaina en textos castellanos fue el de albogue, documentado en el Libro de Alexandre (siglo XIII). Posteriormente aparece en el Libro de Buen Amor, del Arcipreste de Hita, y en El Quijote de Miguel de Cervantes, ya con el nombre de chirimía, o con los de dulzaina y albogue.
Tampoco podemos olvidar la relevancia del sufismo en Al-Ándalus y su relación con la música. Ibn al-Jatib cita la consideración que tenían los estamentos gubernamentales en tierras granadinas hacia las cofradías místicas y los sufíes, y relata que el ceremonial del incienso para purificar las salas de celebración continuaba con el sonido de la dulzaina (al-mizmar). Aunque la utilización de este instrumento tipo oboe no era el más habitual en los rituales sufíes, lo era la flauta de caña (al-nay). Muchas de aquellas composiciones de la tradición culta andalusí se interpretan en los actuales repertorios de las nawbas magrebíes y en las cofradías.»

Historia:

Tampoco podemos olvidar la relevancia del sufismo en al-Andalus y su relación con la música. Ibn al-Jatib cita la consideración hacia las cofradías místicas y los sufíes en tierras granadinas por parte de los estamentos gubernamentales y relata que el ceremonial del incienso para purificar la sala de la celebración, continuaba con el sonido de la dulzaina (al-mizmar). Aunque, la utilización de este aerófono tipo oboe, no era el más habitual en los rituales sufíes, ya que el más característico en las sesiones de al-sama’ era la flauta de caña (al-nay). Muchas de aquellas composiciones de la tradición culta andalusí se interpretan en los actuales repertorios de las nawbas magrebíes y en las cofradías.

LA CERÁMICA VALENCIANA

Descripción:

«La etapa andalusí representa un momento crucial en la historia de la cerámica valenciana, ya que los musulmanes introdujeron la mayor parte de la base técnica y funcional de la tradición cerámica que se desarrollaría después en todos los territorios de la Península Ibérica, y que han estado vigentes hasta bien entrado el siglo XIX, y que incluso ha pervivido en muchos usos domésticos hasta mediados del 20.
El artesano ceramista islámico perfecciona la técnica utilizada hasta entonces y crea el efecto vidriado. Una vez sometidas las piezas a una primera cocción, se les daba un baño de esmalte blanco de estaño. Al aplicarse luego el color, este se muestra con mayor brillo. Otra importante novedad que aportaron es el uso de pigmentos minerales para obtener colores. El que más utilizaron fue el azul, obtenido a partir del óxido de cobalto. Con el óxido de estaño se conseguía el blanco, con hierro el amarillo, del manganeso se obtenía el negro, y del cobre el verde.
La decoración de las piezas de cerámica estaba muy influida por la cultura islámica. Predominaban los motivos vegetales, como el árbol de la vida. La estrella de cinco puntas representa la fusión del triángulo viril, con el vértice hacia arriba, con el triángulo femenino, con el vértice hacia abajo. La mano de Fátima es otro elemento muy utilizado en la decoración de las piezas. La representación de la figura humana estaba prohibida en la cultura islámica. Se hacían sobre todo vajillas de uso doméstico.
Los azulejos ocupan un capítulo aparte en la historia de la cerámica. Aunque el origen está en Mesopotamia y Egipto, hace 2600 años, a España los trajeron los árabes en el siglo VIII.
La palabra azulejo deriva precisamente del árabe “az-zulaiy”, que significa “el ladrillito”, pequeña piedra pulida. Sin embargo en valenciano no tomó la etimología árabe, sino que se denominó “rajola”. Los azulejos podían ser cuadrados (rajoles), rectangulares (rajoletes), o hexagonales (alfardons). Se utilizaban para pavimentar el suelo combinados con azulejos rojos. En la pavimentación de los suelos, los andalusíes utilizaron la técnica del alicatado, que consistía en encajar piezas de cerámica de formas y tamaños diversos, como si fuera un puzle para crear un dibujo.
La cerámica valenciana alcanzaría una gran expansión a partir del siglo VIII, con la llegada de los árabes. «

Historia:

La cerámica valenciana alcanzaría una gran expansión a partir del siglo VIII con la llegada de los árabes. Ellos aportaron importantes novedades como el uso de pigmentos minerales para obtener colores. El que más utilizaron fue el azul, obtenido a partir del óxido de cobalto. Con el óxido de estaño se conseguía el blanco, con hierro el amarillo, del manganeso se obtenía el negro, y del cobre el verde.

VICENTE GRACIA JOYAS

Descripción:

«Vicente Gracia nació en València el 8 de marzo de 1961. Es el hijo mediano de Francisco Gracia, joyero y empresario hecho a sí mismo, y de Trinidad Bensa. Vivió su infancia entre la casa familiar del barrio de Ruzafa, con su madre, tías y primos en torno al taller de costura de su tía Manolita, y el taller de joyería de su padre, donde se restauraban las joyas de la aristocracia valenciana. Sus primeras joyas las realizó con material eléctrico (cobre y transmisores) junto a oro y plata, El Reóforo: la colección vanguardista que obtuvo el Premio Nacional de Diseño (1986), y que le llevó a integrarse plenamente en la Movida, el movimiento contracultural surgido tras el franquismo. Formó parte de “Espacio 12”, creado por Manuel Carrera para la innovación en el diseño de joyas, junto con Joaquín Berao, Oriol Bohigas, Lucía Dominguín, Ana Saura y Paloma Picasso, entre otros, y dirigió los “Cuadernos de Tendencias” en joyería de la Feria de Joyas de València, Fijova.
La joyería, situada en la calle de la Paz número 4, ocupa la planta principal de un edificio construido en 1898, uno de los pocos ejemplos de arquitectura Neo Mudéjar de València.»

EL PALACIO DE LOS CONDES DE CERVELLÓN

Descripción:

«Del castillo almohade original solo quedan los basamentos en la parte posterior del palacio. En 1244, tras la conquista cristiana, el rey Jaume I entregó a la Orden de Santiago la villa de Anna y el edificio sirvió desde entonces como castillo para diferentes señores. Sus muros sufrieron pocas transformaciones hasta que en 1604 Felipe III convirtiera la villa en condado y concediera su título a Fernando Pujades de Borja, que transformó la fortaleza en palacio.
La última referencia nobiliaria es la de los Condes de Cervellón, que dan su nombre al palacio¬, y quienes en 1890 vendieron sus propiedades a Ricardo Trénor Bucelli, un burgués millonario cuyos descendientes, en 1980, negociaron la venta del edificio al Ayuntamiento, que emprendió su restauración y lo musealizó.
En el palacio destacan varios espacios, como la Sala de Borja, de Cervellón o de Anna… Pero sin duda algunos de los espacios más llamativos y bellos son los que rinden homenaje al pasado andalusí de Anna y recrean con maestría las claves del arte islámico. Así, el patio rectangular, que ocupa el centro del palacio, con fuentes, un pequeño estanque salpicado de surtidores, arbustos, plantas aromáticas y decoración geométrica. Pero la mayor riqueza decorativa se encuentra en las Salas Árabes: magníficos mosaicos cerámicos revisten paredes y columnas, mármol de colores dispuesto en formas geométricas cubre los suelos y un elaborado artesonado pintado a mano, los techos, mientras que arcos de herradura enmarcan el lateral de la gran sala que se abre sobre el patio. Todo ello realizado por artesanos musulmanes contemporáneos.»

CATEDRAL DE VALENCIA

Descripción:

«El emplazamiento de la catedral ha sido lugar de culto desde la época romana, ya que allí se encontraba un templo dedicado a Júpiter o Diana, del que aún hoy se pueden ver en pie las columnas, en el Museo de la Almoina, junto a la catedral. Luego fue el lugar de una iglesia episcopal visigoda y, después, de la mezquita principal de la Valencia andalusí.
En la Catedral de Valencia predomina el estilo gótico, aunque conserva numerosos elementos de diferentes épocas, desde el románico hasta el barroco. Los trabajos de la actual planta comenzaron en el siglo XIII. Cruz latina, girola y cimborrio sobre el crucero. En el siglo XV se construyó la Sala Capitular (hoy Capilla del Santo Cáliz), el cimborrio, el Miguelete y la puerta de los Apóstoles. Destacan también la puerta de los Hierros, de estilo barroco, y la del Palau o de la Almoina, románica. El Santo Cáliz que se venera en ella, fechado del siglo I, fue entregado a la catedral por el rey Alfonso el Magnánimo en 1437.»

LONJA DE LA SEDA

Descripción:

«La Lonja de la Seda de Valencia o Lonja de Mercaderes está situada en el centro de la urbe – frente al Mercado Central y el Templo de los Santos Juanes – y ocupa una superficie rectangular cuya área es de unos 1990 metros cuadrados.
A la expansión del Islam, allá por el siglo VIII, se debe la actividad sedera en València, cuando los árabes introdujeron los primeros gusanos, dibujando con ello un singular paisaje: sin la famosa huerta valenciana, los campos fueron entonces grandes extensiones de moreras. Después, en el propio centro se manufacturaba el tejido, dando así origen a un gremio poderoso que vivió su máximo esplendor hasta el fin del siglo XVIII. Cuando la Parroquia de los Santos Juanes aún era una mezquita, bajo el dominio musulmán, el espacio era ya una zona de comerciantes y mercaderes.
A finales del siglo XIII, la antigua Lonja se presenta insuficiente ante la prosperidad de la ciudad, por lo que en 1469 se decide iniciar la construcción de una nueva Lonja. La primera piedra se coloca en 1492, aunque el comienzo de las obras tiene lugar un año más tarde. La principal figura que intervino en la construcción fue Pere Compte, ciudadano de València, ingeniero y arquitecto al mismo tiempo.
La Lonja consta de tres cuerpos claramente diferenciados y un jardín o «»patio de naranjos»». El Salón Columnario o Sala de Contratación está dividido en tres naves longitudinales y cinco transversales, en función de las ocho columnas exentas que soportan las bóvedas. Su altura de 17,40 m transmite una singularidad monumentalidad a las columnas, que asemejan palmeras. En esta Sala se instaló la Taula de Canvis, instituida en 1407 por el Consejo Municipal de la Ciudad, que obtuvo gran prestigio por su solvencia y volumen de operaciones bancarias.
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RUZAFA

Descripción:

«Los jardines que creara el príncipe Abd Allah al-Balansi a unos dos kilómetros de Balansiya, y que él mismo denominó al-Rusafa, no perduraron mucho tiempo como zona de recreo de la dinastía omeya ya que sus descendientes no vivirían en Valencia, pero continuaron sirviendo de inspiración a los poetas andalusíes. En el siglo XII, el famoso Al-Russafi, que da nombre a dos bibliotecas públicas del barrio actual, dedicaba versos a alabar la belleza de aquellos jardines.
Un siglo después, en esta zona acamparían las tropas cristianas que sitiaron y conquistaron Valencia en 1238. Tras la conquista los jardines fueron transformados en fincas agrícolas, dando lugar a una alquería o pequeña comunidad rural que continuaría expandiéndose y, con el tiempo, formaría parte de los arrabales de Valencia. Desde 1811 y durante más de 65 años fue un municipio independiente que en 1877 sería anexionado oficialmente para convertirse en uno de los barrios de la ciudad.
Una de las señas de identidad de Ruzafa es, sin duda, su colorido mercado, inaugurado en 1957. Frente a él encontramos la Iglesia de San Valero y San Vicente Mártir, conocida como la Catedral de Ruzafa, que aunque fue reconstruida en 1939 tras un incendio se asienta sobre un templo anterior del siglo XV, lo que da una idea de la antigüedad del núcleo de población de Ruzafa. En los alrededores también podemos visitar el Convento de Nuestra Señora de los Ángeles, que se asienta en el lugar donde Zayán ibn Mardanish, el último rey musulmán de Valencia, firmó el 29 de septiembre de 1238 la rendición de la ciudad ante Jaume I.
Zayán, originario de Onda, se había convertido en Malik Balansiya (rey de Valencia) al destronar al gobernador almohade Zayd Abu Zayd, restaurando de esta manera la Taifa de Valencia, hasta la conquista cristiana.»

Historia:

El origen de Ruzafa se halla en un jardín de recreo construida por Abd Allah al-Balansi en el siglo ix a unos 2 km de la ciudad de Valencia, a imitación de la que edificara su padre, Abderramán I, en las proximidades de Córdoba​. Dicha finca debió desaparecer bastante pronto, ya que los hijos de Al-Balansi no continuaron residiendo en Valencia, pero la zona ajardinada de su alrededor se conservó y fue empleada como lugar de esparcimiento y parque público, como testimonian los poetas al-Russafi, al-Saqundi, Ibn Amira o Ibn al-Abbar, entre otros. Alrededor de dichos jardines se originó una alquería, que es el núcleo del posterior poblado.

TORRES DE SERRANOS

Descripción:

«De 33 metros de altura, las torres fueron rodeadas de un foso defensivo y encaran el puente también llamado de Los Serranos, que cruza el Turia. En la fachada posterior, las torres se achaflanan y presentan varias estancias abovedadas abiertas a la ciudad. De este modo, se pretendió que ni enemigos ni los propios militares que las defendían pudieran hacerse fuertes en ellas y utilizarlas contra la ciudad. Además, estas estancias funcionaban como tribunas desde donde las clases nobles de Valencia observan la entrada en la ciudad de embajadores y reyes. Desde esta fachada parte una escalera por la que podemos acceder a estas salas nobles, cubiertas con bóvedas de crucería, y a la terraza superior.
Una de las puertas de la Balansiya islámica, Bab Al-Qantara (la Puerta del Puente), se emplazada detrás de las actuales Torres de Serranos. En este punto la muralla giraba hacia el suroeste penetrando por el actual bloque de edificios entre la calle de las
Rocas y la plaza de los Fueros, atravesado la calle Roteros y continuando por la calle Palomino, donde coincide con la fachada de los números impares. Asomados a la tribuna central de Serranos todavía es posible ver la forma circular de la primera torre, sobre el tejado del mencionado bloque de edificios entre Rocas y Fueros.»

Historia:

«Comenzadas a construir en 1392 por Pere Balaguer, las Torres de Serranos nacen como defensoras de uno de los accesos más usados de la València antigua. En 1865 se derriban las murallas y quedan exentas. Desde 1586 hasta 1887 son utilizadas como cárcel de nobles. Posteriormente, la parte trasera de las Torres fue descubierta y desde la Plaza de los Fueros se pueden observar cinco salas, con arcos de ojiva y bóvedas nervadas. Las Torres son un magnífico exponente de la arquitectura gótica valenciana.»

BARRIO DEL CARMEN

Descripción:

«El Barrio del Carmen, en el extremo noroeste del casco histórico, es el más conocido de València. Recibe su nombre de la iglesia y el convento del Carmen Calzado y viene precedido por una bien merecida fama de edén para los amantes de la gastronomía y el ocio mediterráneos. Aunque la oferta de restauración y locales es inabarcable, este barrio es mucho más que eso. Estamos hablando de un área de Ciutat Vella con mil años de historia y con magníficos ejemplos de arquitectura medieval, un rico patrimonio artístico, centenares de anécdotas históricas y origen de un buen número de leyendas locales. Porque el Barrio del Carmen es una combinación perfecta de historia y ocio. De hecho, existe un tramo original de la antigua muralla andalusí. Este tramo histórico se encuentra en el límite entre el barrio del Carmen y el Ensanche, y constituye uno de los vestigios más importantes de la historia de la ciudad. Esta muralla, popularmente conocida como ‘muralla árabe’, fue construida durante los siglos XI al XIII para defender la ciudad de los ataques externos. Fue edificada con ladrillos y piedras y su longitud era de aproximadamente 12 kilómetros
En el siglo XI, recién terminada la primera construcción, una zona que quedaba en el exterior de la misma poco a poco irá ganando en actividad agrícola. Se irán levantando algunas casas que se unen a las escasas alquerías existentes. Situarse extramuros explica que sea el lugar donde más visibles son hoy los restos de la fortificación islámica, pues el área creció a espaldas de la misma, preservándola e integrándola en sus edificaciones. Es el caso del lienzo y torre encontrados en las inmediaciones de las plazas del Ángel y de los Navarros, así como de la calle de la Cruz. O en el interior del horno Montaner. «

L'ALBUFERA

Descripción:

La palabra albufera, que como hemos indicado proviene del árabe ‘al-buhayra’, que en castellano significa ‘el pequeño mar’ o ‘el marecito’, es bastante descriptiva de la realidad a la que se refiere: una gran laguna de agua salada o ligeramente salobre, que está separada del mar por una lengua de arena, pero que mantiene la comunicación con él por algunos puntos. En la Comunidad Valenciana, concretamente a 10 kilómetros de la ciudad de Valencia, nos encontramos con el Parque Natural de la Albufera, una maravilla natural reconocida por numerosos organismos y que, en realidad, pocos conocen a fondo. Los territorios del actual Parque Natural de La Albufera se originaron hace miles de años, cuando un golfo marino que se extendía entre las desembocaduras de los ríos Turia y Júcar quedó separado del mar Mediterráneo gracias a la creación natural de una barrera arenosa. Posteriormente, La Albufera sería explotada primero a través de la caza, y después a través del cultivo del arroz, el cual hoy continúa siendo un pilar fundamental del paraje. Es así como, con la ayuda de la mano humana, se han ido definiendo los principales hábitats naturales de la zona, los cuales hoy son protagonistas en toda ruta que se precie.

Historia:

Surgida hace 1,8 millones de años durante el Pleistoceno, los romanos llamaron a esta enorme laguna costera Nacarum Stagnum (Lago de Nácar), según se intuye por los reflejos irisados que desprende al atardecer. Pero serán los árabes de Al-Ándalus los que se encargarán de darle su nombre definitivo: al-buhayra. En epoca andalusí el Tratado de Hidráulica y la Topografía de las Costas Mediterráneas, del príncipe almohade Sid Abu Said, describe este lago. A partir del siglo XV, la introducción del cultivo del arroz dulcifica el sistema palustre y acelera el aterramiento del marjal primitivo. Fue declarado parque natural en 1986.

GALERÍA DEL TOSSAL- MURALLA ÁRABE

Descripción:

«Después de la caída del califato de Córdoba, a principios del siglo XI, València se convirtió en capital de un reino taifa que experimentó un importante crecimiento urbano. Entre 1021 y 1061, durante el reinado de Abd al-Aziz, se construyó una nueva muralla para acoger a la población existente y la que iba llegando de otros puntos de Al-Ándalus. Según la descripción del geógrafo andalusí al-Udrí, la cerca era una gran perfección y contaba con cinco puertas: de al-Qantara, de al-Warraq, de Ibn Sajar, de Hanas y de al-Qaysariyya.
A partir del siglo XII el recinto amurallado se amplió, incorporándose nuevos elementos defensivos y reforzándose algunos puntos estratégicos para una mejor defensa. Actualmente en el Barrio del Carmen son todavía visibles varios tramos del lienzo y elementos de esta muralla (restos de las torres, etc.) Este muro estaba construido con tapial de hormigón y tenía torres de planta semicircular construidas con mampostería y macizas hasta el último piso, donde se abría una habitación abovedada. El tramo de muralla y la torre que hay en la Galería del Tossal corresponden al recinto fortificado de la ciudad islámica de Balansiya. Ambos formaban parte de una puerta en codo construida en el siglo XII para reforzar las defensas. El muro tiene un ancho de 2,5 metros y está realizado con tapial de hormigón (cal, arena y piedras). La torre, construida con la misma técnica en su base, se continuaba en origen con tapial de tierra, hasta alcanzar una altura de al menos 11 metros.»

PORTAL DE LA VALLDIGNA

Descripción:

«Tras la conquista de València por Jaime I en 1238, los musulmanes debieron abandonar el interior del recinto urbano. Muchos emigraron a otras tierras, pero los que optaron por quedarse pudieron hacerlo bajo la protección del rey, en un espacio que se les asignó fuera de las murallas pero junto a ellas: la Morería, que ocupaba parte del actual barrio de El Carmen, alrededor de la plaza de Mossen Sorell. Allí los mudéjares (nombre que recibieron los musulmanes bajo dominación cristiana) pudieron mantener sus prácticas religiosas, sus costumbres, leyes propias y cierta autonomía, aunque no podían pertenecer a ninguna cofradía ni gremio ni tener jurisdicción sobre ningún cristiano.
La Puerta o Portal de la Valldigna es el portillo abierto en la muralla islámica del siglo XI para comunicar el interior de la ciudad con el arrabal de la Morería. Es un arco de medio punto de estilo gótico valenciano, de sillar, con un ligero avance en las impostas.
Sobre el arco hay una reproducción del retablo original que allí existió, dedicado a la Virgen, y que fue colocado en 1589. El retablo representa al rey Jaime II de Aragón en el acto de fundación del monasterio de la Valldigna, que otorgó al abad del Monasterio de Santes Creus, con una inscripción que acompaña a la imagen y que dice: «»Aquesta vall per a la vostra causa»» (Este valle para vuestra causa).
En su parte superior está la representación de la Virgen con los escudos de la ciudad de Valencia y del monasterio de la Valldigna. Se trata de un retablo de la década de 1960, junto al cual hay una inscripción que dice: «»Nostra Dona de la Bona Son, Pregueu per nós’ Portal de Valldigna»».
Coincidiendo con la guerra de los Dos Pedros, que enfrentó a los reinos de Aragón y Castilla, la comuidad mudéjar valenciana vivió momentos de esplendor. La construcción de la muralla cristiana en 1356 dejaba a la morería dentro de la ciudad y los mudéjares jugaron un papel decisivo en el desarrollo económico urbano, destacando en las manufacturas textiles, metálicas (ferrers, coltellers), de vidrio y cerámica, productos todos ellos que alcanzarían gran fama por todo el Mediterráneo. Apareció entonces una clase de ricos mercaderes mudéjares que mantenían buenos contactos con sus colegas cristianos. Hasta hoy han llegado los nombres de algunas de las familias de esta élite mercantil mudejar: Xupió, Ripoll, Bellvís, Juniz, Razbaida, Malull, Xocar…
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MUSEO NACIONAL DE CERÁMICA-PALACIO MARQUÉS DE DOS AGUAS

Descripción:

«El recorrido del museo se ha conformado de manera cronológica, por lo que en primer lugar se encuentra en una sala paneles con explicaciones sobre la evolución de la cerámica desde el neolítico. Con muestras de materiales y explicación de las técnicas empleadas, se exhiben piezas de diversas culturas como la griega, la íbera y la romana.
En la segunda planta se encuentra la sala de la cerámica hispano-musulmana, con piezas del siglo IX al XIV. La cerámica mudéjar y morisca está bien representadas principalmente con piezas de la zona valenciana de talleres musulmanes. Destacan las procedentes de entre los siglos XIII y XIV, decoradas en verde y manganeso, con cubierta estannífera blanca, las de reflejos metálicos y las que empleaban el azul cobalto. Destaca una fuente de jardín del siglo XIII, encontrada en la plaza de la Figuereta de Valencia, que está realizada con azulejos en color verde, blanco y negro formando dibujos geométricos.»

Historia:

En 1969, al haber incrementado sus fondos con numerosos objetos de mobiliario, indumentaria, pintura y otras colecciones de la tradición valenciana y sus autores autóctonos, se dispuso que el Museo exhibiera, junto con la cerámica, objetos de arte suntuario, pasando a denominarse Museo Nacional de Cerámica y de las Artes Suntuarias-González Martí.

MERCADO CENTRAL

Descripción:

«El Mercado Central se sitúa en la plaza del Mercado, al lado de la Lonja de la Seda y la plaza de la ciudad de Brujas. Surgió en la época de la Valencia andalusí. Su desarrollo mercantil se consolidó alrededor de 1344 y su fama se extendió rápidamente por toda Europa. Desde Francia, venían a Valencia a vender tejidos y encajes en la calle dels Drets, genoveses y malteses monopolizaban el negocio del lienzo en la calle Bolsería, mientras que suizos y alemanes eran expendedores de quincalla barata.
La plaza se levanta, desde tiempos inmemoriales, junto al antiguo arrabal árabe de la Boatella, en las inmediaciones de la puerta de la muralla islámica de Bab Al-Qaysarirya, sobre lo que sería un antiguo brazo seco del río Turia. Tras la conquista cristiana, Jaime I da concesiones para celebrar mercado público a determinadas ciudades del Reino y de esta época arranca la actividad comercial de la plaza. Pero no sólo su importancia es meramente comercial sino que también ha sido punto de encuentros festivos, judiciales y de diverso tipo, siendo antaño uno de los puntos de mayor vitalidad de la ciudad.
El mercado es un edificio de estilo modernista valenciano que se empezó a construir en el año 1914 por Francesc Guàrdia i Vial y Alexandre Soler i March, ambos formados en la Escuela de Arquitectura de Barcelona y colaboradores de Domènech i Montaner, arquitecto que se caracterizó por un estilo propio dentro de las líneas del modernismo.»

TRIBUNAL DE LAS AGUAS

Descripción:

«El Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia, más conocido por su forma abreviada Tribunal de las Aguas de Valencia, es la única estructura legislativa que permanece de las establecidas por Jaime I. Los andalusíes practicaban ya este sistema de riego, que el monarca estableció formalmente, basado en la distribución del agua del Turia.
Ocho son las acequias madre que toman agua del río Turia a través de sus azudes. Las Comunidades de las acequias se rigen por antiguas ordenanzas, trasmitidas por vía oral desde tiempos andalusíes y escritas desde principios del siglo XVIII. Una Junta administradora, elegida democráticamente entre todos los miembros de la Comunidad, al igual que el síndico-presidente de la misma, vela por el cumplimiento estricto de las normas. Todos ellos deben ser labradores, cultivadores directos de sus tierras y con conocida fama de “hombre honrado”. Síndico y vocales se ven ayudados en su trabajo por el Guarda de la acequia, empleado que cuida de que el agua llegue a todos según su turno o tanda de riego, comunicando las infracciones cometidas para que éstas sean denunciadas y juzgadas en el Tribunal de las Aguas.
Cada jueves, reunidos en la Puerta de los Apóstoles de la Catedral, los ocho labradores vestidos con la blusa negra típica de las gentes de la Huerta se sientan en círculo en sendos sillones de madera y cuero del siglo XVII para dirimir los conflictos e impartir justicia.
La estructura del riego, la participación de los labradores y la rapidez con la que se resuelven los problemas han proyectado al Tribunal de las Aguas al ámbito internacional, considerándolo una institución modelo.»

MUSEO DE L'ALMOINA

Descripción:

«El solar de La Almoina y las excavaciones que en él realiza el Ayuntamiento de València desde 1985 constituyen una verdadera antología histórica y urbana de lo que ha sido la ciudad. Situado junto la Catedral, es un gran espacio subterráneo de 2.500 m2 en el que se puede contemplar la parte más monumental de la ciudad romana, visigoda y andalusí. Considerado como uno de los mejores centros arqueológicos de Europa, en él se reúnen vestigios que remontan a la fundación de la ciudad. De esta primera época se conserva un santuario de Asclepios, un horreum y unas termas.
Por lo que se refiere a los visigodos, se conserva el baptisterio y el ábside de la Catedral visigoda, así como algunas tumbas asociadas a ella.
Del periodo andalusí las excavaciones descubrieron parte del Alcázar: una noria, un patio con lavadero y un fragmento de la fortificación. Después de la conquista la conquista cristiana por Jaime I en 1238, Balansiya se convirtió en Valencia. Para entonces las construcciones musulmanas ya habían tapado las romanas y las visigodas y, por tanto, encima de la ciudad islámica se erigieron edificaciones que podemos ver todavía hoy como son la Catedral y el Palacio Arzobispal. Aquí se levantó el edificio de La Almoina, destinado a la manutención de los pobres, y que es el que hoy da nombre al museo.
Entrar en él y recorrer sus “calles” es toda una lección de historia. Sin embargo, una parte puede disfrutarse también desde el exterior, ya que una alberca con suelo de cristal permite ver parte de los restos arqueológicos.»

BAÑOS DEL ALMIRANTE

Descripción:

«Los Baños del Almirante son el lugar idóneo para vivir una experiencia muy ligada a lo que la Balansiya andalusí nos legó. Su construcción es muy posterior a la conquista de la ciudad en el siglo XIII. Deben su nombre a la proximidad con el Palacio del Almirante, aunque se trata en realidad de edificios independientes.
La entrada actual, que no es la original, está constituida por un arco de herradura que da paso al zaguán de planta rectangular, que fue realizado en una reforma del siglo XIX. Tras el zaguán se pasa a un vestíbulo de planta rectangular, cubierto con vigas de madera. En el muro sur de esta sala se abren dos puertas que conducen a la sala fría y a la sala caliente. En el lado oeste de esta sala se abre una puerta que conduce a una sala trapezoidal cubierta por una bóveda de cañón y por techumbre plana.

El edificio consta de tres cámaras con vueltas: la sala fría, la tibia y la caliente. La fabricación de sus muros es muy sólida y gruesa para resistir la humedad y mantener el calor, sin más aberturas que las de las pequeñas puertas de comunicación entre las distintas salas y unos pequeños tragaluces estrellados abiertos en las vueltas y tapados con vidrios, originalmente, de colores. Habitualmente a este conjunto, o baño propiamente dicho, se añadía una sala con funciones de vestíbulo o lugar de reposo, además de a los locales de servicio, como la sala de la caldera y el depósito de leña.»

Historia:

Fueron construidos entre 1313 y 1320 por Pere de Vilarasa, caballero y jurista durante el reinado de Jaime II, a semejanza de los baños de vapor o hammam característicos de la arquitectura islámica, por lo que el conjunto debe de enclavarse dentro de la arquitectura mudéjar valenciana. Durante el siglo XIX se realizó una restauración que le dio un aspecto neoárabe al conjunto. Entre 1961 y 1963 se lleva a cabo otro proyecto de restauración encaminada a devolver a los baños su aspecto original. En 1993 son declarados Bien de Interés Cultural y en 2001 se rehabilitaron para hacerlos visitables.

MEZQUITA DE TÓRTOLES

Descripción:

«La Mezquita de Tórtoles fue construida como espacio de culto musulmán dentro del dominio político cristiano, según la inscripción fundacional realizada por el alarife Mahora Almorabid, entre 1447 y 1455. Es, por lo tanto, uno de los pocos ejemplos conservados de mezquitas históricas musulmanas construidas en época cristiana.
Se estima que por entonces vivían en Tórtoles unos 2000 musulmanes que se habían visto obligados a abandonar Tarazona tras la conquista cristiana.
En el interior interior podemos distinguir perfectamente todos los elementos que conforman la mezquita: el haram, sala de oración y principal de la mezquita, el muro de la quibla, el mihrab y el mimbar.
No quedan huellas que determinen la antigua existencia de otros elementos como el alminar o el patio exterior –sahn- con la fuente para las abluciones.
Destaca especialmente la decoración conservada en la techumbre como uno de los conjuntos iconográficos y epigráficos de carácter mudéjar más excepcionales e interesantes en el territorio aragonés. Otra singularidad conservada en el interior del inmueble son el conjunto de sillares almohadillados encontrados en el muro de la quibla, junto al mihrab, los cuales son restos de una torre anterior a la que se adosó la mezquita a mediados del S. XV.
En 1526, tras la conversión forzosa de todos los musulmanes en cristianos, la mezquita se convirtió rápidamente en la iglesia de la Anunciación de la Virgen. A comienzos del siglo XVII la falta de espacio llevó a la construcción de una nueva iglesia en Tórtoles, alejada de cualquier significación islámica anterior. Desacralizado, el edificio cayó en el olvido y el deterioro, llegando a servir como pajar y almacén de productos agrícolas. En 1980, el hallazgo por parte del Centro de Estudios Turiasonenses de los restos de lo que parecía ser un mihrab supuso el inicio de su recuperación como mezquita y monumento.»

CASTILLO MAYOR Y MURALLAS DE DAROCA

Descripción:

«La muralla islámica comprendía el actual Castillo Mayor –la alcazaba– y de allí ascendía por el cerro de San Cristóbal hasta la cima, para descender hasta el actual muro de los Tres Guitarros, desde donde cortaba los barrancos de la Grajera y Valcaliente para enlazar con la base del castillo Mayor, encerrando en su interior a la medina andalusí. Ya bajo dominio cristiano se amplió notablemente el trazado amurallado, hasta alcanzar la extensión que conocemos hoy. La principal ampliación se llevó a cabo durante los siglos XIV y XV, motivada en parte por las incursiones de los castellanos durante la Guerra de los Dos Pedros (1356-1367).
Daroca es la ciudad aragonesa que mejor ha conservado el cinturón amurallado, con la particularidad de no limitarse al casco urbano, pues remonta espectacularmente los cerros que rodean la población a lo largo de un perímetro de casi 4 kilómetros, con más de un centenar de torreones y tres castillos en su trayectoria.
De lo que en su día fue el recinto amurallado más extenso de Aragón quedan espléndidas muestras como el Portal de Valencia, la Puerta Baja o la Puerta del Arrabal. Sin duda, uno de los encantos de Daroca es recorrer sus murallas, con sus imponentes torreones, hasta llegar al castillo Mayor, desde el que se puede disfrutar de unas magníficas vistas de la ciudad.
Se puede recorrer a pie la ruta de las murallas, un itinerario señalizado e interpretado con paneles explicativos que, en unas dos horas, recorre el recinto amurallado por la ladera del monte de San Cristóbal. También es posible recorrer la muralla desde la calle Grajera hasta el mirador del Castillo Mayor en unos 45 minutos.

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MURALLA DE HUESCA

Descripción:

«La muralla forma parte de la historia y la fisionomía de Huesca desde el siglo IX. Un siglo antes, en 719, la visigoda Osca (denominación que se remonta al dominio romano) había pasado a manos musulmanas por medio de un pacto o capitulación, convirtiéndose en una de las ciudades más septentrionales de Al-Andalus, con el nombre árabe de Wasqa. Entre 799 y 811 fracasaron varios intentos carolingios de conquista. Ello llevó al emir cordobés Muhammad I a pedir a su gobernador que protegiera la medina y sus arrabales con una muralla. Entre los siglos VIII y XI se construyó también la mezquita aljama, en el lugar de la actual catedral (de aquella solo quedan unos arcos de herradura).
Tras el hundimiento del Califato cordobés, Wasqa pasó a formar parte de la taifa de Zaragoza, gobernada sucesivamente por las dinastías orientales tuyibí y hudí. Bajo el gobierno de Lubb ben Hud, se acuñó la única moneda de oro en toda la historia de la ciudad, con inscripciones en árabe.
En 1094 el rey Sancho Ramírez murió ante las murallas de la ciudad en un nuevo intento de conquistarla, lo que finalmente conseguiría su hijo, Pedro I de Aragón, dos años más tarde.»

MAQBARA (NECRÓPOLIS ISLÁMICA) DE TAUSTE

Descripción:

Las pruebas de datación con Carbono-14 han determinado que este cementerio operó como necrópolis durante los cuatro siglos de dominio musulmán en tierras aragonesas, esto es, desde la llegada de los primeros musulmanes al Valle del Ebro en el 714 hasta comienzos del siglo XII, cuando se convirtieron en parte del Reino de Aragón. Una de las informaciones más interesantes que proporciona esta necrópolis es que, teniendo en cuenta que los suburbios de la medina debían aproximarse a la zona de los enterramientos, y aplicando el cálculo de densidad de población para los núcleos urbanos de la época, la medina andalusí de Tauste debió de contar con unos 3.000 habitantes. Se estima que la maqbara podría tener más de 4.000 fosas, lo que la convertiría en una de las mayores halladas en España

MEDINA ANDALUSÍ DE BARBASTRO

Descripción:

«Restos de los muros Norte y sur de la zuda (alcazaba fortificada) se han identificado en las tapias del convento de las Madres Capuchinas, consistentes en lienzos de sillares fechados en la segunda mitad del siglo X.
La medina de Barbastur tuvo un rápido crecimiento, fruto del control de un amplio territorio y de sus redes comerciales, siendo elogiada por las crónicas medievales islámicas. Su estratégica situación en un alto promontorio junto al río Vero hizo de ella un punto clave para la resistencia andalusí frente a las potencias cristianas del norte. La ciudad vivió en esos momentos su primera etapa de esplendor hasta el siglo XI, convirtiéndose en plaza fuerte, ciudad comercial y centro de estudios coránicos. En el barrio del Entremuro y áreas próximas se encuentran distintos vestigios arqueológicos, además del ya mencionado en las tapias del convento de las Madres Capuchinas: antiguos silos y pozos, unos baños públicos, un arrabal islámico y una antigua mezquita, entre otros. La catedral se alzaría en el lugar que ocupó la mezquita aljama.»

Historia:

«La Marca Superior o frontera norte de Al-Andalus comprendía las coras de Huesca, Barusa, Lerida, Tudela, Zaragoza y Barbitanya. Esta última se extendía entre los ríos Alcanadre y Cinca, inicialmente con sede en Boltaña. Después, debido a la presión que sufre ésta por los carolingios y sus aliados autóctonos, la capital se traslada a Barbastro, recién fundada por Jalaf Ibn Rashid (año 802).
Sancho Ramírez arrebató provisionalmente la ciudad a los musulmanes en 1064, en lo que se considera la primera cruzada de la historia, pero no pasó definitivamente a manos cristianas hasta 1100, con Pedro I de Aragón. «

MEDINA ANDALUSÍ DE ZARAGOZA

Descripción:

«La islamización de Saraqusta fue rápida, no tanto por el número de musulmanes que llegaron sino por las grandes facilidades que se concedieron a los cristianos que se convertían al Islam (muladíes). Los no asimilados tenían que pagar impuestos especiales y fueron agrupados en dos barrios diferentes: los judíos en el área suroriental (Coso Bajo, zona de San Carlos) y los cristianos o mozárabes en torno a la iglesia de Santa María La Mayor, actual Basílica del Pilar.
Saraqusta se conocía también como Medina Albaida, la ciudad blanca, por estar la mayor parte de sus casas cubiertas de yeso y cal. La medina, el núcleo urbano intramuros, constituía el centro del poder político y administrativo.
En ella se localizaba la Mezquita Aljama que, tras la conquista cristiana en 1118, sería consagrada a Catedral o Seo de San Salvador. La Alcazaba, o residencia del gobernador, adosada a la muralla, disponía de un fortín en cada uno de los cuatro ángulos. En los dos que daban al río se levantaron sendas Zudas, que se conservan en la actualidad aunque muy reformadas: la zuda de San Juan de los Panetes o del Rey y la del Santo Sepulcro.
Las tiendas solían agruparse en torno a las puertas de la muralla y en los alrededores de las mezquitas, las zonas de mayor tránsito. Se conoce la existencia de un amplio zoco en los alrededores de la mezquita mayor y otro en los alrededores de la Puerta Cinegia. Además de una alcaicería (aduana) en la actual plaza de la Verónica y una alhóndiga o zona comercial cerrada.
La principal joya heredada de la brillante Saraqusta es el Palacio de la Aljafería, residencia de recreo de los reyes musulmanes que refleja el esplendor alcanzado por el reino taifa en su máximo esplendor político y cultural.»

TORRE DE LA IGLESIA DE SAN PEDRO APÓSTOL

Descripción:

La iglesia de San Pedro en Romanos se comienza a construir en el siglo XVI y su terminación está fechada en 1609. Para su construcción se procedió al derribo de parte del recinto del castillo de esta localidad, edificado en el siglo XIV. Del castillo se conserva un trozo de muralla y dos torreones circulares. El resto de su superficie se habilitó como cementerio. Se trata de una iglesia gótico renacentista de influencia levantina. En su interior consta de una sola nave cubierta por bóvedas tardogóticas de crucería estrellada y en la cabecera de un ábside poligonal. A la iglesia se accede por un arco de piedra. La iglesia luce una magnífica torre defensiva de cronología anterior, datada en torno a 1400. Se estructura sobre una base cuyo acceso presenta un arco apuntado. Este acceso funcionaba como entrada a la iglesia primitiva. El último cuerpo de la torre se habilitó para albergar un campanario. Esta torre se decora con motivos frecuentes del mudéjar aragonés: ladrillos en zig-zag, arquillos entrecruzados y esquinillas.

ANTIGUA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN

Descripción:

«Es conocida popularmente como El Piquete o Iglesia Vieja de Quinto. Su construcción se inicia a principios del siglo XIV hacia 1414. Formaba parte de un conjunto mayor, La Corona, de carácter defensivo. Sigue los modelos tradicionales constructivos y decorativos utilizados en el valle del Ebro en los siglos XIV y XV.
Es esencialmente de ladrillo, que se utiliza también para la realización de la decoración en plantillas, aunque también se empleó la piedra en elementos destacados como el zócalo de la torre. En época mudéjar tenía una sola nave de dos tramos y un ábside poligonal de cinco lados, torres a los pies y una tribuna exterior que no rodea el ábside. Está cubierta con bóvedas de crucería simple.
En los muros laterales, ábside y tramos rectos del presbiterio se disponen capillas de poca profundidad entre los contrafuertes. La mayoría de ellas han sufrido modificaciones posteriores. Sobre las capillas discurre un andador o tribuna. Actualmente la nave consta de dos tramos más fruto de las reformas llevadas a cabo en el lado Norte en época moderna. La torre campanario de planta cuadrada de cuatro cuerpos está decorada con motivos propios del arte mudéjar aragonés como lazos de ocho, que la hacen semejante a las torres de los pies de la iglesia de San Félix en Torralba de Ribota. Junto a la torre hay una portada decorada con yeserías con motivos de escudos de Don Fadrique de Aragón, de Benedicto XIII –el Papa Luna– y del Arzobispo de Zaragoza, Don Francisco Clemente Pérez.»

CASA DE LA ESTANCA

Descripción:

«Este singular edificio se encuentra a las afueras de Borja. Es un ejemplo de arquitectura mudéjar aragonesa civil. Se construye por Antón de Veoxa en el siglo XVI, el mismo arquitecto de la Colegiata de Santa María de Borja. Cumplía las funciones de vivienda del encargado del control de las aguas y servía a su vez de torre vigía en el entorno de un antiguo embalse que recogía aguas de la acequia del Sorbán.
Es una casa de base cuadrada construida en ladrillo combinado con piedra sillar en la base. Es una construcción exenta, que configura un volumen prismático de 5,40 metros de lado, dividido interiormente en tres plantas que se corresponden con los tres cuerpos diferenciados en fachada por su decoración.
La fachada principal, orientada al sur, sigue un esquema de tres cuerpos, estando el bajo realizado en sillería escuadrada toscamente, con recubrimiento de ladrillo a cara vista en su zona izquierda. En la parte inferior se sitúa la puerta de acceso en el centro con dintel de madera, que corresponde a una reforma posterior y carece de decoración. La parte media, destinada a vivienda, se divide en tres espacios, albergando cocina y dos dormitorios respectivamente, siguiendo el esquema de las construcciones populares en el siglo XV. Estas estancias se cubren con una techumbre arquitrabada.
Sus muros se decoran con paños de ladrillo resaltado a base de motivos como cruces de doble ángulo. Estos paños se disponen entre dos bandas decoradas con esquinillas. En la parte superior se abre una sola estancia cubierta con armadura de madera a cuatro aguas, destinada a guardar los útiles del estanquero. Al exterior queda separado del segundo por una línea de impostas formada por una única hilada de ladrillos a soga y se dispone una galería de arcos de medio punto, cinco por cada lado de la casa. Estos vanos se encuentran en la actualidad cegados, excepto el central. La galería de arcos se denomina galería aragonesa y es una tipología propia de la arquitectura aragonesa del siglo XVI. Durante el siglo XVIII tienen lugar algunas transformaciones. La fachada, quizá debido a los desperfectos sufridos con el tiempo, debió construirse de nuevo en 1779 siguiendo el mismo esquema original, por lo que su aspecto es menos tosco.
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TORRE DE LA ANTIGUA IGLESIA DE SAN MIGUEL

Descripción:

La torre es el único vestigio de la antigua iglesia mudéjar de San Miguel en Monzalbarba (Zaragoza), demolida en 1963. La torre mudéjar, documentada hacia 1545, corresponde a un momento constructivo en el que se aprecia la llegada de nuevos elementos formales en la decoración, conviviendo las formas renacentistas con las mudéjares. La torre de la iglesia desaparecida de San Miguel en Monzalbarba (Zaragoza) fue construida en ladrillo y consta de dos cuerpos. El cuerpo inferior es de planta cuadrada y presenta una profusa decoración en ladrillo y se subdivide en tres pisos. El primero remata en imposta almenada, utilizada en otras torres como la de Torralba de Aragón, Utebo y Peñaflor; el segundo se decora con frisos de esquinillas y con cruces de múltiples brazos formando rombos; y el tercero tiene dos vanos ligeramente apuntados y una decoración a base de rombos. El cuerpo superior de la torre, de planta octogonal, tiene escaso desarrollo y presenta una traza más sobria. Según Gonzalo Borrás, el cuerpo superior puede pertenecer a una fase posterior o simplemente a otro maestro. Este cuerpo está determinado por la sobriedad de sus paramentos, tan solo articulados mediante la disposición de pilastras en las esquinas, así como por la apertura de vanos de medio punto doblados en todos los lados del octógono, y la utilización del ladrillo como elemento ornamental en el caso del aplantillado que utiliza.

TORRE E IGLESIA DE SAN MIGUEL DE LOS NAVARROS

Descripción:

«La Iglesia de San Miguel está documentada desde 1260, lo que nos hace suponer la existencia de una construcción románica, que debió ser ampliada como consecuencia del crecimiento de la población, al igual que el resto de iglesias románicas de la ciudad. Su notable decoración mudéjar exterior, ejecutada en ladrillo resaltado, la encontramos concentrada en dos lugares concretos: el ábside parroquial y en la torre-campanario. El ábside tiene forma poligonal de cinco lados. En él destacan las grandes cruces flordelisadas cuadradas, sobre las que se despliega un friso de cruces formando rombos. La torre campanario, levantada en el siglo XIV, es de planta cuadrada y consta de tres cuerpos. El inferior carece de decoración; el cuerpo medio se decora con paños de arcos mixtilíneos entrecruzados y rombos; y el cuerpo de campanas, que consta de dos pisos: el inferior con vanos de aros geminados, mientras que el superior presenta friso de arcos lobulados y otro de rombos. A finales del siglo XIX se corona con un chapitel de hierro forjado.
Del interior tenemos que destacar el retablo mayor. Está situado en la cabecera de la nave central y es una de las obras más relevantes de las realizadas por el escultor Damián Forment, autor también del retablo de la Basílica del Pilar y del de la iglesia de San Pablo. Realizado en madera de pino dorado y policromada, es un retablo renacentista con alguna reminiscencia gótica. Y entre las esculturas que lo componen, destaca por el tamaño y la calidad la de San Miguel, representado en lucha contra el demonio.»

CATEDRAL DE TERUEL

Descripción:

«La torre es de planta cuadrada y estructura cristiana con tres cuerpos y un remate octogonal; el primer cuerpo se abre con un arco apuntado sobre la calle y presenta cilindros de cerámica verde; el segundo presenta un friso de arcos de medio punto entrecruzados y dos ventanas de medio punto. En el tercer cuerpo se abren dos series de ventanas de medio punto. La rica techumbre de madera consiste en una armadura de par y nudillo con tirantes de vigas dobles apeados en canes. La decoración es abundante a base de motivos geométricos, heráldicos, vegetales, epigráficos y figurativos (oficios, religiosos, reyes, reinas, caballeros, nobles, santos, etc.) constituyendo una verdadera enciclopedia de la vida medieval. El cimborrio es un octógono que presenta ventanales ajimezados con motivos renacentistas.
La construcción original data de los siglos XII y XIII. En el siglo XIV tuvo la primera reforma importante que le aportó, entre otras cosas, la magnífica techumbre que cubre la nave central. Entre los siglos XVI y XVIII protagonizó distintas ampliaciones.
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Historia:

Podríamos decir, en términos coloquiales, que el que hoy es el más importante templo de la ciudad de Teruel ha protagonizado una “carrera ascendente y triunfal”: comenzó a construirse en 1171 como parroquia, finalizándose la torre mudéjar situada a los pies en 1257. Una torre que serviría como ejemplo al resto de torres de la capital turolense. En 1342 fue ascendida a Colegiata y en 1587, elevada definitivamente a Catedral. En 1987, su torre, el cimborrio y la techumbre fueron incluidos en el Listado de monumentos del Mudéjar de Teruel declarados Patrimonio Mundial. Suele calificarse su techumbre como “Capilla Sixtina del Mudéjar”.

CASTILLO DE MESONES DE ISUELA

Descripción:

«El Castillo de Mesones se construyó en el siglo XIV, periodo en el que los reinos de Aragón y de Castilla andaban enzarzados en la Guerra de los Dos Pedros, representados por Pedro I de Castilla y Pedro IV el Ceremonioso de Aragón.
Y aunque ambos firmaron la paz en 1367, las hostilidades podían brotar en cualquier momento, de manera que el Ceremonioso encargó a Lope Fernández de Luna la protección de la frontera, y sería él quien mandó construir esta imponente fortaleza.
Junto a él se encuentra la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles. La techumbre de madera policromada que esconde su pequeña capilla es una de las grandes joyas del mudéjar aragonés»

PALACIO DE LOS LUNA

Descripción:

En el castillo palacio del Papa Luna, ubicado en la localidad zaragozana de Illueca, nació Benedicto XIII, el más famoso papa no reconocido en la sucesión oficial. El imponente edificio se alza el casco urbano y fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1931. La estructura del castillo palacio del Papa Luna es del siglo XIV, con rasgos mudéjares pero ocultados por obras en el Renacimiento. Una monumental portada, enmarcada por torres, da paso a un patio en el que sobresale su escalera principal, del siglo XVII. También destacan la sala Dorada y la de la alcoba (del XIV), la de la Corona de Aragón (XVII) y la sala del Mausoleo, donde yacieron los restos de Benedicto XIII. La Hospedería Palacio del Papa Luna ha respetado la dimensión histórica del espacio que la alberga a través de los múltiples detalles en su ambientación. Dispone de 26 habitaciones dobles distribuidas en las tres plantas habilitadas. Cuatro de ellas son suites, entre las que sobresalen los dos dúplex y, muy especialmente, la que ocupa el torreón suroeste, debido a las panorámicas que desde allí se obtienen. Este establecimiento dispone de un amplio abanico de servicios comunes, como el restaurante, el salón social, la cafetería y las salas de reuniones y congresos. La gran ventaja de la oferta gastronómica de la hospedería del Castillo Palacio del Papa Luna reside en su versatilidad. A los tradicionales platos y las incursiones en cocina contemporánea de su menú y su carta, se ofrecen servicios de programas gastronómicos para grupos. El Restaurante El Castillo defiende la excelencia de los productos locales y ofrece un esmerado trato a los comensales.

GASTRONOMÍA ANDALUSÍ

Descripción:

«Los contactos culturales entre los herederos romanos y visigodos: mozárabes, árabes, bereberes, muladíes, judíos combinados con la agricultura de la comarca, el agua del Guadajoz, las numerosas huertas y sus novedosos cultivos proporcionan elementos de aromas y sabor a la rica gastronomía de la comarca. Las aves de corral, el conejo, el cordero, casquería y frutas (higos, pasas, dátiles, melocotones, ciruelas, nísperos, manzanas, peras, membrillos, albaricoques, cerezas, granadas, madroños, moras, sandía, melón, etc.) o verduras, hortalizas en general, proporcionan compotas, mermeladas, asados, guisos, estofados, macerados o condimentados principalmente con aceite de oliva, ajo, vinagre, cilantro. Aunque al-Awwan refiera más de cuatrocientas especies cultivadas en Al-Andalus en el siglo XIII nos da idea de la riqueza gastronómica de la época. Muchos platos y especialmente la repostería hará buen uso de ellas: la canela, la nuez moscada, el tomillo, la hierbabuena, el comino, el orégano…
Numerosas son las recetas que aparecen en el recetario tradicional «»122 recetas con mucho gusto»» de la Mancomunidad de Guadajoz en donde encontramos referencias directas e indirectas al legado gastronómico. «

VILLANCICOS MOCHILEROS

Descripción:

«El Ciego de Cabra, andalusí, tendría como lengua el romance, pero su vulgarismo y aljamía no impidió que fuese uno de los poetas favoritos del sultán Abd Allah.
Antonio Roldán, cronista de Cabra, lo llama también el «»vidente»» y recoge en su libro “La tradición oral. Salvar el legado»», testimonios muy interesantes. Además, en su artículo «»El sustrato apócrifo en los villancicos de Cabra y de la comarca de la Subbética Cordobesa»», publicado en “Crónica de Córdoba y sus pueblos XXVII”, realiza un extraordinario recorrido por la literatura oral y apócrifa, destacando villancicos tradicionales como el que se señala interpretado por los Mochileros de Llano del Espinar «»A Belén con el cascabelito»», que tal vez recibe directa influencia andalusí.»

CANCIONERO DE BAENA

Descripción:

La presencia musulmana en la península introdujo entre otras cosas, la poesía tradicional arábiga que se hizo popular con las primeras expresiones líricas árabes y andalusíes; el zéjel y la muwasaha (o moaxaja o muasaja). El zéjel es un trístico monorrimo con estribillo y con un cuarto verso de rima igual al estribillo que se repite en el cuarto verso de todas las estrofas de la misma canción. La muwasaha está escrita en árabe clásico y el zéjel en árabe dialectal.

VALENZUELA

Descripción:

Las prospecciones han mostrado que en este entorno había un intenso poblamiento en la época andalusí. Entre todos podemos destacar las áreas de Alcoba, Alcoba Baja y Amarguillos, en donde aparecieron numerosa cerámica árabe, vidriados y pintura a trazos digitales. También en Carabaña hay abundantes restos, en el Jardón y las Puertas en la falda del Cerro de Fuente María. Así como en Arroyelos, la Saladilla y cercanías entre Baena, Castro el Viejo y el cortijo Serranos.

CASAS CONSISTORIALES DE CASTRO DEL RÍO

Historia:

En la comarca del Guadajoz-Campiña Este no existen palacios mudéjares al estilo de los que pueden encontrarse en otras ciudades. Esto puede deberse a que normalmente se residía en las casas palaciegas en la ciudad, alojándose los visitantes ilustres en el Castillo o incluso en el convento. Una muestra interesante de ello se encuentra en Baena, donde el convento se encuentra unido a la fortaleza a través de una muralla y mediante un pasadizo elevado.

IGLESIA DE SAN BATOLOMÉ DE BAENA

Descripción:

«En la nave de la Epístola se encuentra la Capilla del Sagrario, cerrada por una reja de la primera mitad del S.XVI con remate adornado con escudo nobiliario. Tiene dos púlpitos, ambos de fines del S. XVII, pero el más importante es el del lado del Evangelio, que destaca por la riqueza de talla de su tornavoz.
Respecto a la puerta principal, cabe destacar el escudo del Obispo de Córdoba, que aparece tallado en las hojas de madera del cancel, y los aldabones de bronce, del S. XVIII.
A partir de 1977, y ante el mal estado del edificio, éste último sufrió una gran transformación, en la que se edificaron las bóvedas de las naves y los medios puntos que las separan, aunque se conservaron los pilares primitivos con columnas adosadas a sus frentes.»

IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

Descripción:

La iglesia consta de una gran nave central sin crucero y dos naves laterales, separadas por arcos de medio punto. Destaca el artesonado mudéjar del siglo XVI que cubre la capilla mayor, único en su género en toda la provincia, así como un retablo de madera tallada y policromada del segundo tercio del S. XVIII.

ERMITA DE LA MADRE DE DIOS

Descripción:

La primitiva iglesia tenía planta trapezoidal, debido a su ubicación en ángulo entre dos calles. La portada se reemplazó en 1607. Hacia el este se cerraba mediante una capilla mayor de planta cuadrangular ligeramente distorsianada, que aún se mantiene y que nos muestra unos muros de cerramiento. La capilla original se cubrió con una bóveda de crucería gótica de cuatro elementos, transformada en el Barroco con apariencia de aristas, mientras que el templo estaba constituido originariamente por tres naves que hoy están en pie.

Historia:

En 1616 se produjo la gran reforma de esta ermita, cuando la comunidad de dominicas adquirió varias casas cercanas a la misma y se asentaron en ellas hasta que les fue construido el convento, que sería el desaparecido de Jesús María de Scala Coeli, al que se trasladaron en 1631.

IGLESIA PARROQUIAL DE SAN BARTOLOMÉ

Descripción:

«Por el testimonio del visitador del obispado podemos conocer como era «»el enmaderamiento de la nave mayor hera de madera de pino labrada e con sus molduras de armadura e lazo e tirantes de hierro e el techo de las naves colaterales dela misma manera labrada a lo llano con su tablazón»». Es decir, que la nave central tendría una armadura de par y nudillo y las laterales se cubrirían con colgadizos. El maestro mayor fue Hernán Ruiz III.
A finales del siglo XVI se amplió prolongando las naves y levantando el coro a los pies. por ello el último tramo de la nave que hoy vemos está soportado por dos pilares con cuatro columnas torsas que datan de 1579. «

CERVANTES, EL QUIJOTE Y CASTRO DEL RÍO

Descripción:

El capítulo XXXI referido en la revista Alqantara, vol 19, 2. aparece un artículo sobre La Cabecera de la Mesa escrito por Mahmüd *A. MAKKI, citándolo como un referente andalusí. Relacionado con Floresta de anécdotas y relatos curiosos del malagueño Ibn Simâk al-‘Àmilî, que vivió en el reino de Granada en la segunda mitad del siglo XIV. En la zahra («flor») n.° 59

LEYENDAS DE VALVERDE Y PERALES

Descripción:

Además de las Leyendas el libro contiene un epígrafe con referencias históricas para dar veracidad a los hechos que se narran. En el caso que nos ocupa hemos hecho una selección de aquellas que se sitúan en Baena y alrededores cercanos, descartando las que suceden otras localidades.

Historia:

Las cuatro leyendas referidas llevan por título: La Virgen de la Consolación, La prisión de Boabdil, Una deslealtad y un reto y Mohamad.

QĀSIM B. AṢBAG

Descripción:

Comenzó sus estudios en Córdoba como alumno del jurista Baqī b. Majlad, de al-Jušanī, del alfaquí (jurisconsulto) mālikī Muḥammad b. Abd al-Waḍḍāḥ y de Abd Allāh b. Masarra, entre otros. En su viaje de estudios a Oriente visitó la Meca, Cufa, Bagdad, Egipto, Cairuán y otras ciudades donde tuvo la oportunidad de adquirir conocimientos de ḥadīṯ o dichos del profeta, ciencias del Corán, poesía e historia con renombrados maestros. Su aprendizaje fue excelente, pues una vez de vuelta en al-Andalus se convirtió en referencia de los estudios de estas ciencias y se le considera introductor de la obra histórica de Aḥmad b. Zuhayr b. Ḥarb y de la obra del polígrafo Ibn Qutayba, de los que había sido discípulo aventajado en Bagdad. Entre sus discípulos, una vez asentado en Córdoba, se encontraban el futuro Abd al-Raḥmān III y después sus hijos, así como tradicionistas que tomaron sus lecciones y transmitieron sus enseñanzas. Destacó en el campo de la tradición oral siendo experto en tradiciones proféticas, en Gramática y términos raros (garīb), así como en poesía. También era consultado sobre leyes por su extenso conocimiento. Tuvo una gran influencia en la corte cordobesa, no sólo por ser maestro de futuros califas sino por contar entre sus antepasados con un liberto de los califas de Oriente, lo que convertía a su familia en clientes de la dinastía Omeya. Murió, según las fuentes, a los 92 años, el 14 de ŷumādà I del año 340/18 de octubre 951, en Córdoba.

Historia:

«Entre sus obras destacan varios libros dedicados a loar a los Omeyas y a la tribu de Qurayš, otro sobre genealogías, al menos tres colecciones de tradiciones, un libro de garā’ib —términos raros—; y su principal aportación que es en el terreno de la historia, con una obra mencionada por Casiri como de Hispaniae Laudibus que no se ha conservado, así como la traducción
de la Historia de Orosio, que le atribuye Ibn Jaldūn, con la colaboración de Walīd b. Jayruzan, juez de los cristianos.»

TESORILLO CALIFAL DE FUENTIDUEÑA

Descripción:

El tesorillo se descubrió en 1924 y sus 204 dirhem se repartieron en varias colecciones. una de ellas fue a parar al Museo de Cañete de las Torres (Córdoba), como se publicó en el II Jarique de Numismática, y el resto se conserva en una colección particular.

Historia:

Los hechos históricos que pudieron provocar la ocultación del tesorillo comenzaron tras la muerte del caudillo andalusí al-Mansur (Almanzor) en los campos de Medinaceli. Hixam II otorgó las mismas prerrogativas de gobierno a Abd al-Malik, hijo de al-Mansur, viviendo una época de esplendor y tranquilidad hasta el quebrantamiento del califato durante el mandato de su hermano.

DIRHEM CUADRADO

Descripción:

La pieza evidencia el poblamiento existente en esas fechas en el yacimiento de Torreparedones con anterioridad a la conquista cristiana, que tendría lugar en la segunda mitad del siglo XIII. Destacan un conjunto de 10 monedas de época andalusí, una de ellas de plata, cuadrada, correspondiente a medio dirhem almohade, mientras que las otras 9 son feduses de cobre acuñados durante el Emirato Independiente, pudiendo considerarse emisiones de Abd al-Rahman II.

IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA MARÍA

Descripción:

Esta conjunción de estilos –estaríamos hablando de un edificio que conservaría elementos almohades de una mezquita precedente con otros de construcción netamente cristiana¬– se explica porque el arte mudéjar se concebirá como parte del arte occidental cristiano, añadiéndose e integrándose a los estilos románico y gótico. Desconocemos la disposición del alzado originario de la iglesia parroquial en relación con la posible mezquita precedente, pero contamos con un arco de herradura apuntado y enmarcado por alfiz de estética almohade en el muro de la nave del Evangelio, que pudiera quedar como testimonio de este momento, tanto si nos encontramos frente a un vestigio “in situ” como si hablamos de un arco reutilizado para esta nueva ubicación. Estilos posteriores contribuirán a camuflar estas formas, sobre todo a partir del siglo XVIII, utilizando recursos de gusto barroco en las bóvedas de las naves y del presbiterio, así como en el Sagrario, de nueva construcción.

CASTILLO DE PAY ARIAS

Descripción:

Es probable que la Torre del homenaje siguiese la tipología de planta cuadrada cubierta por bóveda sobre trompas, típica de la estética mudéjar, pero hoy en día tras las diversas y profundas reformas, citando a Ramírez de Arellano, «no lo conocerían sus constructores si llegasen a verlo».

TUMBAS ANDALUSÍES DE TORREPAREDONES

Descripción:

«Esta inhumación musulmana se sitúa en el momento de la guerra civil (o fitna, entre los años 1009 y 1031) que supuso la desaparición del califato de Córdoba y la aparición de las Taifas. Ello indica que durante el siglo XI el lugar de Torreparedones continuaba habitado, aunque no conocemos cuál era entonces su nombre.
Las tumbas andalusíes se han documentado en el sector 1, que comprende desde el camino de acceso al centro de recepción de visitantes, el parking en el mismo sector y el centro de visitantes hasta la entrada al parque arqueológico.»

DIRHAMES DEL EMIRATO DEPENDIENTE

Descripción:

El hallazgo se compone de 351 piezas (entre monedas enteras o fragmentadas que aportan información, es decir ceca y fecha, y fragmentos sin información destacable), de las que es extraíble información en 217. Son 25 las cecas presentes en él . Y las fechas alcanzan un intervalo de 58 años, del 79 al 136 H, es decir, del 698 al 753 de acuerdo con nuestro calendario.

TESORILLO DE DIRHAMES DE IZCAR

Descripción:

Las monedas corresponden, por tanto, a los gobiernos de ‘Abd al-Rahman I (1 pieza), al– Hakam I (8 piezas), ‘Abd al– Rahman II, y Muhammad I, siendo las de este último emir las más numerosas. Llama la atención la existencia de la pieza del año 162/778–9 ya que se trata de una fecha muy temprana teniendo en cuenta que el siguiente año registrado es el 190/805–6, y que no aparece ningún ejemplar del gobierno de I (172–180/788–796). Sin embargo, no es la primera vez que esto ocurre en hallazgos del Emirato. Cabe destacar también que cinco de estas piezas están horadadas: dos de ellas (nº 20 y 15) con una y dos perforaciones circulares respectivamente; y las tres restantes (nº 12, 13 y 35) con una ranura en la parte central, conservando la nº 12 la pieza de plata que, incrustada en la ranura, serviría de sostén. Hay que señalar que tanto las perforaciones como las ranuras están realizadas desde anverso hacia el reverso.

Historia:

Teniendo en cuenta que el último año representado en el tesorillo es el 272/885–6, último año del gobierno de Muhammad I, es de suponer que el ocultamiento debió realizarse en esta misma fecha con motivo de la presencia del rebelde Omar Ibn Hafsún en la zona. Efectivamente, al morir Muhammad I, su hijo y heredero, que se encontraba haciendo frente a Ibn Hafsun, tuvo que regresar apresuradamente a Córdoba para hacerse cargo del emirato. El cese de las hostilidades permitió a Ibn Hafsún afianzar su poder y extender sus conquistas por los territorios de Beja, Jaén, Cabra y otras ciudades de la zona. Como indican las fuentes árabes, Baena, que tenía ya durante este período una considerable importancia, se mantuvo fiel al Emirato durante todo el conflicto. Sin embargo, no se libró de ser tomada por Ibn Hafsún poco después, en 276/889–90, durante el gobierno del emir Abd Allah (sucesor de Al-Mundir). Tras combatir, la ciudad se vio forzada a negociar la rendición, pero el rebelde Ibn Hafsún no respetó las condiciones del pacto, saqueó la ciudad y mató y capturó a sus habitantes. Años después, en 298/910–11, Baena volverá a aparecer en las fuentes árabes como base de la caballería emiral en su enfrentamiento contra Ibn Hafsun. La gran prosperidad de la que gozó Baena en época Omeya explica los numerosos y continuos hallazgos numismáticos que se han producido y se siguen produciendo en la zona.

NORIA DE ALBENDÍN

Descripción:

«La noria de Albendín se sitúa en la margen occidental (orilla izquierda) del río Guadajoz, en las afueras (sureste) de la localidad de Albendín. Aparece en un entorno urbano, enmarcada por instalaciones deportivas y una zona ajardinada ubicada junto a la orilla del río. En la orilla derecha del cauce, cruzando la presa que surte de agua a la noria, aparece un bosquecillo de ribera que antecede a una zona de cultivos de cereal. La azuda que encauza el agua hacia la noria presenta un rostro o parte superior recto y en talud, unas dimensiones de 37 x 4,20 metros, y está edificada en mampostería y hormigón. Corresponde a la tipología de las habituales estacadas, como se puede apreciar en su parte noreste, donde el desgaste ocasionado por la corriente ha dejado al descubierto algunas de las estacas que forman su armazón. Y revela claramente dos fases de construcción pues el núcleo de estacas y mampostería aparece cubierto mediante una capa de cemento.
En su extremo occidental aparece el ladrón o canal de desagüe, de 70 cm. de anchura y una longitud en torno a los 2 metros, que está cerrado en su parte superior por una compuerta o aguatocho de plancha de hierro sujeto mediante tornillo.
La noria se halla emplazada en un edificio de mampostería, de unos 14 m. de longitud por 4 m. de anchura, que aloja el canal de agua que mueve la noria, la propia noria y el añaquil que recoge las aguas vertidas por los cangilones, y el acueducto que sustenta el canalillo por el que ésta discurría para regar las huertas. La parte inferior de dicho edificio está abierta por su extremo sur, por donde el agua pasa al canal de la rueda. La entrada al canal está delimitada por un ranzal de hierro, donde se filtra la suciedad del río, y por una compuerta o aguatocho de hierro y madera, que regula la entrada de caudal a dicho canal.»

Nueva Carteya

Descripción:

«En 1500 un vecino de Castro del Río, Pedro Ruiz de Cañete, arrendaba al cardero Alonso García, también de Castro del Río, una huerta situada en la ribera del Guadajoz junto al arrabal de la Corredera, con el edificio de noria que le pertenece.
También en 1500, Alonso González de Jerez, vecino de Baena del barrio de Santa María y mayordomo de Fernanda Carrillo, contrata al carpintero castreño Juan García para fabricar una noria de vuelo con que regar una huerta situada junto al Guadajoz. En marzo del mismo año, tres vecinos de Castro del Río acuerdan con el carpintero de la villa, Pedro Sánchez, la construcción de otra noria de vuelo «»moliente y corriente»» alabeada y puesta en el puerto y canal con un dornajo asentado de buena madera a vista de maestros en el plazo de un mes.
Las norias fueron uno de los ingenios hidraúlicos más comunes en Al-Andaus. De hecho, este nombre es una derivación del árabe “na’aura”.»

TORRE DE LOS SANTOS

Descripción:

«La razón por la que se mantiene la hipótesis de que este cuerpo de edificio pudiera tratarse de la antigua torre, si bien algo enmascarado por las sucesivas reformas introducidas en el transcurso de los años, se basa en que aún se puede apreciar en las esquinas, en los cimientos y en la zona baja de sus caras alineaciones de sillares regulares y algo tallados alternados por verdugadas de lajas de piedra y ladrillo. Es éste el mismo sistema de aparejo empleado en las torres de la Plata, Torre Morana o Torre de Barcas, y además combinado con la misma forma de torre en esos casos, es decir, la prismática.
Otra de las razones que se han aducido para defender esta identidad es la de que en el párrafo antes trascrito de Valverde y Perales se afirma que la citada torre fue utilizada más adelante como ermita, y precisamente hoy día el interior de la planta baja del edificio es una pequeña ermita abandonada, de aproximadamente 4 x 6 metros por unos 4 de alto, con bóveda de cañón de factura barroca, decorada y enlucida con frescos, predominando los tonos rojos, mal conservados por la humedad, el abandono y el tiempo, y que se han fechado en la primera mitad del siglo XVI. Respecto a la antigüedad del lugar, debe remontarse como mínimo al Bronce Final, según se advierte por las cerámicas, aunque las más numerosas corresponden a los momentos de la romanización, sobre todo las sigillatas. También se observan cerámicas vidriadas difíciles de adscribir cronológicamente.»

Historia:

Basándose en el historiador andalusí de origen valenciano Ibn al-Abbar al-Qudai, que se ocupara de los reyes andalusíes de Granada, F. Valverde y Perales señala en su Historia de la villa de Baena que “en el año de 1242 ganaron los cristianos a Caachena, lugar que no sabemos donde estaba…», aunque este autor supone que pudiera estar en el Monte Horquera, no lejos del arroyo Carchena.

TORRE DEL PUERTO

Descripción:

«La obra de esta torre de vigilancia está realizada a base de sillares o bloques de piedra caliza sin apenas desbastar y de diversos tamaños, oscilando alrededor de los 1×0,60×0,40 metros y pequeños cascotes o lajas de piedra que sirven de cuñas para los más voluminosos. El aparejo, en lo que se puede apreciar, está formado de hiladas aparentemente pseudoisódomas y enlazadas unas con otras mediante obra de cemento de cierta dureza, que en algunas zonas da la impresión de no estar formado el muro por unidades independientes, sino por un solo bloque. El grosor del muro es de 1,50 metros, encerrando un espacio interior de 4,70 metros de diámetro, mientras que al exterior tiene 11 metros.
Esta torre presenta unas características muy similares a la Torre Alta y a la Torre del Morchón, ambas en el campo de Priego, en cuanto a sus dimensiones, pues se pueden clasificar entre las cilíndricas y troncocónicas de mayor tamaño y, además, son huecas desde su base. En lo que se refiere a la naturaleza de su obra y a la estructura de su aparejo, siempre teniendo en cuenta los escasos restos que han quedado de ella, se puede apuntar que son muy semejantes a estas otras dos torres. Las cerámicas visibles en el lugar son muy escasas, apareciendo algunos fragmentos de terra sigillata, otras atípicas y muy pocas vidriadas de tonos melados que se dispersan por las tierras de labor que circundan la torre. En sus proximidades, como a unos 500 metros, la rodea un viejo camino que en algunos de sus tramos presenta restos de posible calzada»

Historia:

La torre se encuentra mencionada en diferentes relatos históricos. A mediados del siglo XIX el escritor Luis María Ramírez de las Casas-Deza decía que «encuéntrese igualmente en término y al Oeste de esta villa [de Baena] la Torre del Puerto, edificio ya casi arruinado en su elevado cerro donde se juntan los términos de Baena y de Montilla, de fábrica del tiempo de los Árabes y se hallan allí vestigios de edificios y moneas romanas y arábigas”.

ALQUERÍAS DE CORTIJO DEL ÁNGEL, CERRO DEL ALCAPARRAL, FINCA DE GARATIS Y EL CALVARIO

Descripción:

La alquería designaba en al-Ándalus a pequeñas comunidades rurales de unas pocas casas, situadas en las inmediaciones de ciudades y conformadas por una o varias familias, que se dedicaban a explotar las tierras de los alrededores, así como a actividades ganaderas. Constituye de alguna manera la continuación de la villa romana. Se crearon en tiempos de paz social, ya que por lo general no disponían de defensas propias, aunque solían estar dotadas de una torre que servía como granero y refugio. Tras la conquista cristiana se siguió usando el término para referirse a este tipo de poblamientos y no es hasta el siglo XV cuando empieza a adquirir su sentido actual de casa de labor.

IGLESIA DE SANTA MARÍA LA MAYOR

Descripción:

«El cuerpo principal de la iglesia comienza a construirse a mediados del siglo XV hasta las primeras décadas del XVI. Las tres naves del templo están separadas por arcos ojivales moldurados sostenidos por típicos pilares góticos. En la cabecera se encuentran tres capillas absidiales de planta cuadrada. Tras el terremoto de 1681, al rehacerse las bóvedas, los pilares de las naves laterales quedaron cortados a la altura de los arranques de las bóvedas; sobre ellos se colocaron en el siglo XVIII unas grandes macollas. A los muros antiguos, realizados con fábricas de sillares, de mampostería o de ladrillos macizos, hay que añadir los cerramientos de los huecos dejados por el coro y las capillas desaparecidas tras su demolición, en los que se han empleado, además, ladrillos huecos y bloques de hormigón. Las naves se cubren con bovedillas de ladrillo hueco sobre una estructura metálica de cerchas y correas que queda a la vista. La nave central se cubre a dos aguas y en las laterales, a una.

Existen dos puertas principales de acceso a la iglesia: la Puerta del Ángel, que se abre al cuarto tramo de la nave del Evangelio, y la Puerta del Perdón, que comunica con el tercer tramo de la nave de la Epístola a través de un amplio atrio. Adosada a la nave del Evangelio, a la altura del tercer tramo, se encuentra la torre, cuyo primer cuerpo se sospecha sea el alminar de la anterior mezquita. Su planta es casi cuadrada, así como la de la caja de la escalera.»

Historia:

En la ciudad de Baena existía una mezquita aljama fundada por Abderramán II. Tras la conquista cristiana de la ciudad en 1240, debió consagrarse esta mezquita mayor como iglesia. La primera noticia sobre esta iglesia de Santa María la Mayor data de 1280. A finales del siglo XV, el tercer Conde de Cabra construyó la Capilla Mayor y reconstruyó en 1525 las bóvedas de las capillas que dan a la nave de la Epístola. Es durante la segunda mitad del siglo XV y principios del XVI cuando se construye el cuerpo principal de la iglesia. Tras un terremoto en 1681, se demolieron las bóvedas principales y se rehicieron sin su carácter ojival. De 1770 a 1771 tienen lugar las reformas a las que hace referencia la inscripción de la Puerta del Ángel, una restauración que realizó el alarife Pedro Ramos.

TAUJEL DEL CONVENTO MADRE DE DIOS

Descripción:

«El diseño de la “armadura ataujerada” es complejo, ya que los cartabones para el corte de los elementos estructurales deben ser exactos y precisos. Este sistema de colocación de los diferentes elementos sobre tableros que más tarde se suspenden de algún elemento portante tiene su origen en el reino nazarí. Actualmente, esta obra es exclusivamente decorativa, ya que aparece realizada con total independencia de la necesaria techumbre, no soportando el peso del tejado, aunque sí sustenta su propio peso.
«

Historia:

El taujel se incluye dentro del denominado Arte Mudéjar, un arte genuino hispánico (hispánico porque en Sudamérica se encuentran también algunos vestigios). Es decir, es un arte musulmán realizado para edificios generalmente cristianos (aunque alguno de ellos judío, como la sinagoga). Sin olvidar que es un arte anónimo, ya que se desarrolla a través de gremios de carpinteros; se transmite de maestros a discípulos, teniendo la importancia el colectivo -y no el artesano- que desarrollaba la obra.

TORRE DEL SOL

Descripción:

A finales de 2017 se concluyó la segunda fase de los cuatro sondeos para determinar el trazado y características arquitectónicas de un segundo recinto amurallado que discurriría alrededor del primer anillo fortificado de la Almedina de Bayyana, y que se uniría a éste por donde se encuentra la llamada Torre del Sol. Los sondeos confirmaron que se trata de restos de lienzo de una segunda muralla, con una altura de más de 4 metros y un grosor de 1,2 metros en la zona excavada.

Historia:

«Se han encontrado diversos objetos bajomedievales, como un pinjante de bronce esmaltado, monedas, silbatos de la época y un anillo de vidrio completo. Todo apunta a que este segundo recinto amurallado pudo erigirse durante los siglos XIII o XIV para contener una zona de arrabal y solventar los problemas de ocupación de esta empinada ladera. Fue ocupado intensivamente entre los siglos XIII y XVII.
«

MEDINA DE BAENA

Descripción:

«El topónimo de Baena procede del árabe Bayyana que, a su vez, es la transcripción del nombre de una de las múltiples villas romanas que perviviría hasta la época visigoda y que en el siglo VIII los beréberes escogieron como lugar de asentamiento, fortificándola. Bayyana aparece en las fuentes ya en época emiral, en relación a la rebelión muladí de Omar ibn Hafsún, quien trató de conquistarla en el año 890. En un texto de Ibn Hayyan, del Muqtabis III, recogido por Acién Almansa (1997), se narra cómo, a pesar de llevar a cabo un ataque infructuoso, tras pactar con la población local, Ibn Hafsún atacó el hisn (castillo islámico) de Bayyana. En el 891, el emir Abd Allah venció a Omar ibn Hafsún, y estableció un cuerpo de caballería en la alcazaba, con el fin de establecer un punto de control sobre el valle del río Guadajoz, paso natural desde Priego de Córdoba a Córdoba. En este momento, la capitalidad de la cora pasa de Cabra a Baena, hecho refejado en la Crónica anónima de Abd al de Abd al Rahman III.
Durante el periodo califal, Baena debió de tener un próspero crecimiento, interrumpido tras la caída del Califato, siendo saqueada por los pueblos beréberes. Tanto los almohades como los almorávides pasaron por Baena, ejerciendo una fuerte influencia en la ciudad.»

MURALLA URBANA DE CASTRO DEL RÍO

Historia:

Las murallas bordean el núcleo de la actual población, la antigua villa, ubicada sobre la cima de un cerro en el margen del río Guadajoz. Parte del recinto ha desaparecido, pero se conservan buena parte de los lienzos de muralla y torres, que permiten saber cómo era su trazado. El recinto murado presenta una forma irregular, adaptándose a la configuración del terreno. En la parte oriental se encuentra el castillo y, junto a él, la Puerta de Martos, acceso principal del recinto de época musulmana, en el que se abrieron posteriormente unos portillos. Los lienzos de muralla son de mampostería en su parte baja y de tapial en la superior, percibiéndose en algunas zonas verdugadas de ladrillo. Las esquinas están reforzadas con fábrica de ladrillo. Las torres que jalonan la muralla son cuadradas y están construidas como los lienzos, presentando sillares en las esquinas. El perímetro actual se ha ido ampliando a través de los siglos, a partir de la máxima altura defendible, presentándose con viviendas adosadas en todo su perímetro.

CASTILLO DE CASTRO DEL RÍO

Descripción:

«El castillo está situado en la parte más alta de la población, en la zona oriental, unido a la muralla y defendiendo la única puerta que tenía esta: la de Martos, de época musulmana. En la actualidad se conserva la plaza de Armas, la Torre del Homenaje, algunas mazmorras y los aljibes. En la fortaleza actual, posterior a la conquista cristiana, muy deteriorada por el tiempo y con bastantes reconstrucciones, se encuentra bastante completa su estructura primitiva. Consta de una plaza de armas cuadrangular de 25 x 20 metros, con cuatro torres en las esquinas y cuatro lienzos de muro que las unen. La única entrada es una puerta en arco de medio punto, con dovelas y sillares bastante bien labrados. Junto a la puerta está la torre principal, del Homenaje, maciza, de tapial. Gran parte de sus paramentos tienen revestimiento de ladrillo, y en la parte superior de sus ángulos quedan restos de ménsulas que soportarían garitones. Tiene una cámara superior cubierta por bóveda vaída, con abertura en la parte superior.
La torre noroeste es también de argamasa y maciza, pero tiene excavada a nivel del suelo una estancia de planta muy irregular, de unos dos metros de altura. Más importancia tienen las restantes torres. La torre noreste, está constituida por una gran cámara hexagonal cubierta por bóveda de paños, con orificio en la parte superior. A esta estancia se accede desde la plaza de Armas por un portichuelo con arco escarzano. Un gran aljibe ocupa el centro de la estancia. Exteriormente esta torre es redonda y revestida de argamasa. La torre restante tiene también una cámara inferior abierta en sus cuatro frentes. En su interior está la escalera que sube al único adarve que es el que está sobre el muro de fachada, y ha sido reconstruido y utilizado como palomar.»

TORREÓN DEL ARCO OSCURO

Descripción:

«La torre presenta dos niveles y una cubierta a cuatro aguas. Está construida en mampostería en su planta baja, y en fábrica de cajones de mampostería con hiladas de ladrillo en su planta alta. El ladrillo aparece rematando las esquinas y el arco interior de acceso. Actualmente presenta enlucido tanto el paso interior como parte de sus fábricas al exterior, cubriendo a veces los cajones de mampostería o lienzos enteros del torreón. El acceso desde el exterior de la muralla se producía a través de un hueco situado en el muro sur del torreón. Este paso desemboca intramuros en un hueco abierto en el muro este. Ambos son arcos de medio punto.
El paso interior está cubierto por bóvedas de cañón. El costado donde se abre el arco de ingreso a la villa ha sido recrecido en su grueso con un muro de ladrillo. El muro sur cuenta con una ventana en el nivel superior, y un arco en su esquina sureste que pudo corresponder a un paso desde el adarve de la muralla. La planta superior es una construcción del siglo XVII, y posiblemente fue levantada sobre un nivel destruido de la anterior construcción andalusí. Esta planta dispone de un acceso desde la calle a la que da el muro norte, adaptación que se hizo para dar cabida al cabildo municipal. El torreón ha sido reformado en numerosas ocasiones.
No hay datos fiables sobre la fecha de construcción del recinto amurallado de la Almedina, al cual pertenece el Torreón del Arco Oscuro. Sin embargo, algunos elementos como las entradas en recodo, propias de este torreón son obras con una clara influencia almohade.»

Historia:

«No hay datos fiables sobre la fecha de construcción del recinto amurallado de la Almedina, al cual pertenece el Torreón del Arco Oscuro. Sin embargo, algunos elementos como las entradas en recodo, propias de este torreón son obras con una clara influencia almohade.
El asentamiento de Almorávides y Almohades en Baena se sitúa en el siglo VIII, tras la caída del Califato. Hasta entonces, y desde la victoria del emir Abd Allah sobre Ibn Hafsún, Baena fue la capital de cora (unidad administrativa andalusí que podríamos considerar equivalente a una provincia), en concreto de la cora de Cabra, experimentando un próspero crecimiento.
La fortaleza de Baena fue entregada a Fernando III entre 1239 y 1240. Ya en época cristiana, el torreón sufrió diversas modificaciones, pasando a ser la casa del cabildo municipal.»

ARCO DE CONSOLACIÓN

Descripción:

«El Arco de Consolación es una de las puertas de acceso a la primitiva Almedina de Baena. Se sitúa en el lienzo sur, empotrada en un torreón en avance respecto a la línea de muralla. Tipológicamente, esta puerta está dentro de la corriente defensiva almohade: con espacio interior en zig-zag, para mayor control.
La torre es casi cuadrada, aunque sus ángulos están matados, adquiriendo una forma curva. Este hecho, unido a la inexistencia de aberturas al exterior, salvo el vano de la puerta, le da a la torre un aspecto de gran potencia. El vano de acceso exterior es de medio punto, mientras que el interior tiene forma lanceolada. La cubierta es aterrazada.
La torre es de mampuesto colocado en hiladas bastante uniformes, con mortero tapando las juntas. Ha sido restaurada en varias ocasiones a lo largo de la historia.»

CASTILLO DE TORREPAREDONES

Descripción:

La Torre del Homenaje tienen las esquinas redondeadas, lo que favorece a su resistencia estructural. Se asienta sobre una cimentación a base de sillería, y consta de dos espacios superpuestos al interior, ambos cubiertos por bóvedas vaídas. En su cara este mantiene huellas de vanos o saeteras, y en ella comienza el lienzo que rodea el recinto auxiliar.
De la torre al noreste se conservan parte de sus lados este y oeste, aunque el resto se encuentra derruido y caído por la ladera norte del castillo. El cuerpo de acceso al castillo se encuentra en el lienzo este. Se trata de un pasillo de unos 5 metros de largo y unos 2 metros de ancho, bajo el que discurre un canal de desagüe. El paso se encuentra flanqueado por dos pequeñas torres, que se comunican a nivel de adarve. En este paso se conserva parte de un fuste de columna íbero-romana, y las gorroneras de encaje de una puerta de doble hoja. Adosado al lienzo oeste se halló en la excavación de 2013 un arranque de escalera. Este sería un acceso al adarve. Por otra parte, adosados a los diferentes lienzos, y dejando un espacio libre central ocupado por el patio de armas, se distribuyen una serie de estancias de servicio del castillo (cocinas, caballerizas, etc.) En el patio de armas se conserva un aljibe de planta rectangular (3,20 x 2,35 metros), cubierto por una bóveda de cañón, con una altura hasta la clave de 2,85 metros y de 2,35 metros hasta el nivel máximo de agua. Quedan restos del revestimiento de mortero hidráulico y almagra. En el interior del aljibe apareció, en el año 1833, un importante ajuar funerario compuesto por doce urnas de piedra caliza con inscripciones que, según Ramírez de Arellano, denotan la pertenencia de los difuntos a la familia de los Pompeyos. Dada la abundancia de piedra procedente de la antigua fortificación íbera (que pudo contar con hasta tres líneas de muralla), la construcción de este castillo medieval debió de ser rápida.
En 2013 se pusieron en marcha proyectos de consolidación de sus lienzos, y de rehabilitación de la Torre del Homenaje. En el mismo año se llevó a cabo una campaña arqueológica en el recinto exterior del castillo, situado al este del mismo. Los hallazgos realizados en estas excavaciones pusieron de relieve que esta zona constituía un área de servicio para el castillo. En ella se encontraron un horno de pan y un molino

Historia:

Durante el periodo medieval, la zona de la campiña cordobesa fue un territorio clave en la frontera entre el reino de Castilla y el reino nazarí de Granada. En 1236, Córdoba fue conquistada por Fernando III; este hito dio pie a un proceso de fortalecimiento castellano en la campiña y la Subbética, mediante la construcción de nuevos castillos o el refuerzo de construcciones militares andalusíes. Ya entonces, el entorno de Torreparedones era bien conocido por los castellanos por ser un poblado antiguo, refiriéndose a él como Castro el Viejo.
Los estudios realizados hasta el momento en el sitio arqueológico de Torreparedones apuntan a que este lugar estuvo habitado desde el II milenio a.C. hasta el siglo XVI, habiendo alcanzado sus momentos de mayor esplendor en las épocas ibérica y romana. El cerro de las Vírgenes es un extenso yacimiento que destaca por su amplia secuencia estratigráfica. Este lugar estuvo habitado de manera continuada desde el II milenio a.C., habiendo alcanzado sus momentos de mayor esplendor en las épocas ibérica y romana.
Durante la época medieval, la ocupación del lugar estuvo presente tanto en época del califato como en los periodos almohade y almorávide. Algunos autores piensan que este castillo medieval fue construido después de la toma cristiana de Castro del Río en 1232. Según Sánchez de Feria, Fernando III donó este castillo y villa al adelantado y alcalde mayor de Córdoba, don Pedro Ruiz de Castro, pasando luego a poder de la ciudad de Córdoba. El castillo perteneció al rey Alfonso X, quien lo dona en 1269 a Fernán Alfonso de Lastres, titular del señorío asturiano de Lastres y alcalde de Baena, por los servicios prestados en la conquista de Andalucía. Posteriormente, su hijo, Gonzalo Alfonso de Lastres, conocido por el Cautivo, lo vendió en 1296 para su redención a Pay Arias de Castro, alcalde de Córdoba y señor de Espejo (J. Padilla). En 1328, el rey Alfonso XI, a petición del concejo de Córdoba, ordena que Fernand Alfonso, alguacil mayor de Córdoba, sea alcaide de Castro el Viejo, quedando bajo la jurisdicción de Córdoba. Esto se confirma en la sentencia dada por Gómez Fernández de Soria en 1352 (E. Cabrera), la cual declara Castro el Viejo como castillo de Córdoba, dictaminando que «esta dicha tierra e término que lo ayan por suyo los del dicho lugar de Castro el Viejo». A partir de entonces, su jurisdicción estuvo en litigio constante, a pesar del mandato en el año 1406 de Enrique III al concejo de Córdoba para su devolución a los herederos de Pay Arias de Castro, requerimientos que no se cumplieron. En 1469, Enrique IV concedió la fortaleza al Conde de Cabra, Diego Fernández de Córdoba, por su apoyo en la guerra civil con el Infante don Sancho, volviendo de nuevo a manos del Concejo de Córdoba dos años más tarde. A partir de entonces, se siguieron nombrando alcaides por parte del concejo, hasta principios del siglo XVI. Con la 2/3 división de la propiedad se produjeron numerosos cambios de titularidad y arrendamientos que dieron lugar a un progresivo despoblamiento de la villa, que fue propiedad de la ciudad de Córdoba hasta el siglo XIX.

CASTILLO DE BAENA

Descripción:

Del castillo quedaba un recinto de unos 60 metros de largo por 37 metros de ancho, rodeado de lienzos de muralla de distintas épocas y materiales, en muy malas condiciones, pues se vio afectado por el abandono desde el siglo XIX y por una serie de construcciones anejas en el siglo XX: un búnker de la Guerra Civil, una serie de depósitos de agua en el patio de armas, y un aparcamiento exterior en la zona oeste.
La fortaleza se desarrolla formando un cuadrilátero, flanqueado en sus ángulos por potentes torres. Al suroeste se encontraba la Torre de las Arqueras, antigua torre del homenaje, que había desaparecido en su totalidad a principios del siglo XX. Ésta era la torre de mayor tamaño del castillo, y de ella se conservan testimonios gráficos y escritos.
En el lienzo oeste existe una torre intermedia, entre la Torre de las Arqueras y la torre noroeste, junto a la cual se abrió ya en el siglo XVI un acceso, la Puerta de Palacio, bien descrita en las fuentes. La torre noroeste defiende una de las esquinas de la fortaleza; era en origen una torre de tapial, bastante deteriorada, que fue rematada y ampliada en mampostería, en época cristiana, aumentando considerablemente su superficie.
La torre que defiende la esquina noreste es, en origen, una torre de mampostería rematada en tapial, posiblemente almohade o anterior, que quedó forrada por una obra de mampostería. Existe también una torre intermedia en el lienzo norte. En el lienzo este se encuentra la Torre de los Cascabeles, que fue parcialmente destruida por la construcción de uno de los depósitos de agua. Junto a ella se encontraba la Puerta del Campo, uno de los accesos a la fortaleza. Este acceso quedaba flanqueado por la Torre de los Cascabeles y otra de menores dimensiones, situada más hacia el sur. En la esquina sureste se encuentra la Torre de los Secretos, que defendía tanto la entrada de la Almedina, ya desaparecida, como la torre situada en el lienzo sur; ésta última cobijaba la Puerta de la Liza, descubierta durante las excavaciones.

Historia:

Las primeras noticias sobre el castillo se remontan al siglo IX, año 890, en el que llegó a Baena el rebelde del Emirato de Córdoba Omar Ibn Hafsún. Baena desempeñó un importante papel en la Baja Edad Media al estar en la frontera entre el reino de Granada y el de Castilla. Ya en la Edad Moderna, el castillo pasó a ser el palacio de los señores de Baena, quienes enmascararon en gran parte su carácter defensivo para convertirlo en vivienda.

ATALAYA QUINTANILLA DE LOS TRES BARRIOS

Descripción:

Es una torre cilíndrica de 4,8 m de diámetro, 10 metros de altura y muros de 1 metro de espesor. La puerta está ubicada a 2,5 metros de altura y a ella se accede mediante una escalera. Consta de tres pisos bien diferenciados y en la parte superior se puede disfrutar de una vista inigualable. El río Duero, Quintanilla, San Esteban de Gormaz y las atalayas de Osma y el Castillo de Gormaz transportarán al visitante al pasado.

ATALAYA EL TIÑÓN

Historia:

Legendariamente se dice que esta atalaya sirvió de lecho de muerte al caudillo andalusí Almanzor, cuando se retiraba malherido hacia sus aposentos en Medinaceli después de ser derrotado en la batalla de Calatañazor. En el valle del río Torete hay una importante concentración de torres vigía o atalayas, en lo que habría sido parte de una ruta defensiva musulmana que uniría Medinaceli con Gormaz en el siglo X, testigo de múltiples aceifas musulmanas o ataques cristianos durante las campañas de ambos contendientes.

ATALAYA DE LA VERUELA

Descripción:

La atalaya de la Veruela se encuentra en el término municipal de Caltojar, en la comarca de Berlanga, en la provincia de Soria. Se puede llegar por la carretera comarcal que lleva a Bordecorex, a unos 2 kilómetros hay un camino en mal estado, a la izquierda, a unos 200 metros de unos corrales de ganado se encuentra la torre. Se trata de una torre de 9 metros de altura, planta circular y gruesos muros, dividida en tres pisos: el inferior sin vanos y en el segundo se encuentra la puerta. Presenta un singular arranque de un muro en su lado norte, integrado en el resto de la construcción.

Historia:

Se trata de una atalaya musulmana del siglo X, de las muchas que se construyeron en estas tierras fronterizas y de las que quedan notables ejemplos.

TORREÓN DE TRÉVAGO

Descripción:

De planta cuadrada y 16 metros de altura, posee tres plantas sostenidas en vigas de madera empotradas en mechinales, sin arcos y con teja árabe. Una torre que forma parte de un conjunto que se halla en sus alrededores, comunicadas y unidas para la defensa. Ahora forma parte de la iglesia parroquial de la localidad.

Historia:

Estamos ante una edificación construida por Abderramán III, torre defensiva, una más de las levantadas por este estratega, que se anticipaba a los ataques de los gobernantes cristianos construyendo numerosas fortalezas, castillos y atalayas. Un califa que construyó y reparó numerosos edificios con fines defensivos. Entre sus últimas construcciones están el Torreón de Trévago y otros de similares características, de manufactura bereber, construidos en la primera mitad del siglo IX. Cuando los bereberes llegaron a la península Ibérica estaban ya islamizados, pero no por ello dejaban de poner en las construcciones sus señas de identidad.

TORREÓN DE MASEGOSO

Descripción:

El Torreón de Masegoso, de 18 metos de altura, presenta planta rectangular y silueta troncopiramidal. Está construido con tendeles de mampuestos y mortero alternados con hiladas de lajas para mejorar su estabilidad. Los muros se levantaron con la ayuda de andamios de madera anclados en la pared mediante almojayas. El basamento es macizo con pronunciada escarpa hasta casi los 3 metros. A partir de esta altura las esquinas se redondean para entorpecer la zapa. En el interior, los cuatro pisos más la terraza quedan remarcados por retranqueos donde se apoyaban las vigas de las techumbres, actualmente desaparecidas. La comunicación entre ellos y con el exterior se realizaba mediante escaleras de mano. La planta baja, totalmente cerrada, se utilizaba como almacén o calabozo improvisado. En el primer piso, que servía de cuerpo de guardia a una pequeña guarnición, se abre la puerta de entrada hacia el sureste, constituida por un arco de medio punto en sillería. El vano se arma con bóveda de cañón, igualmente de sillería. En el segundo piso, una aspillera orientada al oeste facilita su ventilación e iluminación. La terraza, desde donde se harían las funciones de vigilancia y comunicación, no conserva restos de sus almenas.

Historia:

La leyenda del fantasma de Masegoso es una de las más comentadas en la zona. De ella se ha adaptado una versión escenificada por vecinos de la localidad que se representa en agosto con multitudinaria asistencia de público. Una historia de amor y celos, venganzas y envenenamientos colectivos centran el argumento de este mito.

TORREÓN DE LA PICA

Descripción:

Torreón construido en tapial de mampostería, de planta rectangular, unos 14 metros de altura y acceso a nivel del primer piso. Lo más llamativo es la configuración y decoración de la puerta de acceso, de construcción claramente posterior, con un arco apoyado sobre sillares que contiene grabado en el dintel un castillo de tres torres y puerta. La estructura del pasillo de acceso es la habitual: bóveda de cañón sobre sillares, donde aún pueden apreciarse las marcas de las bisagras de las puertas a ambos lados y los orificios donde se introducía la tranca. También llama la atención las reducidas dimensiones del interior respecto a la anchura de la torre, consecuencia de disponer de muros de casi dos metros de ancho en la base, a la que se puede acceder actualmente por un falso hueco practicado en ésta. El sótano (a ras de suelo) y dos plantas cuentan con toscas bóvedas de cañón, con seguridad añadidas posteriormente. En las paredes del sótano se aprecian unos orificios, de sección hexagonal y radiales desde el centro de la planta de la torre, que son las huellas dejadas por las agujas o tensores de los paneles de madera utilizados para la construcción del tapial, a la manera en que se fabrican actualmente los encofrados de hormigón. Cuenta con varias ventanas de reducidas dimensiones y muy abocinadas.

Historia:

Se tiene noticias de que en el siglo XI, en tiempos del general Gálib, el conde Garci Fernández, rompiendo las treguas que en ese momento se estaban negociando en Córdoba y aprovechando la ausencia del general andalusí de la zona, inicia una expedición junto a las mesnadas de los Infantes de Lara contra las torres del valle del Rituerto y Gómara, Canales (Aldealpozo), La Pica, Masegoso y Torre de Amril (Torambil).

TORREÓN DE HINOJOSA DEL CAMPO

Descripción:

La torre más antigua es la andalusí y corresponde al siglo X. Es de pequeñas dimensiones y conserva una de las ventanas originales en la parte sur; el resto fue modificado en el siglo XII por los cristianos. La puerta de acceso no se ve en el primer piso, como tampoco su parte interior, que fue modificada y se añadieron las campanas. La torre cristiana destaca por su gran altura, es plana por el lado de la nave de la iglesia y semicircular en el resto. Se puede acceder a la parte alta, donde se encuentran las campanas. En cuanto al cuerpo de la iglesia en sí, un arco de medio punto une la nave con el ábside. En el interior, la antigua capilla mayor está cubierta por una bóveda de horno en el ábside y otra de cañón apuntado en el tramo recto. Comunica con la nave por un arco de triunfo apuntado y doblado que apoya sobre dos columnas con sus capiteles, el de la derecha tiene motivos vegetales y el de la izquierda muestra a diez personajes en diferentes actitudes. Posee una pila bautismal de forma troncocónica que se decora con un cuarto de bocel en la embocadura, una serie de arcos de medio punto que apean en columnas pareadas, en las enjutas aparecen aves y serpientes.

TORREÓN DE ALDEALPOZO

Descripción:

La Torre data del siglo X y guarda semejanzas con las de La Pica o la de Noviercas, entre otras. Se trata de una esbelta torre de origen bereber, con 18 metros de altura y unas dimensiones de 9,40 x 7,50 y muros e 1,75 de grosor en el primer piso. Osea, tres pisos de madera en los que se advierten aún las marcas de la vigas. En la fachada se abre la puerta de acceso en el primer piso, oculta por un pasadizo que une la torre con la Iglesia románica tardía de San Juan Bautista (siglo XII). Además las fachadas están jalonadas de huecos, saeteras o aspilleras muy abocinadas, que se aprecian por todo el lienzo. En las fachadas Norte y Este se practicaron huecos posteriormente para las campanas, se desmochó y cubrió con tejado.

BORDECOREX

Descripción:

La población de Bordecorex, con una arquitectura anclada en el tiempo, bajo el escarpado cerro Lutero, se encuentra a orillas del río Torete, o Bordecorex, que así también lo llaman. Uno de los elementos destacados del núcleo urbano es la torre que se alza a los pies de la iglesia. Al parecer se trataría, según los expertos, de una torre perteneciente a un antiguo recinto defensivo de época andalusí, que fue aprovechado como campanario del templo. Dicha torre de derumbó en 2008, pero fue rápidamente reconstruida.

CASTILLO DE CIRIA

Descripción:

Castillo andalusí del siglo X construido sobre otro anterior, también musulmán y más pequeño. Es un ejemplo de fortaleza adaptada al entorno. Situado en la cima de una roca, tanto la planta como la irregular altura de sus muros se adaptan perfectamente a lo escarpado del terreno. En su parte occidental cuenta con un abismo de unos cincuenta metros, que le hace las veces de defensa natural. La muralla se encuentra en bastante buen estado, aún mantiene más de treinta almenas. Construido en mampostería, su estratégica situación le permite controlar el paso natural del río Manubles, que se abre a las tierras de Almenar y Borobia. Merece la pena observar los buitres sobrevolándolo y dar un paseo por el pueblo rumbo a Tierras del Moncayo.

DEZA

Descripción:

A parte de ocupación prehistórica y visigoda (necrópolis) Deza alcanza gran protagonismo en época islámica, cuando su nombre aparece repetidamente en las fuentes como fortaleza de frontera. La primera referencia es de 876, año en el que Alfonso III el Magno la atacó en una expedición. Esta ciudad fronteriza tendría muralla y alcázar. En 974, el conde García Fernández ataca el Campo de Gómara llegando hasta Deza. En 1190 la villa es de Don Munio de Finojosa y recibe de Alfonso VIII el fuero de Soria. Entre 1296 y 1305 pertenece a los infantes de la Cerda. Entre los siglos XIII y XV la villa es frontera de Aragón y Castilla y sufre diversos ataques, siendo cuartel general de Pedro el Cruel y entregada a Beltrán Dugesclin poco después. En 1429 es atacada e incendiada por los aragoneses, volviendo a Castilla en 1437.

CARABANTES

Descripción:

Cuenta entre sus atractivos con una peculiar arquitectura. Las ruinas del Castillo de Tobajas camino hacia La Quiñonería y la cercanía de Peñalcazar aumenta su interés histórico-artístico. Carabantes fue el pueblo natal del Venerable Padre Carabantes, ilustre misionero del siglo XVII.

PEÑALCÁZAR

Descripción:

Hoy sólo queda un centenar aproximado de metros del lienzo de la muralla por su lado Oeste, restos del alcázar y de las puertas de acceso y recintos más o menos aislados, con algunas almenas en aceptable estado para el conjunto. 

Historia:

Peñalcázar fue una ciudad celtíbera y luego romana que se dio a conocer como Centóbriga o Celtíbriga (alta fortaleza). Posteriormente, el asentamiento pasó a formar parte de los territorios dominados por los hispanomusulmanes (siglos IX – X), que tras la irrupción de El Cid en la zona y la conquista cristiana del cercano lugar de Alcocer (siglo XII), decidieron pagar parias para protegerse de los enfrentamientos internos entre los reinos de taifas y de los ataques cristianos. La conquista cristiana de Al-qasr tuvo lugar en el año 974.

CÚPULA IGLESIA DE SAN MIGUEL DE ALMAZÁN

Descripción:

La iglesia románica de San Miguel de Almazán es una construcción románica siglo XII. Declarada, por su originalidad artística, Monumento Nacional en 1931. Se trata de un templo de excepcional interés por las peculiaridades de sus formas arquitectónicas. Si ya en planta dibuja una distribución compleja de tres naves con cabecera desviada, sorprende y encuentra su culminación en el abovedamiento del crucero, con rara cúpula nervada de influencia musulmana, formada por nervios que parten pareados, dejando en el centro un octógono base de la linterna y dibujando una estrella de ocho puntas. Otras originalidades son las influencias orientales, mudéjares, lombardas y cistercienses, así como el magnífico frontal de altar del siglo XII, cuya talla representa el asesinato de Tomás Becket, arzobispo de Canterbury en 1170.

MURALLAS DE ALMAZÁN

Descripción:

Los restos que quedan de la etapa musulmana son escasos, tan solo se observan algunos lienzos. Alfonso I El Batallador hacia el año 1128, levantó un nuevo cerco. La muralla actual es de finales del siglo XII o principios del XIII, y está formada por dos muros realizados en sillar y rellenos de piedra y argamasa de mortero de cal, dotando a la construcción de una gran robustez, con casi 2,5 metros de grosor. En el siglo XIX, con la guerra de Independencia, la muralla fue derribada. De las cuatro puertas originales –Puerta del Mercado, de Herreros, de la Villa y de Berlanga– se conservan las tres primeras. También contaba con tres postigos de los que se conservan el de San Miguel y el de Santa María.

MURALLAS DE MEDINACELI

Descripción:

Una de las partes más interesantes de la Muralla es la Puerta Árabe o Puerta del Mercado. A pesar de su nombre, la puerta árabe no fue hecha por manos musulmanas: Sus cimientos son romanos: el arco apuntado de tipo gótico mudéjar que hoy vemos pudo sustituir, según los expertos, a otro anterior de medio punto o de herradura. La puerta también es conocida como la del Mercado, ya que era uno de los accesos más frecuentados a la villa, y junto a ella se instalaban y exponían sus géneros los comerciantes. El reducido tamaño de su vano se debe a razones defensivas. Las puertas de las murallas eran las partes más vulnerables y cuanto menor era su vano más fácil era su defensa.

CASTILLO DE MEDINACELI

Descripción:

La construcción actual puede datarse en el siglo XIV y se erigió en sillarejo y mampuesto con planta rectangular y refuerzos cilíndricos en tres de sus ángulos; la torre del homenaje es por el contrario un prisma cuadrangular. Nada se conserva de la estructura interior, espacio que hoy alberga la necrópolis de la localidad, únicamente perduran las que fueron caballerizas subterráneas de la alcazaba. Los muros no conservan aspilleras, troneras, ni remate almenado. La puerta de acceso al interior se abre en arco de medio punto dovelado. Fue dominio de Alfonso el Batallador de Aragón en el s. XII, antes el Cantar del Mío Cid relata el paso y estancia de Jimena y sus hijas camino de la Valencia conquistada por el de Vivar, y más tarde tras ser víctimas de la Afrenta de Corpes infringida por los infantes de Carrión.

PUERTAS ÁRABES DE ÁGREDA

Descripción:

El Arco Emiral, conocido como Puerta del Agua, fue realizado a finales del siglo VIII o comienzos del siglo IX. Está abierto con un arco de herradura poco pronunciado de dovelaje irregular y despiezo radial. A través de esta puerta se accedía a la Alcazaba, ese recinto fortificado dentro de la ciudad amurallada destinado a servir de refugio a la guarnición. Esta puerta, junto al muro adyacente que la conecta con el torreón, es uno de los elementos más valiosos de la arquitectura islámica de Ágreda debido a su antigüedad. La Puerta Árabe Emiral es también conocida como puerta del cementerio, ya que está situada frente a la colina en la que estaba ubicada la necrópolis musulmana.

MURALLA ANDALUSÍ DE ÁGREDA

Descripción:

Ágreda conserva importantes vestigios arquitectónicos de su pasado andalusí. Los más antiguos se pueden ver en el llamado Barrio Moro, donde se conserva parte del paramento de la que fuera su muralla (datada en época Emiral). Estaba construida en aparejo de buena sillería, y además conserva dos de sus bellas puertas: las conocidas como Puerta Árabe Emiral y la Puerta Árabe del Agua.Fue una de las medinas más antiguas conservadas en nuestro país. Además, fue una de las pocas morerías con recinto propio, de las más voluminosas del reino de Castilla. La principal actividad de sus habitantes fue la industrial artesanal, específicamente la textil, la de curtidos y la alfarera. Sus pobladores dependían directamente de la Corona, mediante vasallaje al alcaide cristiano de La Muela, por lo que disfrutaban de sus propias prerrogativas y privilegios a cambio de reparar y defender las murallas medievales mediante “velas” y “guardas” en las puertas.
Tras varias conversiones forzosas al cristianismo, y autos de fe, en el s. XVII los moriscos fueron expulsados definitivamente de la Península Ibérica y, por tanto, también de Ágreda.
Cuando los territorios que habían formado parte de Al Ándalus eran conquistados por monarcas cristianos la población musulmana podía optar por emigrar a otros territorios andalusíes o quedarse bajo ciertas condiciones: podían conservar sus prácticas religiosas y mantener cierta autonomía aunque, por lo general, debían residir en determinadas zonas de la ciudad –las morerías–, no podían ejercer determinados oficios, y no podían tener bajo su jurisdicción a ningún cristiano. A los musulmanes que quedaron bajo zonas de dominio cristiano se les llamó mudéjares. Con el paso de los siglos fueron perdiendo derechos y las condiciones fueron haciéndose más restrictivas hasta que, finalmente, fueron obligados a convertirse al cristianismo a comienzos del siglo XVI. A éstos se les denominó moriscos. A comienzos del siglo XVII se decretó su expulsión definitiva.

Historia:

Ágreda tuvo cuatro recintos murados, construidos a lo largo de los siglos como recintos independientes y no como sucesivas ampliaciones. Cristianos, musulmanes y judíos dejaron su impronta en la historia, el arte, la arquitectura y las costumbres de la villa, que contó con una de las aljamas y comunidades mudéjares más importantes de la época. La muralla andalusí fue la primera barrera defensiva levantada en Ágreda.

FIESTA DE LAS MÓNDIDAS

Descripción:

Las Móndidas son tres mozas ataviadas con gran boato que llevan sobre sus cabezas unos cestaños que contienen en su interior una hogaza circular de pan azafranado, en el centro de la cual se planta una varita de madera. De los bordes del cestaño hasta la cúspide de la pequeña vara se tienden infinidad de cintas multicolores que forman así un tocado cónico de gran vistosidad que nos recuerda a los pingorotes góticos de las damas medievales o incluso a los capirotes de los reos de la Inquisición, sin olvidar los sombreros agujados de las brujas.
Según la tradición medieval, el “Tributo de las 100 doncellas” se habría iniciado en el año 783 cuando el débil rey astur Mauregato, que había usurpado el trono, hubo de aceptar el tributo a cambio de que las poderosas tropas de Abderramán I respetaran su pequeño reino. Sigue contando la tradición que el tributo habría finalizado en el 859, cuando el rey Ramiro I se negó a efectuar el odioso pago a Abderramán III, cuyo ejército, en respuesta, atacó La Rioja pero fue derrotado en la Batalla de Clavijo, gracias a la milagrosa aparición del Apóstol Santiago y el valor del ejército cristiano.
Además de la Fiesta de las Móndidas de San Pedro de Manrique, otras fiestas se continúan celebrando en España en recuerdo de aquellos hechos señalados por la tradición (en Astorga, León, Sorzano…).
Los historiadores modernos sostienen, sin embargo, que nunca existió el Tributo de las Cien Doncellas y que tanto su vigencia, como la aparición de Santiago Apóstol en Clavijo, fueron un argumento ideado en el siglo XII para justificar la implantación del impuesto llamado Voto de Santiago, que se recaudaba entre los habitantes de Galicia, León y parte de Castilla en beneficio de los canónigos de Santiago de Compostela.

FIESTA DE LA SOLDADESCA DE IRUECHA

Descripción:

El sábado del penúltimo fin de semana de agosto, el pueblo de Iruecha contempla el espectáculo de la invasión por parte del «ejército moro», que intenta arrebatar a los vecinos la imagen de la Virgen, profanando sus fiestas y tratando de imponer su culto y religión, ante lo cual se produce una enérgica reacción por parte de los cristianos que defienden con sus armas la imagen de la Virgen María.  Tras un enfrentamiento verbal entre los dos bandos a caballo, en el que se van intercambiando unos diálogos en verso, se produce una pelea con espadas. Una de las últimas novedades es la incorporación de un ejército de infantería de 40 personas que le dan a la Soldadesca de Iruecha el colorido y la espectacularidad que necesitaba para convertirse en el referente de las fiestas de Soria en agosto.  Después de recibir el bando de los cristianos la ayuda de una intervención angélica, termina con la victoria de éstos y la conversión de los musulmanes.

Historia:

Las primeras noticias documentadas que tenemos de su celebración datan del primer tercio del siglo XVIII (año 1728).  Si bien, lo más probable es que ‘la soldadesca’, como ‘lucha de moros y cristianos’, se iniciara en torno a 1198, cuando la caballería villana de los pueblos de la sierra del Solorio, comandados por algún señor local, derrotaran a la expedición almohade en algún lugar próximo. Tal vez fuese una simple escaramuza, pero sin duda el hecho se festejó grandemente por los pueblos de la zona hasta el punto de que se convirtió en costumbre su conmemoración anual.

CASTILLO DE ALMENAR

Descripción:

Consta de dos recintos con torres y está rodeado por un foso. La estructura de la fortaleza presenta planta cuadrangular y torres cilíndricas en las esquinas; los muros se remataron con almenas. Un recinto fortificado y avanzado a modo de barbacana se levantó para proteger la primera línea de defensa.

Historia:

El castillo de Almenar es de origen árabe, y fue muy modificado durante el siglo XV. Perteneció a varias familias nobles, como Bravo de Sanabria, Saravia, Ríos, etc. Inspiró a Gustavo Adolfo Bécquer en sus leyendas y tras su abandono, fue utilizado como cuartel de la Guardia Civil en el s. XX. Aquí nació Leonor, esposa del gran poeta Antonio Machado, una placa recuerda esta efeméride. Es uno de los castillos mejor conservados de la provincia de Soria. De propiedad privada, es uno de los escenarios principales de la serie El Cid.

CLAUSTRO DE SAN JUAN DE DUERO

Descripción:

El claustro, de principios del siglo XIII, es la única dependencia monacal que queda y uno de los más originales del románico español por la variedad e influencias de su arquitectura: trazas románicas, arcos apuntados tendentes a la herradura, arcos que se entrelazan y otros secantes. Los chaflanes, con clara influencia árabe, están rematados con arcos califales. No mantiene la techumbre, lo que aún le otorga más originalidad.

Historia:

En el siglo XII la Orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén se instaló aquí reformando una pequeña iglesia románica que ya existía y levantando el resto del monasterio. Tras muchos años de abandono, en 1882 fue declarado Monumento nacional y años después se convirtió en un anexo del Museo Numantino.

CASTILLO DE CARACENA

Descripción:

La torre del homenaje se encuentra situada al suroeste de la fortaleza. La primitiva es una esbelta torre de planta rectangular del siglo XV con ocho garitones de varios tamaños y rodeada de restos de la antigua muralla. A su lado se encuentra una posterior de planta circular, realizada en el siglo XVI. El paraje espectacular, desde el cerro se domina la localidad de Caracena (que dista un kilómetro), protegido por unos cañones que desembocan en el río Caracena.

Historia:

La torre del homenaje se encuentra situada al suroeste de la fortaleza. La primitiva es una esbelta torre de planta rectangular del siglo XV con ocho garitones de varios tamaños y rodeada de restos de la antigua muralla. A su lado se encuentra una posterior de planta circular, realizada en el siglo XVI. El paraje espectacular, desde el cerro se domina la localidad de Caracena (que dista un kilómetro), protegido por unos cañones que desembocan en el río Caracena.

CASTILLO DE SAN ESTEBAN DE GORMAZ

Descripción:

El castillo de San Esteban de Gormaz es de forma alargada y estrecha, y apenas quedan de él un largo lienzo de muro y algunos aljibes y construcciones subterráneas.

Historia:

El castillo de San Esteban de Gormaz fue construido por los musulmanes y reformado por los cristianos. San Esteban de Gormaz se vio atacada por Abderramán III en los años 917 y 920, siendo tomada en la segunda ocasión. Poco después fue recuperada por los cristianos, y perdida nuevamente por el conde García Fernández, hasta que finalmente, en el año 1011, Soleyman la entregó a Sancho García como parte del pacto por la ayuda recibida contra el Califato de Córdoba. Según el Cantar del Mío Cid, a esta población fueron llevadas las hijas del Cid después de haber sido ultrajadas y abandonadas por los infantes de Carrión, en la llamada Afrenta de Corpes, cerca de Castillejo de Robledo.

VILLA DE ALMAZÁN

Descripción:

Una torre de vigilancia bautizó el lugar, con el topónimo árabe que se traduce por fortaleza. En torno a esta atalaya se van apiñando pequeñas casas que constituyen una primitiva aldea, consolidando este enclave en avanzadilla ocupando la parte alta del otero denominado El Cinto. Su ubicación en lo alto de una atalaya y al borde del río Duero, la convierte en un espacio público con un valor paisajístico excelente y privilegiado, compartiendo protagonismo con la Muralla del s.XII, la Iglesia de San Miguel del SXII y el Palacio de los Hurtado de Mendoza del s.XV. Las Murallas de Almazán, constituyen uno de los principales conjuntos civiles del patrimonio adnamantino.

Historia:

Fue tomada por Alfonso VI, quien inició su repoblación. Desde comienzos del siglo XII, Almazán adquirió una gran importancia al encontrarse en la línea fronteriza entre los reinos de Castilla y Aragón. En el año 1128 el rey aragonés Alfonso I el Batallador fortificó la plaza y se refugió en ella, al verse empujado por los avances del rey castellano Alfonso VII. Almazán hospedó en numerosas ocasiones a reyes y príncipes, como los Reyes Católicos, el príncipe Don Juan o el rey Felipe II.

VILLA Y MEDINA DE MEDINACELI

Descripción:

En un cerro cercano a la población actual de Medinaceli existió un poblado celtibérico. En el año 153 a.C., el cónsul romano Fulvio Nobilior sitúa en Medinaceli un campamento en su avance hacia el territorio celtíbero, siendo derrotado poco después por los numantinos. Tras la conquista por los romanos de la celtiberia, Occilis, así se llamaba esta ciudad en aquella época, experimenta un extraordinario auge. En pocos años adquiere el rango de municipium, la más alta categoría administrativa entre las ciudades romanas. Su decadencia ocurre, al igual que la de muchas de las ciudades romanas, en el Bajo Imperio, perdiendo buena parte de su población. Medinaceli volverá a tener un interesante papel en la historia durante la dominación árabe. A finales del siglo X, Galib, siguiendo instrucciones de Abderramán III, establece una serie de fortalezas y atalayas que deben impedir el avance de los cristianos y convierte a Madinat Salim en capital política de este sistema fronterizo conocido como la Marca Media. Como ciudad principal de la zona, Almanzor organiza desde Medinaceli sus campañas de hostigamiento a los reinos cristianos hasta que es derrotado y herido en la batalla de Calatañazor. Según distintas crónicas, contrastadas posteriormente por los análisis de historiadores como Evariste Levy-Provençal o Ramón Menéndez Pidal, el caudillo andalusí caería enfermo en la que a la postre resultaría la última de ellas, dirigida contra San Millán de la Cogolla, debiendo regresar a Medinaceli, donde muere en el año 1002.
Como ocurría con otras plazas fuertes importantes, Medinaceli fue codiciada y ocupada alternativamente por cristianos y musulmanes. Pasa definitivamente a manos cristianas tras ser conquistada por Alfonso I el Batallador en 1123. Los reyes cristianos acometen nuevos trabajos de reparación y fortificación de la muralla y, entre otras obras, edifican el castillo sobre la primitiva fortaleza andalusí.

CASTILLO- FORTALEZA DE OSMA

Descripción:

La edificación estaba formada por tres recintos amurallados de planta irregular adaptándose a la intrincada orografía del cerro. El primitivo y exiguo recinto contaba con dos torres levantadas con materiales del yacimiento de Uxama; materiales que siglos después serían utilizados en la cimentación de la Catedral de El Burgo de Osma. Conserva prácticamente intacto el trazado y alzado del recinto interior en la cima del cerro, así como la puerta de acceso, gran parte de los altos muros y dos torres, una de ellas la del homenaje. La segunda torre funciona como arranque del segundo recinto, del que se conservan escasos restos.

Historia:

En el año 934, la peña es refortificada por Ramiro II de León que construye nuevos lienzos. El aspecto que tendría en el siglo X no difiere demasiado del que mantiene en la actualidad. Un pequeño contingente militar controlaba esta defensa y hubo que recurrir a ingeniosas soluciones que resultaran eficaces frente al imponente y numerosísimo ejercito califal acuartelado a corta distancia, en el castillo de Gormaz. Para hacernos idea del potencial militar de los musulmanes citaremos que el cuerpo de arqueros de Abderramán III, primer califa de Córdoba, estaba compuesto por 7000 soldados.

CASTILLO DE CALATAÑAZOR

Descripción:

El castillo fecha su origen medieval en el s. XII ocupando la parte más elevada el espolón en el que se asienta la villa, dos siglos después es reformado. El fortín se organiza en un recinto rectangular con torreones en los ángulos y una Torre del Homenaje en el lienzo oriental. La cerca protectora del bastión se defiende con torres circulares y cuadrangulares uniéndose con la muralla que protege la villa; un foso refuerza la defensa en la zona oriental junto a la población. La fábrica de la torre del homenaje, recientemente restaurada y accesible para la visita, es de mampostería y sillares en los esquinales y recercado de vanos; uno de ellos, de tipología gótica nos habla de los tiempos históricos en los que el alcázar tenía función.

Historia:

El castillo de Calatañazor fue mandado construir por el infante Don Pedro como parte del sistema defensivo de la corona real contra los infantes de la Cerda, en un momento de inestabilidad política y social del siglo XIV. Se localiza al SO de la villa amurallada, de la que se separa por un foso artificial cuyo desnivel se salvaba mediante un puente levadizo. El interior tiene planta irregular adaptada al terreno y sus esquinas se rematan con torreones y torres cuadrangulares. Al exterior se protegió por otro recinto amurallado, apoyado al borde la peña y flanqueado en sus extremos por torreones circulares. Destaca la torre del homenaje, rectangular, con entrada elevada, y el patio de armas.

CASTILLO DE BERLANGA DE DUERO

Descripción:

Berlanga de Duero, villa declarada Conjunto Histórico Artístico, tuvo mucha importancia en el siglo XII por ser soporte en la conquista cristiana. Junto a Gormaz y Osma, ubicados también en Soria, fue una plaza fronteriza musulmana bien fortificada. Su castillo del siglo XV se levanta sobre un precipicio protegido por una muralla del siglo XVI. Destaca su esbelta torre del homenaje con ocho garitones de distintos tamaños. Consta de una primitiva cerca de tapial de época musulmana. Un segundo recinto, formado por veinte cubos semicirculares, rodea los restos del palacio del siglo XVI. Finalmente, encontramos dos castillos: uno dentro de otro. El primitivo posee una torre rectangular y el posterior conserva la estructura anterior y añade cuatro torres. Su planta trapezoidal rodea los restos de la fortaleza anterior. Cuenta con cuatro gigantescas torres circulares sin más vanos que los que se utilizan para la defensa. Las cañoneras están trabajadas para evitar que reboten las pelotas de artillería. Se encuentra realizado en piedra de sillería bien labrada. La torre del homenaje se encuentra situada al suroeste de la fortaleza. La primitiva es una esbelta torre de planta rectangular del siglo XV con ocho garitones de varios tamaños y rodeada de restos de la antigua muralla. A su lado, se encuentra una posterior de planta circular, realizada en el siglo XVI.

Historia:

En 1059 Fernando I de Castilla, en una rápida campaña militar en el Alto Duero, tomó Gormaz dirigiéndose luego a Vadorrey, Aguilera y más tarde a Berlanga de Duero, donde los musulmanes antes de huir rompieron la muralla por diferentes lugares. Estos acontecimientos propiciaron que se llevaran a cabo las primeras obras para la reparación y reforma del castillo. En 1370 Berlanga pasó a manos de la familia Tovar. Juan Fernández de Tovar, primer señor de Berlanga de este linaje y Almirante de Castilla fue quien llevó a cabo nuevas modificaciones en el castillo.

FORTALEZA CALIFAL DE GORMAZ

Descripción:

La fortaleza califal de Gormaz, la más grande de Europa en su clase, situada sobre un cerro cretácico de planta alargada que puede verse desde muchos kilómetros de distancia en la llanura soriana, se convirtió en el origen y bastión de numerosas razias o ataques de las tropas musulmanas sobre las tierras cristianas del norte del Duero. El fortín se adapta perfectamente al perfil de la cumbre donde se asienta. Se fabricó en sillería con dos recintos separados por un foso. En el alcázar una torre del homenaje señala la preeminencia de este espacio; le acompañan algunas torres más en este lugar. El resto de la fortificación, de más de 1000 metros de longitud de perímetro y con lienzos de más de 10 metros de altura, era el sitio que ocupaba la tropa, los animales de carga y cabalgadura de la mesnada, almacenaje de aperos y artes de guerra, etcétera, además de una alberca de planta cuadrada que acumulaba y surtía de agua a moradores y huéspedes del castillo. Más de 20 torres refuerzan la defensa de la fortaleza construidas con el mismo aparejo que los paños entre torres, a soga y tizón.

Historia:

En el alargado cerro en que se asienta la fortaleza debió de haber desde el siglo IX una construcción militar, pero más pequeña que la actual, pues sólo ocuparía el sector oeste de la misma. A medida que leoneses y castellanos forzaron el desplazamiento de su frontera hacia el sur llegando al Duero los cordobeses fortalecieron la llamada Marca Media por tierras de Soria y Guadalajara, siendo su centro principal la fortaleza de Medinaceli. Por ello el Califa Alhaquem II mandó al general Gálib engrandecer este castillo entre los años 956 y 966, como baluarte defensivo del Duero frente a las acometidas cristianas.

ERMITA DE SAN BAUDELIO

Descripción:

Su apariencia exterior es muy sencilla, sólo destaca la puerta en arco de herradura. En el interior todas las paredes estaban cubiertas de pinturas realizadas con una técnica mixta, al fresco y al temple, románicas y mozárabes, parte de las cuales se conservan allí, mientras otras fueron arrancadas. Consta de dos cuerpos rectangulares, realizados con mampostería; la puerta de acceso tiene doble arco de herradura en las arquivoltas y jambas. En el área posterior del ábside, se encuentra una Necrópolis rupestre medieval con más de una veintena de tumbas de forma antropomorfa, toscamente talladas y , en algún caso, asociadas a modo de panteón.

Historia:

La ermita de San Baudelio de Berlanga, situada en el término de Casillas de Berlanga, es una construcción mozárabe de la segunda mitad del siglo XI, levantada al amparo de las conquistas de Fernando I. Un variado programa iconográfico se desarrolla en las pinturas murales realizadas a mediados del siglo XII, con una técnica mixta al fresco y al temple, cuya temática gira en torno a episodios del Nuevo Testamento, completada con escenas tomadas de repertorios musulmanes. Una parte de estas pinturas murales fueron arrancadas en 1926, siendo trasladadas a diversos museos de Estados Unidos.

VILLA Y MEDINA DE ÁGREDA

Descripción:

La medina contaría con todas las estructuras típicas de cualquier ciudad islámica: mezquitas, baños, fuentes, casas y estrechas callejas. Posiblemente existieron dos mezquitas: la del “Valladar” y la de “la Muela”, cuyo testimonio es el topónimo “Calle Mezquitas”. Asimismo, la tradición sitúa al otro lado del barranco, frente a la Puerta Califal, la necrópolis musulmana.

Historia:

La propia configuración del casco urbano nos habla de la historia vital e inquieta de Ágreda. Sus callejuelas laberínticas e irregulares nos recuerdan que en la conformación y modelado de la Villa intervinieron las tres culturas: musulmana, hebrea y cristiana. En el año 415 llegaron los visigodos, que permanecieron hasta la dominación árabe teniendo constancia de la presencia musulmana en la Villa ya en el año 713. Durante el Emirato de Córdoba, Ágreda se convierte en una ciudad fortificada instalada sobre el antiguo castro de La Muela, con su correspondiente Medina y Alcazaba.

TORREÓN DE NOVIERCAS

Descripción:

Una vez en el interior, una trampilla nos da acceso a una amplia cámara abovedada, que alberga un pozo alimentado por un manantial. Esta cámara semienterrada, que haría las funciones de granero, y su manantial, asegurarían la resistencia ante un sitio prolongado. Subiendo por las plantas encontramos dos aspilleras en las caras sur y este, cuya finalidad sólo era iluminar el interior de la torre. El último tercio, los matacanes y almenas de la azotea, es de obra más reciente, de los siglos XIV y XV. Toda la torre estaría defendida por al menos una barrera que la rodearía, de la que aún quedan testigos en las casas colindantes (que se agrupan formando un semicírculo en torno a la torre) en forma de gruesas fachadas o algunos restos visibles.

Historia:

Llama la atención su situación, ya que no se encuentra sobre un cerro o muela como es habitual, sino en un asentamiento aislado, cuya torre hacía las funciones de vigilancia y defensa de la población local ante posibles ataques. Estas ocupaciones, por gran parte del Campo de Gómara y cuenca del Rituerto, se llevarían a cabo entre los siglos IX al XI, propiciadas por condiciones favorables de repoblación, o como primera línea de defensa desde que queda situada en Medinaceli la capital de la Marca Media.

CASTILLO "EL CUBO" Y CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LAS ATALAYAS Y TORREONES

Historia:

En 1506 los mismísimos Reyes Católicos se alojaron en aquel castillo a su paso por Langa. Años más tarde, Enrique Enríquez, hermano bastardo de Leonor de Castilla (hija de Fernando III el Santo y reina de Inglaterra), estuvo preso en su torre, logrando escapar gracias a una cuerda proporcionada por los mismos vecinos. Siglos antes, el Cid ostentó la tenencia del torreón tras sufrir su primer destierro.

FORTALEZA DE ZALIA

Descripción:

La fortaleza de Zalia fue cabeza de la taha del mismo nombre, que abarcaba un amplio territorio. A esta taha corresponderían los actuales municipios de Periana, Zafarraya, Alfarnate, Alfarnatejo, La Viñuela y parte de Alcaucín.

PAISAJE DE PASEROS Y LAGARES DE ALMACHAR Y EL BORGE

Descripción:

La producción de la pasa se encuentra hoy en retroceso en la tierra malagueña y el 40 % se concentra en los municipios de El Borge y Almáchar. Sin embargo, el cultivo de la vid y la elaboración de la pasa siguen dando su personalidad al conjunto de la comarca oriental de Málaga. El paisaje tradicional de la Axarquía andalusí aún es reconocible en los cerros cubiertos del verde de almendros, olivos y viñas, con arroyuelos que abarrancan y dan vida a pequeños valles. Destaca y contrasta la arquitectura blanca de los lagares y paseros que ofrece un rico y original paisaje visual, pero también cultural, repleto de tradiciones y fiestas vinculadas al cultivo y recogida de la uva, y a la elaboración de la pasa.
Tenemos referencias del cultivo de los viñedos en los Montes de Málaga (Santopítar y Jotrón) en los textos que hablan de las campañas militares de Abd al-Rahman III contra el rebelde Omar Ibn Hafsún. Después, durante la época nazarí, se impuso la agricultura de exportación, que se basaba en productos como la pasa. Por entonces aparecen también citados los paseros como elementos de su producción, y en lugares como Macharaviaya se pagaba el impuesto del alaçer por las pasas.
Después de la conquista del territorio por los cristianos, la exportación siguió siendo el objetivo de la agricultura y la producción de la pasa siguió vinculada al trabajo de los moriscos, que la fabricaban en las modalidades de sol y de lejía. Un documento de la época nos narra que los moriscos se trasladaban durante el mes de septiembre desde los pueblos a las pequeñas casas, al otro lado de las sierras, para elaborar la pasa y celebrar la pascua de los alaçeres, retirados de la vista de los cristianos.

FORTALEZA DE COMARES “LA TAHONA”

Descripción:

La fortaleza o hisn andalusí de Comares fue construida durante los siglos IX-X. Durante la época nazarí debió extenderse rodeando el casco urbano actual. En la actualidad tan sólo se conservan restos de dos torres (Tahona grande y Tahona chica) y fragmentos dispersos de murallas. Tuvo gran importancia durante la fitna o rebelión cristiana del siglo X liderada por Omar Ibn Hafsún contra el califa cordobés Abderrahmán III que se relata en la obra al-Muqtabis de Ibn Hayyan. En ella podemos leer: “…enviando contra Comares, la principal de ellas, un ejército de rabiosos campeones que combatieron a su gente hasta hacerles abandonar el campo y ocultarse en la fortaleza”. Posteriormente, la fortaleza de Comares fue usada como refugio por parte de los califas hammudíes (Taifa de Málaga, s. XI). En el siglo XIII la poderosa familia de los Ashqilula se hizo fuerte en Comares y se opusieron a los nazaríes hasta ser derrotados y ser tomada Comares por el sultán nazarí Muhammad II. En esta época la fortaleza debió extenderse rodeando el casco urbano.

ALMINAR ANDALUSÍ DE DAIMALOS

Descripción:

Es uno de los más antiguos de España, mucho más antiguo que los de los municipios vecinos de Árchez, Corumbela y Salares, y hermano gemelo del que existía en el pueblo de Arenas. El interior del Alminar es muy estrecho, ya que solo permitia el paso del almuecín. Tiene planta cuadrada y alzado de cuatro cuerpos de diferente altura, delimitado por impostas resaltadas. El primer cuerpo presenta el parámetro cerrado a expresión de un vano rectangular abierto en su cara norte. En su interior se compone de una escalera cuadrangular que se desarrolla en tono a un machón central, apoyando sus distintos tramos en pequeñas bóvedas de cañón. El segundo cuerpo, de menos altura, muestra en el parámetro exterior, en tres de sus lados, cuatro arcos de herradura apuntados y ciegos de terminación tosca y cuadros de ladrillos a soga y tizón. El tercer cuerpo, posible remate del antiguo alminar, presenta en sus cuatro caras el parámetro cerrado. El último cuerpo, obra mudéjar, se apoya sobre una imposta volada realizada con triple escalonamiento. En sus cuatro frentes se abren vanos de medio punto rebajados que albergan campanas. La torre cubre a cuatro aguas utilizándose como sostén de armadura de cuatro paños triangulares con vigas de sección triangular y tablazón de madera de color claro.

CASTILLO DE BENTOMIZ

Descripción:

El Castillo de Bentomiz aparece mencionado en las memorias del siglo XI del rey zirí Abdallá de Granada:“vi que era un castillo muy grande en el que se habían reunido los habitantes de las cercanías. Les propuse que se sometieran… y como en el castillo se habían reunido además unos cuantos bandoleros, gente de mala calaña, les hice proposiciones para que se viniesen a mi partido”
Entre los personajes importante destacan:
-Othman ibn Yahya ibn Muhammad ibn Mansur, de familia ilustre sevillana, fue cadí de Bentomiz (Monte Mas).
– Alí Ibn Ahmad Ibn al-Hasan al-Madhiyi, natural de Bentomiz. Estudió en Bentomiz y Vélez con Abu Abd-Allah al-Qamad y Abu Yaffar Ibn al-Zayyat. Fue cadí (20 años) en Bentomiz y en Málaga.
-Ali Ibn Ahmad Ibn Muhammad al-Hasni, “de la alquería de Batarxis, perteneciente al territorio de Monte Mas, en el oriente de Málaga”. Fue archivero en Málaga y predicador en la mezquita de su alcazaba. Dedicó mucho tiempo a escribir una Historia de la Meca.
Luis del Mármol Carvajal describe de forma magistral el paisaje de la taha de Bentomiz en 1568: “Toda esta tierra de Bentomiz es fragosísima, aunque fértil, poblada de muchas arboledas, abundante de fuentes frías y saludables, de donde proceden muchos arroyos de aguas claras que bajan entre las peñas y piedras de aquellos valles, y sacándolas en acequias por las laderas, riegan sus huertas y hazas los moradores”.
Washington Irving señala que cuando los cristianos llegan el 15 de abril de 1487 para conquistar Vélez, era un pueblo andalusí “poderosamente fortificado, de nombre Bentomiz, y que por su vecindad siempre se le consideró en capacidad de prestar gran ayuda a Vélez-Málaga”.
Bentomiz destacó en otros aspectos como ser cabecera de su taha con alcaide y cadíes importantes, y contó con centros educativos de relevancia. La taha correspondería a los actuales municipios de Arenas, Frigiliana, Algarrobo, Nerja, Torrox, Sayalonga, Cómpeta, Árchez, Canillas de Albaida, Canillas de Aceituno, Sedella, Salares y parte de Alcaucín.

PUERTA REAL

Descripción:

La medina de Balish estaba rodeada y protegida por una muralla y el acceso a ella se podía hacer por cuatro puertas: tres principales y otra que daba acceso a los arrabales. Ésta es la única que se ha conservado. Actualmente tiene el nombre de Puerta Real en referencia a los Reyes Católicos, que la atravesaron para, tras la conquista de la ciudad en 1487, dirigirse por la principal calle de la medina (actual Calle Real de la Villa) hasta la mezquita mayor (actual iglesia de Santa María) . Se trata de una puerta defensiva. Tiene su acceso en recodo con arcos que en origen serían probablemente de herradura y está protegida por una gran torre rectangular que, a modo de torre albarrana, servía de defensa avanzada del acceso a la medina amurallada.

ARCO-MIHRAB NAZARÍ

Descripción:

El Mihrab de Balish es un monumento único, una joya del patrimonio histórico, artístico y cultural de Vélez-Málaga. Formaba parte de una de pequeña mezquita construida en los siglos XIII-XIV situada en el arrabal de los Gumara, una tribu de origen norteafricano encargada de la defensa de la ciudad. Tras la conquista en 1487, la mezquita fue consagrada como iglesia de la Santa Cruz pero poco después fue abandonada y destinada a vivienda. El mihrab formó parte del patio de ésta y fue usado como alacena. El mihrab es un arco normalmente de herradura con un espacio interno situado en el centro del muro de la mezquita que indica la quibla o dirección hacia la que orientarse para la oración. Conserva el ladrillo y el yeso originales con los que fue construido, y su rica decoración es de tres tipos: vegetal (ataurique), geométrica y epigráfica (inscripciones de tipo religioso en árabe). En su banda izquierda se puede: “… quien crea en Dios y en el Último Día, cumpla la plegaria, dé la limosna…”

ALCAZABA DE BALISH

Descripción:

La alcazaba de Balish (Vélez-Málaga) es el recinto más emblemático, origen de la ciudad y sede de su poder. El término alcazaba procede del árabe al-qasaba y designa a un recinto fortificado de carácter urbano. Sobre el lugar de la alcazaba se han hallado algunos restos de la Edad del Bronce pero tuvo su mayor esplendor durante el período nazarí (siglos XIII, XIV y XV). Contó con torres a lo largo de su recinto, pabellones para usos diversos, mezquita, cuarto oficial, cocina, aljibe y otras dependencias. Fuera de ella se extendía un denso urbanismo con casas apelotonándose como si se resistieran salir hacia el arrabal y perder la protección de las murallas que rodeaban y protegían la medina formando un cinturón en torno a ella, parte de las cuales se conservan. Fue por tanto la sede del poder durante todo el período andalusí hasta la conquista en 1487, tras la cual mantuvo su función militar hasta 1664. A partir de ahí comenzó un olvido paulatino y su deterioro principalmente debido a las transformaciones que llevaron a cabo los franceses en el siglo XIX. Luego, a comienzos del siglo XX, se produjo su destrucción casi total al ser vendida y explotada como cantera de cal. Tan sólo quedó visible de ella un pequeño resto de su torre principal que se conocía popularmente con el nombre de “el dedo” por su parecido visto desde lejos. Sus posteriores restauraciones y reconstrucciones se hicieron sin ningún tipo de criterio arqueológico ni científico, como se puede ver en su torre actual.

RUTA “MADINAT BALISH”

Descripción:

La Ruta “Madinat Balish” se oferta con un formato tradicional de ruta guiada teatralizada y otro de carácter didáctico tipo yincana para centros educativos, y se realiza tanto en español como en inglés. Consiste en un recorrido por la antigua ciudad andalusí de Vélez. Se visitan y explican los lugares más destacados: el alminar, el mihrab, los aljibes, las murallas y puertas, las torres, etc .
Además se distribuyen los tradicionales higos secos, pasas y almendras. Cuatro personajes nos acompañan con sus actuaciones:
– La viajera. En su actuación habla sobre la importancia de Balish y dice algunas citas y dichos como: “La higuera de Balish, quien llega cuelga en ella su zorroncillo”.
– Abulqasim Benegas. Último alcaide nazarí de Balish cuya actuación versa sobre la caída de Balish en 1487.
– Abu Llaafar Az-zayyat. Un renombrado maestro y poeta sufí de Balish que habla de su vida y obra y recita algunos de sus poemas en árabe y castellano: “Déjame someterme al imperio del amor / quizás el Amado nos sea dulce y complaciente”.
– Al-Balishía (La Veleña). Su actuación versa sobre su carácter de mujer y poetisa, y la vida cotidiana en la medina. Recita su único poema conocido en árabe.
Comienza en la Plaza La Constitución junto a las murallas, y finaliza en la Plaza de San Francisco junto al alminar andalusí. La duración del recorrido es de dos horas y media aproximadamente. Al final se distribuyen folletos y se regala a las personas participantes su nombre escrito en árabe en una bonita tarjeta como recuerdo.

MEDINA ANDALUSÍ DE VÉLEZ-MÁLAGA

Descripción:

Vélez-Málaga o Balish, como era llamada en árabe, formó parte de la historia de al-Ándalus a lo largo de sus diferentes períodos hasta la fecha de su conquista en 1487. Desde su fundación por parte de los andalusíes en el siglo IX fue creciendo en tamaño y relevancia hasta convertirse en una importante medina, principalmente en el último período de la historia de al-Ándalus: el Reino Nazarí de Granada. Como medina contó con funciones urbanas mínimas de defensa (murallas y alcazaba), religiosas (mezquita aljama) y jurídico-administrativas (presencia de cadí o juez y de gobernador). La ciudad se estructuraba en la alcazaba, de la que queda muy poco de la original, la medina (barrio de La Villa) con sus murallas y sus cuatro puertas de acceso y los arrabales fuera de las murallas de la medina. Tuvo también una judería y el barrio de los Gumara, militares de origen norteafricano encargados de su defensa. Apenas nada ha quedado de sus baños, zoco y alcaicería, que tanta fama le dieron. No obstante, aún conserva algunos monumentos excepcionales y se puede reconocer el urbanismo andalusí en estas zonas históricas de la ciudad. Ibn Battuta, el gran viajero del siglo XIV, dijo de ella: “Es una buena ciudad, con una mezquita extraordinaria. En ella hay uvas, frutas e higos, tantos como en Málaga”.